Jugabas con tus manos nerviosa mientras veías a Nat dando vueltas por la casa que compartían dejando armas en la mesa del centro. Abrías tu boca tratando de hablar pero las palabras no salían fácilmente, al igual que tu situación no era fácil.
-Nat...
-Nodigasnadaypasameesanavajadeahí.
Obedientemente se la pasaste y seguiste mirando nerviosa todo.
Con el nuevo presidente a cargo, tu vida corría riesgo al ser latina y vivir en Estados Unidos. Natasha no dejaría que te apartaran de su lado y si era necesario los mataría a todos; ya que el presidente Trump ha mandado operativos para exterminar a todos los latinos de E.U. ahora sólo quedaba esperar que pasaría contigo y su futuro con Nat.
Sin tiempo de reaccionar le dio un codazo a un agente mientras tomaba del cuello a otro para golpearlo con su rodilla dejándolo inconsciente. Escuchabas golpes y gemidos de dolor, y eso sólo ayudaba a que tu miedo incrementara más y más. No fue hasta que escuchaste un disparo que tu corazón dejó de latir. Viste como pateaban la puerta de la cocina y suspiraste aliviada al ver a Nat entrar por ella.
Asentiste algo miedosa y la abrazaste fuertemente. Besó tu frente y luego tus labios suavemente para salir corriendo hacia el quinjet donde Clint los esperaba con una sonrisa burlona.
-DicesalgoLegolasytejuroquetemato.
Reíste al ver como Clint levantaba los brazos en señal de rendición.