Estaban los cuatro chicos en el interior de la casa, eran las 1:00 de la tarde y se sentían débiles por la falta de agua y alimento. Jade aún no despertaba y Ricardo no quería apartarse de ella mientras no despierte.
Ricardo con el corazón afligido no pudo evitar sentir una rara nostalgia de hace un tiempo cuando Amelia vivía, esos eran recuerdos que llegan a nuestra cabeza en el instante en que perdemos a un ser querido, y mas aún es dolorosa cuando es una amistad de muchos años.
Ciudad Corazón, provincia Santiago (República Dominicana) 23 de Diciembre del 2015.
-¡Amelia date prisa mujer!__ decía Ricardo desde el carro.
Amelia ese día estaba luciendo una blusa color rojo que acababa de comprar, mientras salía hacia afuera para decirle a Ricardo que no se desespere.
-¡Loco dame un momento!__ Respondió Amelia, mientras salía de una tienda.
-Oye ¿que es lo que hace Jade?__ Preguntó el con tono de queja.
-Se está probando unos jeans, pero se le dificulta un poco.
-Yo no la e' mandado a que siguiera comiendo como perra__ dijo soltando una carcajada.
-Eso no tiene chiste Ricardo, deja tu vaina__ dijo poniendo los ojos en blanco.
-Mañana es 24 de diciembre, y no quiero perderme esa cena por nada OK.
-Y así dices que Jade es tragona__ Dijo Amelia cruzandoce de brazos.
En ese momento Jade iba saliendo apurada de aquella tienda y con unas bolsas en sus manos.
-Hey muchachos, excusenme la tardanza, es que...
-Que estas muy gorda y la ropa no te queda, perfecto ¿eso era lo que ibas a decir? Ahora subanse__ Interrumpió Ricardo.
-Ricardo dejate de ridiculeces__ dije cruzandome de brazos.
-Ricardo por favor...__ dijo Amelia seriamente, mientras se sentaba en el asiento del copiloto en el vehículo.
-Por fin nos vamos, y no tengo idea de a qué hora llegaremos a la capital__ Bufó Ricardo.
-Deja de quejarte, y vámonos__ ordenó Amelia.
-Callate, que tu no me das ordenes pajonua.
-¡Hey! Si no te agrada mi cabello, mejor no lo mires__ Dijo un poco enojada.
-Mejor peinate__ Dijo Ricardo burlonamente con la intensión de hacerla enojar.
-¡Ricardo cierra la boca!__ Dijo Amelia un poco molesta.
-Y tu busca un cepillo__ Replicó en modo de burla.
-¡Ricardo!
-¡Amelia!
-¡Ya callense los dos!__ Dije Interrumpiendo la discusión.
Ambos hicieron silencio , Ricardo encendió el vehículo y emprendimos la ruta.
Actualidad 2016.
Ricardo sentía bajar una lagrima por su mejilla, era algo que no era muy común en el y en este momento no lo podía evitar, un nudo se había formado en su garganta y se estaba conteniendo para no empezar a sollozar, el no quería aparentar ser débil delante de las muchachas, pero a ninguna le interesaba porque estos son momentos en que la desesperación te obliga a ser alguien débil.
***
Yo estaba despertando lentamente y puse una mano sobre mi cabeza, y en mi rostro sentí algo humedo y al pasar dos de mis dedos vi que era... Sangre.
De un susto me puse de pie y no me había percatado que estaba cerca del cuerpo sin vida de Ana, en ese instante ahogue un grito y vi como Patricia esta muy alterada, mientras que Ricardo le pide que se calme.
-¿¡Qué pasó!?__ pregunté poniendo los ojos como platos.
Ricardo no podía hablar por el llanto, y lo entiendo, Ana era la chica que a el le gustaba y ahora se encuentra tirada en el suelo, con un cuchillo en su espada y con sangre a su alrededor de su cuerpo sin vida.
-¿¡Que a pasado!?__ pregunté alarmada.
-Ella esta...ba parada cerca de la ventana... Y... Alguien pare...ce haber estado pendiente y... Lanzo un cuchillo directo a su espalda__ contó Patricia entre sollozos y horrorizada.
Ricardo estaba tan mal que el no podía formular palabras para hablar.
-Debemos cerrar las puertas y ventanas pero ya!!__ dije poniendome en eso.
Ambos asintieron con temor. Cada una de las ventanas fueron cerradas a como pudimos y en el interior solo había una espeluznante oscuridad que me daba pánico, pero debiamos evitar que alguien mas muriera.
Estábamos los tres sentados en el suelo y Ricardo había puesto el cadaver de Ana en uno de los mugrientos cuartos.
-Si yo muero, quiero que sepas que tu y Amelia fueron las dos mejores amigas que tuve__ dijo Ricardo seriamente.
-No digas eso Ricardo__ dije con lagrima en los ojos.
-Yo ya no tengo nada, si tengo que morir hoy... Lo aceptaré.
-Aquí nadie más va a morir, ya verán que en el momento indicado saldremos de aquí__ dije con la voz temblorosa.
***
Javier no tenía un rumbo fijo en donde estar quieto, ya que la sensación de que algo malo esta pasando no lo deja en paz.
Caminaba por las calles intentando relajarse. Para el hoy era un día largo, no por el aburrimiento sino por la falta de sus amigos y el hecho de no saber en donde están o si acaso estarían bien lo ponían muy pensativo.
Estaba parado frente al cementerio y en ese momento sintió una especie de punzada en el corazón y fijó su mirada en una paloma blanca que volaba en circulo sobre el cementerio y no se detenía, y volaba no como cualquier paloma sino como cuando te quiere dar una señal de algo pero no sabes lo que quiere decir, o así Javier la veía, y de un momento a otro aquella paloma seguía volando alocadamente hasta que se estrello contra un poste de luz y cayó al suelo sin vida.
-Creo que me estoy volviendo loco, esta no es la primera vez que salen... Pero si la primera vez que ninguno tiene comunicación y algo como un raro presentimiento no me deja en paz.
No pudo evitar contemplar aquella escena suicida del ave.
***
Raymond después de la lluvia pudo continuar su ruta y ahora se hallaba en Villa Tapia tomando calmadamente un jugo de limón, cuando quiso llamar a Amelia y preguntarle como la estaba pasando.
-¿Porqué no contesta?__ dijo mientras fruncía el ceño en señal de confusión, hasta que la llamada se iba al buzón de voz.
Raymond colgó y sustuvo el celular en la mano unos momentos.
-¿Le pasa algo amigo?__ Preguntó una chica de piel morena y cabello largo de color negro que trabaja en la cafetería donde estaba Raymond.
-No__ Negó con la cabeza.
-Hmm... Te vez un poco intrigao'.
-No es nada linda, solo son cosas personales.
La muchacha asintió y siguió limpiando el mostrador con un pañuelo.
Raymond pagó lo que había consumido y se fue directo a su vehículo.
Encendió el dicho vehículo y salió a toda prisa del lugar.
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Asesinatos en el Km 5
TerrorADVERTENCIA: no soy responsable de traumas causados por la historia, tendrá contenido fuerte y espero que nadie salga afectado al momento de leerla. Republica Dominicana, provincia La Vega. un grupo de chicos deciden tener un viaje que les hará dese...
