Prólogo:
- Pensé que nunca diría esto Abby, te odio, no te haces una idea de cuanto te odio.
- Compartimos opinion, Oviedo, desaparece de mi vista. De solo verte me dan arcadas.
- Vamos Abigail, no te hagas la loca, te mueres...
Daniel entra decidido a mi habitación con la cabeza mirando al suelo. Cuando se digna a mirarme miro como se ha vestido hoy, tiene una camiseta normal blanca por la cual se le notan su preciada tableta, ¿por que no se pone estas camisetas antes? Y se las pone cuando estamos enfadados. Estupido niño. Tiene un pantalon de chandal gris que le queda tan jodidamente bien que no se. Me siento en la cama a esperar que hable y él me mira intentando descifrar que estoy pensando. Seguidamente se sienta a mi lado y me mira. ¿POR QUE ME ESTÁ MIRANDO TANTO? ¿TENGO MONOS EN LA CARA? Sonríe y me mira ya que estoy frunciendo el ceño al no saber que pretende.
- Lo siento -fue cuanto dijo Daniel-
- ¿Que, que? ¿Que lo sientes? Vaya por dios Daniel Oviedo sintiendose culpable de que la ha cagado ¿esto es nuevo? -lo miro con una sonrisa sarcastica- Dani de verdad te lo digo, ¿a ti tus neuronas te funcionan bien ahí arriba o no les llega el riego? Es que te piensas que todo esta solucionado por pedirme perdón ¿o qué? Eres imbécil. -hago una pausa y suspiro- ¿Que te habría parecido que yo te hubiera dicho cuando empezaste con Jesús en la música que no cumplieras tu sueño? -él agacha la cabeza- lo suponía. No tengo nada más que decirte -lo miro y hago una mueca- bueno en realidad sí -él levanta la cabeza y me mira- madura un poco.
- ¿Que madure yo? -dice él riendo sarcastico- venga ya Abby, sólo quería lo mejor para los dos. La única que debería madurar un poquito y pensar en nuestra relación eres tú.
- ¿Que relación Daniel? -lo miro fijamente- ni si quiera sé que es esto -señalo el espacio que nos separa para referirme a lo que teníamos- bueno más bien, lo que era -hago una mueca y él me mira con odio-
- No te reconozco ahora mismo Ab -me mira fijamente y yo paso de su comentario- pensé que nunca diría esto Abby, te odio, no te haces una idea de cuanto te odio.
- Compartimos opinion, Oviedo, desaparece de mi vista. De solo verte me dan arcadas. -hago el gesto de vomitar y sonríe sarcastico-
- Vamos Abigail, no te hagas la loca, te mueres por mi. -dice con aires de creído-
- Antes beso un sapo, Daniel.
- Si claro -dice él con ironía y se acerca peligrosamente hacia a mí- entonces ¿si estoy a esta distancia no pasaría nada? -sonríe rozando casi nuestros labios y yo no soy capaz de separarme ni articular palabra-
Me besa y yo le sigo el beso, no sé si porque sé que será el último que nos daremos o porque, pero sé que debería haberme separado. Cuando nos separamos del beso sonríe con malicia y se levanta de la cama.
-Lo que yo decía -dice antes de salir por la puerta con una sonrisa-
Cierra la puerta y me quedo en la cama mirando hacia la pared. Suspiro y me tumbo.
Te odio, Daniel Oviedo.
Dani.
Entro en la habitación y suelto un largo suspiro. ¿Se acabó? ¿Para siempre? ¿No hay más Dani y Abby? Comienzo a meter las cosas en la maleta ya que nos vamos hoy a las cuatro de la tarde, si fuera por mi me quedaría aquí. Pero la gira sigue y tengo que hacer feliz a miles de niñas. Sí eso es ahora sólo voy a pensar en mi hermano, mi familia y en mi trabajo. Termino de guardar las cosas, me tumbo en la cama a pensar o a mirar al techo de la habitación que por cierto necesita que lo vuelvan a pintar y entra Ari a mi habitación.
-¿Dani? -susurra la chica que considero mi mejor amiga-
-Dime -le digo dejando de mirar al techo para mirarla a ella-
-Eh.. nos están llamando para comer -me dice y yo sonrío- ¿estas bien? Abby me ha contado lo que ha pasado y si quieres hablarlo...
-No tranquila -la miro e intento sonreír, no por ella sino por mi, esta vez Daniel Oviedo va a ser fuerte y no va a mostrarse débil- lo único que ha ocurrido es que se acabó, dicen que todo lo bueno se acaba ¿no?
Ella asiente, y me levanto de la cama. Nos dirijimos a la cocina, donde esta mi prima Ari terminando de darle de comer a mi prima pequeña y ahijada mía Daniela. Cojo a Daniela y me pongo a jugar con ella haciendole cosquillas etc. Hasta que mi prima se la lleva para que duerma la siesta y nos sentamos todos a comer. Para ser sinceros esto es bastante incomodo, para todos, ya que mi prima Ari no seestá enterando de mucho, y Aridian y Jesús intentan que no haya cruces de miradas entre Abby y yo lo queresulta ser un fail. Ya que ambos nos miramos con odio.
A las dos y media ya estamos en la furgoneta para irnos a la estación del AVE e irnos a Madrid. Supongo que mi historia con Abby acaba aquí.
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RELAJAD LAS TETAS QUE AÚN QUEDAN PAR DE CAPÍTULOS.
No quería alargar mucho la novela aún no sé con exactitud cuantos capítulos quedan pero bueno, espero que os esté gustando.
Votad y comentad si os ha gustado cariños mioooooos.
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