Shigeo abrió los ojos casi al mismo tiempo que su maestro. Vio al castaño asustarse de su presencia en su cama, tanto, que se sentó de un salto y retrocedió en la cama hasta chocarse con la pared.
-No… -suplicó con la voz ronca. -No, no, no, no~....
Shigeo se subió las sábanas hasta la barbilla, apenado.
Reigen salió de la cama y se calzó apresuradamente los pantalones. Shigeo lo vio abrir la boca y cambiar sucesivamente sus expresiones faciales sin que consiguiera decir nada. Finalmente frunció la cara y puso ambas manos delante de él, pidiendo que lo esperara. Salió de la habitación.
Shigeo se sentó en la cama, sintiéndose horrible. Ese no era el saludo de buenos días que esperaba…
Comenzó a vestirse lentamente tratando de no pensar mucho en nada. Pero era imposible. Pudo escuchar un grito sofocado en la habitación de al lado; podía imaginar a su maestro en el baño gritando contra una toalla. El maestro realmente no había querido hacer eso… Aguantó las ganas de llorar.
El maestro volvió, apenas un poco más compuesto. Enfrentó al chico, puso las manos en las caderas dándose valor, y luego volvió a colgar los brazos, abatido.
-Lo lamento…
“Lo lamento” era lo último que Shigeo quería escuchar después de lo que había pasado la noche anterior. Ya sabía que el maestro estaba reticente a acostarse con él, pero escucharlo decir que lamentaba eso le rompió el corazón.
-No: yo lo lamento -dijo bajando la mirada- Ya sabía que usted no quería… pero insistí… y ahora lo lamenta… ¡Lo siento!... -La voz le tembló y los ojos se le llenaron de lágrimas. Se quebró.
- ¡No! -el mayor se apresuró a tomarlo en sus brazos y abrazarlo con fuerza contra su pecho -No, anoche fue hermoso… Lo lamento por tí, Mob. Sé que debes estar frustrado; de verdad quería ayudar, pero… sigues siendo una chica…
Seguía siéndolo. Y extrañamente no era lo que más le preocupaba ahora. Shigeo comenzó a calmarse cuando escuchó que su maestro no tenía remordimientos por lo que pasó. O al menos eso creyó entender que dijo. No estaba seguro, pero tampoco se atrevió a preguntárselo directamente. Prefería quedarse con esa idea.
Reigen tomó al chico por los hombros y lo separó un poco. Estudió atentamente su cara, ansioso.
-¿Cómo te sientes? ¿Te encuentras bien? ¿Te duele algo? ¿Tienes fiebre? -puso una mano sobre su frente, bajo su flequillo, para controlar su temperatura.
- Estoy bien…
- Ven, necesitas comer algo. Tendré el desayuno listo en dos minutos.
Reigen preparó algo rápido mientras le echaba miradas furtivas. Mob se sentaba en silencio, con la mirada perdida en la superficie de la mesa, pensando quién sabe en qué.
Se tiró el trapo de cocina al hombro y le llevó su desayuno. Se sentó frente a él y lo observó comer con la mejilla apoyada en una mano.
Shigeo revolvía su desayuno y daba pequeños bocados. Cada tanto levantaba la mirada de su plato para espiar brevemente al hombre sentado frente a él. No podía ignorar que no le quitaba los ojos de encima. Pero a diferencia de Ritsu, no parecía que fuera a saltar hacia atrás si hacía cualquier cosa; en cambio, parecía listo a saltar al frente por él si veía que algo le molestaba.
Sintió un cosquilleo en su mano libre y vio que el castaño había estirado el brazo a través de la mesa para posar su mano en la suya.
-Encontraremos otra solución -lo tranquilizó suavemente.
ESTÁS LEYENDO
Full Moon
FanfictionUnos espíritus maldijeron a Mob transformándolo en una chica. Sus amigos tendrán que encontrar la forma de deshacer la maldición antes de que tenga su primera regla y las hormonas descontrolen sus emociones durante su SPM.
