21. Shock and Match

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        "SHOCK & MATCH"

Entro a mi habitación y me tiro sobre la cama.

¡Jesús!

Aris era el chico de los mensajes y yo nunca lo supe. Es decir, jamás lo había visto en la escuela y no se porqué, porque un chico así, no se te escapa de la vista fácilmente.

No se porque estoy teniendo este momento en el que flipo por un chico que acabo de conocer. Es demasiado... no se explicarlo.

Me levanto y voy hasta el baño. Me limpio la cara deshaciendome del maquillaje, lavo mis dientes y me ducho.
Miro el reloj que marcan las 3:00 am. Mañana será un día jodido en la escuela.

Me pongo mis pijamas de fresitas y me acuesto a dormir. Entre más sueño tome menos difícil será estar en clases por la mañana.

Despierto abriendo los ojos de par en par cuando siento que la puerta de mi habitación se abre.
El reloj en forma de corazón en mi mesita de noche dice que son las cuatro y media de la madrugada.

Veo a Pradda levantarse de su camita, pero se queda allí, sin hacer ruido.

Me levanto y volteo hacia la puerta sólo para saltar del susto al ver una silueta parada justo a lado de mi cama.

Suelto un grito ahogado y me tapo la boca.

Adrien.

Se tira de espaldas en mi cama. Está ebrio, creo que más que la última vez que lo vi.

—Te fuiste, pequeño saltamontes— dice en voz baja. Su aliento huele a Licor y a bebida de cereza.

—Si no lo hubiera hecho, aún estaría esperándote. ¿Que haces aquí?

—¿Creiste que mi papá me había dado permiso de ir a una fiesta en mitad de semana? Nah, le dije que me quedaría con Finn, es la única razón por la que tu mamá te dio chance de ir conmigo.

—Y mira donde estas y a la hora que llegas...

Rodeo los ojos y él se levanta. Se quita el suéter que trae y queda en una camiseta blanca. ¿Que hace?

—Hablas mucho, Fresita

Se acomoda de modo en que cae boca abajo en mi cama. Trato de moverlo para sacarlo de allí pero es muy pesado en hijo de perra.

—Adrien lárgate

—Ay vamos, vas a cumplir tu fantasía de dormir con un hombre guapo en tu habitación.

—Esa no es mi fantasía, grandísimo imbécil.

—Ya se que tu fantasía es ser hombre así puedes ser gay y eso, pero igual, lo leí en esa historia que estás escribiendo.

Me paralizo. ¿Como sabe de eso? Acaso él...

—¿Revisaste mi laptop?

—Lo hice y pude ver que no sólo ves porno gay...

—¡Adrien Largo! Ve  con Finnick

—Tengo flojera

—¡Sal de aquí!— le doy una palmada en la espalda y él cierra los ojos. Es imposible que logre moverlo fuera de mi cama. Es más alto por tanto más pesado y más fuerte. Sus piernas quedan fuera de mi cama de lo alto que es.

Me levanto tratando de tomarlo de estas para sacarlo, pero es inútil.
Suspiro derrotada.

—Adrien

—¿huh?— dice somnoliento.

—Si mamá te ve aquí por la mañana me van a matar y no sólo a mi, a ti también.

Gabrielle entre IdiotasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora