"ÉL"
Escucha: Scary love by the Neighbourhood
》》》
Adrien se queda dormido a los segundos de haber entrado.
Llegó, se quito la camisa y se acostó boca abajo sobre la cama y se quedó dormido en segundos.
¿Como lo hacía? Yo tomo como media hora para poder dormirme.
O se le hacía fácil o no estaba mintiendo cuando dijo que estaba cansado.
Creo que si estaba cansado y me sentía mal por eso.
Me siento en una silla con los pies arriba y los brazos alrededor de mis piernas y lo miro.
Lo miro dormir en su perfecto ser que se ve más perfecto mientras duerme.
La luz tenue y amarillenta que ilumina la habitación hace que la piel de su espalda se vea aún más linda que de costumbre.
Siento ganas de vomitar. No de mala forma, si no de una forma linda. Son todas estas putas mariposas que siento revolotear en mi estómago por cada vez que lo miro...esperen...no, si son ganas de vomitar de verdad.
Me levanto y corro hasta el baño, abriendo la tapa del inodoro y dejando todo de mi estómago allí.
Joder, odio vomitar, es tan asqueroso y te deja una sensación horrible en la garganta.
Es todo ese alcohol que tomé el que está haciendo efecto y combinado con ese maldito malestar que me da Adrien en el estómago...es mucho peor.
—Deberia morir...—digo en voz baja.
Abro la regadera y me desnudo para darme una ducha.
El agua me hace sentir mucho mejor cuando cae por mi cuerpo y empapa mi cabello.
Me quedo allí al menos cuarenta y cinco minutos. Pensando en lo que dijo.
¿era posible que un chico pudiera sentirse así de mal? Se supone que nos les importa ese tipo de cosas ¿no?
Que sólo quieren sexo y diversión y no les importa realmente si las chicas los usan o no.
No le debía creer. Era el frío y la hora que era. La gente se pone cínica en la madrugada.
Salgo de allí y me seco, me vuelvo a poner mis panties y sólo me tiro la sudadera de él por encima.
Cuando salgo del baño, ya no está.
—¿Adrien?— digo. ¿Se fue?
Por favor Dios, no, que no se vaya, que no se haya ido.
—¡Adrien!
Su suéter no está, ni sus zapatillas... la puta madre, se fue.
Soy una estúpida, soy tan estúpida.
Me tiro en la cama y me pongo el brazo en la cara para evitar llorar.
Maldita sea. ¿Acaso no puedo ser feliz en un sólo momento?
Todo esto, todo esto se salió de control en el minuto en que decidí que sería buena idea seguirle el juego a Leo Wesley.
Él y Aris y Adrien y todo el mundo es un problema gigante. Todos se juntaron e hicieron de mi vida una enorme montaña de caca.
Yo era feliz con mis libros y mis amigas y mis fanfics de tumblr hasta que decidí fijarme en los chicos.
Es mucho más fácil tener un crush que no sepa nada de ti que tener uno que sepa todo y te de dolores de cabeza infernales.
La puerta se abre y me levanto de golpe.
Él está en la puerta y se recuesta a ella con su hombro.
Veo que tiene una rebanada de pizza en la mano y una lata de soda en la otra.
—¿dónde estabas?—pregunto casi en un susurro pero él logra escucharme
—Me dio hambre— su voz ronca me habla y me mira con la misma fuerza que antes. Como si estuviera tan cansado de mi que si alguien llegara y me disparara él no haría nada para evitarlo. Le da una mordida a la pizza y mastica—Se te ven los panties—dice con la boca llena mientras me señala.
Miro hacía abajo a mis piernas y tomo una almohada rápido para taparme.
ESTÁS LEYENDO
Gabrielle entre Idiotas
HumorGabrielle Holligan debe estar maldita. Tal vez le echaron brujería para que nunca nada le resultara. Su hermano mayor Finnick:(deportista estrella, super guapo, popular, afortunado con las chicas) junto a su mejor amigo, Adrien: (Imbecilo, promisc...
