17. Entre Divas se ayudan

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"ENTRE DIVAS SE AYUDAN"

Estoy a punto de quedarme dormida cuando Pradda comienza a ladrar como loca.
Me levanto y la miro. La pequeña Yorkshire quiere morirse de rabia, tanto que su boquita se llena de baba.
Volteo y lo veo caminar hasta ella. Le da pisotones en el piso y hace que Pradda se meta debajo de mi escritorio. Gruñe pero está asustada

—¿Porque me odia tanto tu rata?

—Sus razones tendrá, los perros suelen sentir cuando una persona no es buena y por eso les ladran, es su forma de avisarle a sus dueños que corren peligro. 

—O son perros locos.

Me río. Él corre la silla del escritorio y se sienta. Me quedo allí, recostada boca abajo mientra lo miro.

—¿Ya fuiste a ver a Finnick?

Niega con la cabeza. Saca del bolsillo de su pantalón de gimnasia una oreo, la abre y le da un mordisco.

—Siempre andas comiendo algo y nunca es algo saludable.

—¿Que quieres que haga? ¿que tenga brocoli? Me da hambre— dice con la boca llena —Es más, deberías ir por un vaso de leche para mi. 

—¿Crees que soy tú cachifa?

Se alza de hombros y le tiro una almohada.

—Al menos ya no estás tan depre...

—¿Que te ha dicho tu papá?

—Nada. Que me va a decir.

—No lo sé ¿no sospecho nada?

Se queda callado y le da otro mordisco a su galleta. Se palpa el bolsillo y se que tiene más ahí.
Siempre anda comiendo, se los juro. Si no es chocolates, son barras de granos o Galletas o caramelos, pero Adrien siempre anda comiendo algo.
Cosas poco saludables, claro está.

—Espero que no, o estare en problemas

—¿Cual es el lío de tu papá con las chicas en tu casa? Es obvio que debe saber que eres un hombre puto o algo así.

Se echa a reír.

—¿Soy un hombre puto?

—Puto no, putisimo— digo y suelta una carcajada.

—Lo sabe, pero no quiere que lo sea en casa. Dice que tengo que respetar donde el y mi madre viven y sobre todo respetar mi habitación porque es mi lugar donde estoy sólo y meter chicas allí sería irrespetuoso. No se, ideologías que se le han pegado del medio oriente.

—Lo de golpear a su hijo también.

—Touche.

Dice y se ríe. Quiero preguntarle sobre lo que dijo su papá de mi pero no se si hacerlo o no. Por una parte quiero saber porque lo mencionó pero por otra parte no quiero que él sienta que de todo lo que dijo su papá, eso fue lo que se me quedo grabado en la mente.

—Gabbo...

—¿uh?

—¿Que era lo que me querías decir? Ya sabes, en la ventana.

Me quedo callada.

Quería decirte que me encanta tu puto cuerpo

Pienso.

Dios mío Gabrielle, deja de pensar así.

—Nada, sólo que Gracias por ayudarme y que...por favor hables con Finn para que no me odie.

Se come la última galleta que le queda.

—¿Segura?

—Si, tu eres el único que le puede decir...

Gabrielle entre IdiotasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora