Faltan apenas 3 días para que me extraigan las cordales, los nervios me tienen mal, trato de organizar las cosas en la universidad, pero Johanna me ha dicho que no me preocupe que ella se encarga, y bueno eso haré. Mi único problema es comer todo lo que pueda porque en una semana de reposo no podré comer absolutamente nada que no sea sopa.
*¿quieres ir por un helado? *. le pregunto a Adela.
*no creo que sea buena idea*
*y eso? ¿Por qué? *
Odio que ella sea de ese tipo de personas que no diga lo que piensa, ni siente, casi nunca habla de lo que le preocupa, aunque bueno, si bien es cierto que tenemos un problema de comunicación, no puedo decir que yo no hablo suficiente por las dos, al menos a ella no le queda ningún tipo de duda de todo lo que pasa por mi cabeza.
*bueno dale, pero vamos temprano y regresamos antes de que venga mi mama*. Responde finalmente.
*voy por ti*.
Unos minutos después está en el portón de su residencia, está hermosa como siempre, noto preocupación no su cara, gira su cabeza para ambos lados de la vía antes de subirse al auto.
- Hola te ves hermosa- me dice y me sonríe.
- Tú también, ¿vamos por un helado? - pregunto. No contesta solo se queda observando fijamente por la ventana. ¿A lo mejor algo le preocupa?
- ¿Te pasa algo? - digo finalmente al no conseguir respuesta de su parte, me regala una media sonrisa y suspira.
-no, pero mejor vamos por un yogurt con fruta que vende en la esquina- me dice y yo asiento.
*hola bebe, recuerda que es el cumpleaños de juan, ¿vas a venir? *.
el mensaje de Johanna me hace recordar que hoy está cumpliendo años un amigo de nosotros, o bueno, más que un amigo es el enamorado de Johanna, me he cansado de decirle que es un buen partido, que debería salir con él, pero ella se niega rotundamente, dice que no es su tipo, pero juan podría ser el tipo de cualquiera, es un hombre atento cariñoso, fiel y monetariamente estable, aunque físicamente no sea un hombre atractivo las otras cualidades opacan eso completamente.
-quieres acompañarme? - Le pregunto a Adela mostrándole mi telf. mientras me estaciono.
- bueno vamos, pero primero debo pasar por mis papeles que los dejé en la casa- dice y sonríe.
-está bien-.
- me da por favor fresa, con durazno y yogurt- le digo al chico que nos está atendiendo mientras Adela saca la tarjeta y paga.
- oye podría dejar de pagar por mis cosas? - le susurro.
-no- dice y me guiña un ojo. El gesto le queda muy lindo la hace ver más encantadora de o que ya de por si es.
-puedo pedirte algo? - me pregunta.
-si claro gorda dime-
-no entres a la residencia, yo iré rápido a buscar la cedula y vengo, le diré a mi mamá que estoy con Mariano-. Me dice y yo asiento con la cabeza, lanza un beso y se baja del auto. Sé que quería llega antes de que su mamá llegara del trabajo, pero Rita llegó antes de lo que esperábamos, y creo que, aunque no me ha dicho nada, sospecha que pasa algo entre su hija y yo, afín de cuentas, las madres, son las madres, y nos conocen bien, aun así, Adela no me ha comentado nada de que le hayan dicho algo en su casa ni nada por el estilo, solo me ha sugerido un par de veces que nos veamos menos para no hacerlo tan obvio, cosa que realmente no hemos hecho.
Apago el motor y prendo la radio, Adela se está tardando más de lo normal, ella vive en el primer piso, no entiendo por qué la tardanza. Mi telf. comienza a vibrar con su nombre en la pantalla.
Me está llamando. ¿para qué me estará llamando?
-sí, dime? - pregunto
-entra-. Me grita del otro lado de la línea. Mierda ¿qué ha pasado?, aunque solo dijo una sola palabra puedo notar por su tono de voz que está demasiado alterada. Enciendo el auto, entro a la residencia y me estaciono justo al frente de su apto. Ahí está Adela esperándome con Rita a su lado. MIERDA. Esto no es bueno. ella me dijo que le diría a su madre que estaría con Mariano y bueno me ha hecho entrar. ¿Qué ha pasado?
