Capítulo 9: "Un doloroso descubrimiento"

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Un joven de cabello alborotado se vestía mientras veía profundamente dormida a su bella esposa en su cama mientras pensaba: Milk, mi niña bella, nunca imagine que el amor fuera así de mágico, contigo me siento en el mismo cielo, ¡te amo tanto, tanto, tanto que no me imagino mi vida si tu no hubieras llegado a ella¡.

Los pensamientos del joven de cabello alborotado fueron interrumpidos por el sonido de su celular.

Gokú lo tomo rápidamente y contesto la llamada para evitar que el ruido despierte a su bella esposa.

Dime, dijo Gokú.

¡Disculpe joven Son que lo llame tan temprano¡ pero le tengo excelentes noticias, decía el investigador através de la línea telefónica.

¿Ya diste con el paradero de ese infeliz?, decía Gokú.

Si, si joven, ya sé todo sobre él, le parece si nos encontramos en el café que esta frente a Central Park en una hora, decía el investigador.

Esta bien, ya quiero saber la identidad de ese infeliz, dijo Gokú con rabia antes de dar por terminada la llamada al tiempo que su bella esposa despertaba de su sueño.

¿Con quién hablabas?, ¿me pareció oírte hablar por celular?, decía Milk dulcemente.

Mi princesa bella, ya te desperté, decía Gokú acercándose a darle un fugaz beso a su esposa.

No, yo me desperté porque quise amor, pero dime, ¿con quién hablabas?, ¿vas a salir?, decía la pelinegra mirando dulcemente a su esposo.

Si tengo una reunión importante con alguien que me dará una información que e estado esperando desde hace mucho, decía Gokú sonriendo.

Ese hombre que me contaste que contrataste para que te investigara algo que necesitabas, dijo Milk dulcemente.

Si amor, ya me tiene la información que le solicite, dijo Gokú sonriendo.

¿Y de qué trata esa información?, nunca has querido decírmela, decía la pelinegra dulcemente.

En cuanto la conozca te lo diré, ahora ya tengo que irme, dijo Gokú dándole un fugaz beso en los labios a su esposa y salio de la habitación dejando intrigada a la pelinegra.

Minutos después:

Gokú conducía su auto con un solo pensamiento: Al fin podré hace justicia, al fin podré vengar la muerte de mis padres y de mi abuelito, no descansaré hasta ver a ese hombre tras las rejas y si no procede mi denuncia por estar a destiempo yo me encargare de destruirlo con mis propias manos.

Luego de varios minutos el joven de cabello alborotado estaciono su auto frente a un discreto café y bajo de el para entrar al mismo.

Mientras tanto:

Una bella pelinegra se cepillaba su cabello mientras pensaba: ¿Qué será lo qué Gokú me está ocultando?, ¿a quién estará investigando?, me dijo que me lo diría en cuanto vuelva tendré que esperar hasta entonces.

Tendremos que esperar hasta entonces cielo, decía la pelinegra acariciando su pequeño vientre con sus manos.

Cafetería:
Gokú tomaba asiento en una de las mesas libres mientras miraba la hora en su reloj y pensaba: Llegue con 15 minutos de adelanto.

Joven ¿qué se va a servir?, dijo una coqueta mesera mirando a los ojos al joven de cabello alborotado.

Por el momento tráigame una taza de café, dijo Gokú con indiferencia.

"La hija de mi enemigo"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora