Persona "x"
—¿Tienes el dinero ya?.— Asentí.—Buen trabajo niña, espero que estés contenta con tu parte.
—Claro que sí señor.
—Tenemos que seguir con el plan.— Asentí. Me levanté de mi asiento y rodeé la mesa de oficina, giré un su silla y me senté en sus piernas .—Pero primero quiero..— No me dejó terminar que ya me empezó a besar con desesperación, en un movimiento rápido se paró de un asiento, tiró todas las las cosas del escritorio, me subió en ella, senti que su amigo ya estaba muy emocionado, se desabrochó el botón de su pantalon y después su cremallera, abrió mis piernas, pero cuando estaba a punto de entrar en mi se escuchó que tocaron la puerta.
—Mierda.—Dijo por lo bajo, me bajo de la mesa, no muy a gusto me senté en el lugar donde estaba antes.—Adelante.
—Marcus, necesito hablar contigo.— hasta que se percató de mi presencia.— Hola Laura.
Max.
Hoy estaba decidido a hablar con Marcus,"mi jefe", tenía que decirle que no quería seguir más con esta mierda, ya no aguanto más, mi madre poco a poco estaba muriendo y no sabía que hacer con mi hermana, necesito comenzar de nuevo.
Comenzar una vida con Lía, la extraño mucho, con el tiempo que llevamos lejos uno del otro me hizo darme cuenta lo mucho que la amo y que de verdad estoy enamorado ella.
Llegué a la oficina que tiene Marcus, por qué aunque no lo crean este maldito es un empresario.
Me acerqué a la recepcionista.
—Hola ¿Está el señor Stevenson?
—¿Tiene cita programada? —Sin despegar los ojos de la pantalla.
—No.—Me miro y se dió cuenta quien era.
—Oh.. hola Max, qué guapo estás .
—Hola Alison, ¿me dejas pasar?—dudo un poco.
—Solo por qué eres tú cariño.— pase lo más rápido que pude y caminé hasta la puerta de su oficina, toque dos veces hasta que escuche "adelante".
Me diriji directamente a Marcus, pero no estaba solo, él estaba con Laura su secretaria.
Que por cierto ya se me hacía insinuado un par de veces, es una mujer atractiva pero bastante insoportable.
—Marcus necesito hablar contigo.— y después salude.—Hola Laura.—Ella asintió en forma de saludo y se retiró de la oficina cerrando la puerta ocasionando un golpe bastante ruidoso.
—Sientate.— hice lo que me indicó.—¿Qué sucede Max?
—Lo que pasa es que no quiero seguir más con esto.—El empezó a reír a carcajadas.
—Tu mejor que nadie sabes lo difícil que es salir de esto, más sabiendo todo el dinero que me debes.—Eso era por lo único que hacia esto, el pago gran parte de los tratamientos de mi madre.
—Si, lo sé.. es solo que ya no puedo te devolveré cada centavo.—Asegure .
—Esta bien.—pensativo.— Solo necesito que me hagas un último favor.
Lía
Hoy me desperté de muy buen humor, decidí que era hora de salir un poco ya pasó un mes desde que eh vuelto a casa y lo máximo que salí fue al super.
Hoy quedé con Laura y Fran para ir de compras y divertirnos.
Me terminé de peinar mi cabello, bajé las escaleras y saludé con la mano a Liz mi sirvienta, si como ven contraté algo de personal, intente hacer las tareas de la casa y no me dio mucho resultado, terminé cansada y con mi espalda a la miseria.
Estaba a punto de llamar un taxi, cuando recordé el manojo de llaves de mi abuela.
Fui hacia el garaje y me encontré con el bonito auto deportivo negro, me monte en el y salí rumbo a la casa de Laura.
Llegué a la pequeña casa, la familia de Laura no era exactamente pobre, si no que se podían mantener, más de una vez necesito de dinero y yo como buena amiga se lo di.
Toque bocina dos veces hasta que salió ella y se montó junto a mi en el auto.
—Hola Li.— Subió contenta.—¿Y este auto?
—Mio, me lo dejo mi abuela.
—Al final resulta que esa vieja cascarrabias no era tan mala después de todo .—Laura nunca le callo buen a mi abuela, ella decía que era una mala influencia y cosas así .
—Ya, deja de decirle así.— le advertí, ella me saco la lengua.
Fuimos al centro comercial, allí no esperaría Franchesco.
Una vez que llegamos pude ver a Fran a la distancia, llegamos y lo abracé y le di un beso en la mejilla y Laura hizo lo mismo.
—¿Vamos por un helado?— Propuso Laura.
—Si si
—No, esperen un segundo, estoy esperando a alguien.— Miramos las dos a Fran.
—¿A quien?— pregunté con intriga, no hizo falta que conteste por qué una chica rubia y mucho más alta que yo aparecio y con vos irritante dijo. —Hola amor.— con Laura nos miramos y repetimos al mismo tiempo.
—¿Amor?
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Mi Secuestrador (Pausa)
Novela JuvenilLía Sandes es una adolescente, que tras el fallecimiento de su abuela hereda una gran fortuna, es secuestrada por una banda que es liderada por mafiosos que solamente quieren su dinero, o eso es lo que ella piensa. Derechos de autor reservados. Pro...
