Capitulo 20

827 46 2
                                        

No supe nada de Guille en toda la mañana, y tampoco le di importancia. Rubén se había empeñado a llevarme a no sé dónde, no quería decírmelo, pero me dejé llevar. Habíamos salido del hotel hacía ya una hora, y nos encontrábamos andando por una verde pradera.

-De pequeño siempre venía por aquí con mis padres.- Dijo Rubén sonriente.- Me encantaba.

-¿Cómo es que veníais por aquí?- Pregunté curiosa.- ¿Veníais mucho a Bélgica?

Escuché su sonora carcajada, la cual se perdió a lo largo del pasto.- Somos de aquí, nos mudamos a España unos meses después de mi nacimiento y veníamos bastante a ver a mis abuelos.

-¿¡Eres belga!?- Eso sí que no me lo esperaba por nada del mundo, es verdad que muy español no parece, pero a mi siempre me han tomado por inglesa.- P-pero... Wow...

-Sí, soy belga.- Soltó riendo.- ¿Qué pasa?

No pude evitar echarme a reír junto a él, eso había sido muy raro. Estuvimos un largo rato riendo hasta que Rubén se tiró sobre la hierba y siguió riendo. No me lo pensé dos veces e hice igual, me dejé caer sobre la húmeda pradera. Seguimos así hasta que la risa paró y nos quedamos mirándonos fijamente a los ojos.

-Eres la chica más hermosa del mundo.- Susurró Rubén haciéndome sonrojar.- Tengo muchísima suerte de haberme encontrado contigo.

-La verdad es que yo también he tenido mucha suerte.

Escuché un ruido de pisada y miré hacia donde provenía. Laura venía directamente hacia nosotros, se le notaba cabreada y a la vez asqueada, seguramente de ir por el campo sin sendero ni cosas así, nunca le había gustado la naturaleza.

-¡Alex!- Gritó acercándose a nosotros. Me levanté instantáneamente.- ¿¡Se puede saber de qué mierda vas!?

-Em... ¿De qué hablas?- Dije, de nuevo, fría. Noté la mirada desaprobada de Rubén.

-Rubén, ¿te puedes ir?- Dijo Laura borde.

-Yo...- Empezó a decir. Le miré indicándole que se largara de ahí.- Vale, si necesitáis algo, llamadme.- Dicho eso, se alejó dejándome a solas con Laura.

-No solo te vas con mi hermano sabiendo que le amo, si no que encima le pones los cuernos...- Soltó Laura aguantando las ganas de pegarme.- Eres una gilipollas, ¿sabías?

-Laura yo...- No, debía mantenerme firme.- Sí, ¿te molesta?

-¡Estoy harta de ti!- Me gritó perdiendo los nervios.- SIEMPRE TE AGUANTO PORQUE ERES MI AMIGA Y SÉ QUE REALMENTE NO ERES ASÍ, PERO YA NO PUEDO MÁS, SIEMPRE TIENE QUE SER LO QUE TÚ QUIERAS Y TENGO QUE AGUANTAR TU TONO DE ASCO HACIA MÍ, ¿NO? PUES SE ACABÓ, ME HAS PERDIDO COMO AMIGA, JAMÁS VOLVERÁS A VERME.

-PUES MEJOR, ERES UNA IDIOTA, ASÍ NO TENDRÉ QUE CUIDARTE COMO A UNA NIÑA DE 3 AÑOS.- Le chillé cabreada por todo lo que me había dicho.- VETE, DÉJAME SOLA.

-BIEN, PERFECTO, NO QUIERO SEGUIR NI UN SEGUNDO MÁS CONTIGO.- Dicho eso echó a correr en la misma dirección que Rubén hacía unos minutos.

En cuanto la perdí de vista, me derrumbé y caí de rodillas a llorar.

Dj 71Donde viven las historias. Descúbrelo ahora