-dile mama!, ¡mierda dile lo que me has dicho a mí! - exclama Adela, su voz se escucha desesperada, es una mezcla de rabia y ganas de llorar.
- cálmate- le digo porque no soy capaz de decir más nada, no estoy capaz siquiera de bajarme del auto.
-lo único que dije es que no entiendo porque me dijiste que estabas con Mariano cuando no es así, te he dicho que lo hagas pasar y entra es Andrea-. Dice Rita manteniendo su mirada en mí. Carajo esto va mal, muy mal, Rita mantiene la calma, pero siento que Adela va a explotar y yo no consigo decir una sola palabra, creo que lo mejor es quedarme callada.
- Te dije que andaba con él porque no puedo decirte que estoy con Andrea, ¿para qué? ¿Para que digas que tenemos algo?, dile mama! Dile lo que me dijiste a mí, que crees que somos lesbianas. - grita Adela y abre la puerta de auto.
- ¡Cállate! - grita Rita y yo cierro los ojos, Dios, si esto es una pesadilla que alguien me despierte.
- Arranca el auto Andrea-. Dice Adela.
- Vas hacer que te baje de ese carro por las greñas carajita-. Susurra Rita. Y yo clavo la mirada en Adela.
- Adela cálmate-. Digo -Rita, ¿nos podemos ir? -. aunque odio todo esto, odio como la está tratando y odio toda la maldita situación, no puedo olvidar que Rita es su madre, y tengo que guardarle respeto.
-adónde van? - pregunta calmadamente
- al cumpleaños de un amigo-. Me limito a contestar solamente lo que me pregunta.
- a qué hora la traes? -.
-temprano-
-váyanse- responde y yo pongo el auto andar. Necesito casarla de ahí, necesito que se calme, hablar con ella, preguntarle qué pasó, necesito abrazarla, besarla. Estoy manejando sin rumbo ni dirección, siento que tiene la respiración acelerada, finalmente me estaciono una cuadra más arriba de la casa de juan.
-que ha pasado? - le pregunto y ella se queda callada mirando la ventana, suspiro y tomo su mano.
-hey, estoy aquí dime q ha pasado-
-me ha preguntado con quien estaba, y le he dicho que, con Mariano, luego me vio con mala cara, y me dijo que si era así porque no ha pasado?, y me dijo que lo llamara. Me ha acorralado, ella sabía que mentía. - dice finalmente.
-entiendo, quieres q nos vayamos de aquí? - le pregunto y ella asiente. vamos de vuelta a su apto, pero me estaciono dos cuadras antes.
-te amo sabias?, y no quiero que tengas problemas por mi culpa, prefiero dejarte a que estés pasando esto por todo esto-. Le digo y siento mi rostro caliente ¿estoy llorando?, he sentido un nudo en la garganta antes de decir esas palabras, pero no imaginé que lloraría.
-no, no llores- dice pasando sus dedos por mi cara y secando mis lágrimas.
-será difícil, pero sé que juntas podremos con todo, no me dejes, ya encontraremos una solución, yo siempre te protegeré te lo prometo, siempre estaré para ti, jamás te haré daño, y no podrán separarnos-. Dice, me toma en sus brazos y me besa. Si ella está dispuesta a luchar por esto, yo estaré para ella, aunque todo se vuelva difícil.
- Te amo, yo nunca te haré daño y tienes razón juntas podremos con todo-. Trato de pasar mi mano por su brazo para acariciarla, pero me rechaza
- ¿Qué pasa? - pregunto intrigada
- No pasa nada gorda, solo no me gusta que me acaricien, nunca, ni de pequeña, ni siquiera mi mama- susurra y me jala hacia ella en el asiento del auto, me acuesta en sus piernas, y ahorita en este preciso momento no quiero dejarla ir.
- Ya es casi media noche, vamos a tu casa- le digo y ella asiente.
- Te amo- dice al bajarse del auto.
- Te amo- respondo y me marcho.
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por siempre ella
Romanceandrea nunca espero que adela llegará a su vida, mucho menos pensó que tantas cosas podrían pasar, tras un torbellino emocional y malas decisiones estas dos chicas tendrán que conseguir una solución al caos en los que se convertirán ambas vidas port...
