ALEX
No sé porque soy tan tonto, desde el principio sabía que tenía que matarlos a todos, pero va y me enamoro de la chica.
-¡Aleex! - me grita Carol mientras corre hacia mí.
-Hola, ¿estás bien?, me he enterado de lo de tu madre - le dije en tono seco.
Entonces hizo lo último que esperaba que pasase, me abrazo y comenzó a llorar en mi hombro.
- Shh, tranquila - le consolé devolviéndole el abrazo.
- Es que nadie nos dice que pasó, nadie lo sabe -sollozó
Me contuve para no decirle que en realidad yo sí que lo sabía, pero no podía.
- Ya sé que es difícil, pero lo importante es que sepas que tu madre esté dónde esté te quiere.
- Ya, eso no lo dudo, pero juro que cuando encuentre a la persona que le hizo eso a mi madre, me vengaré.
Mi sangre se congeló y me quedé pálido, ¿y si descubría que ese alguien era yo?
CAROL
Tenía ganas de despejarme, y lo que menos necesitaba en este momento era hablar de mi madre.
-Alex...
-¿Sí?
- Por Favor, ¿podemos dejar de hablar de mí madre y hacer otras cosas?
-Sí claro, ¿qué quieres hacer?
- ¿Podemos dar un paseo?
-Sí.
Después de dar un paseo Alex me acompañó hasta casa y yo me encerré en mi cuarto sin cenar, decidí llamar a mis amigos.
-¿Alo?
-Hola Lauu
-Carol, ¿Qué tal? Me he enterado de lo de tu madre.
-Bueno, todavía no estoy bien, pero vamos mejorando.
-Me alegro.
Pasamos hablando horas sobre ella y su verano, no quería recordar lo de mi madre.
-Te dejo, que tengo que hacer una cosa importante.
-Valee, adiós, y recupérate.
Me levanté de la cama y miré por la ventana, allí estaba Alex, observándome detenidamente.
No sabía muy bien que hacer, así que lo saludé con la mano, me giré para dejar mi móvil en la cama, y cuando me volví ya no estaba, qué extraño, ya era la segunda vez que pasaba.
ÁLEX
-No lo quiero hacer, yo... me he enamorado de ella, y no quiero verla sufrir-dije en tono amenazador.
-Bueno, entonces creo que llegó la hora de explicarle, ya sabes el trato - su rostro estaba lleno de arrogancia
-Yo se lo diré, dame una samana porfavor- le rogé.
El asintió y se esfumó.
