0. Antes: Yoselin

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(Narradora Yoselin)

Yo...  nunca fui una chica que le gustara llamar la atención, aunque jamas me gusto ser ignorada, pero nunca pude hacer nada para evitarlo, era lo que la gente llama Introvertida y todos preferían no hablarme que acercarse a la "loca", pero contare esto desde el principio así sabrán de que hablo.

Vengo de una familia simple, tengo a mi madre, a mi padre y un hermano, todo se ve bien ¿Verdad?, pues no... todo es malo. Desde que nací nadie en mi familia me presto atención, el favorito para mi padres era mi hermano, y aunque lo nieguen eso era obvio, el es el "chico Perfecto", todos sus méritos superaban los míos, si yo hacia algo, el ya lo había hecho antes y mejor, todos eso lo comprendí desde muy chica.

Yo vivía en las afueras de la ciudad, mi casa era solitaria, no había ni vecinos, recuerdo que era horrible, nunca tuve a nadie con quien jugar, si ser ignorada se sentía horrible, ser ignorada y parecer que no le importaba a nadie, era cien veces peor; detrás de mi casa, se encontraba el Bosque, vivíamos a dos horas de la ciudad, así que se podría decir que vivía en la nada.

-Yoselin: Mami, puedo ir a jugar atrás -dije inocentemente, tenia unos cinco años-

-Mamá: Espera hija -dijo ignorando completamente lo que le había dicho-

-Yoselin: Pero mami, porfis -ella seguía en lo suyo sin siquiera verme- ¿puedo?

-Mamá: como quieras -jamas despego la mirada de su computadora-

Recuerdo que me fui brincando y tarareando una canción que se me había pegado, comencé a jugar sola, eran las cuatro de la tarde, y sinceramente el día se veía hermoso, recuerdo que yo jugaba y me reía, pero algo en el bosque llamo mi atención, no se si era lo hermoso que era, o el aura misteriosa y mística que naturalmente tenia, pero a esa edad no me detuve a pensar en lo peligroso que podría llegar a ser, así que me adentre en el.

El bosque era encantador, veía animalitos pequeños, se escuchaba a los pájaros cantar, la luz del sol, entraba entre las hojas de esos grandes arboles, se sentía el aire aun mas fresco de lo habitual, era maravilloso... anduve en el bosque toda la tarde, cuando me di cuenta ya era de noche, intente volver pero no sabia por donde caminaba, sentía que con cada paso que daba, me iba perdiendo mas, comenzaba a asustarme y empece a correr, gritaba por ayuda, pero parecía que nadie me escuchaba.

La Luna se veía entre las hojas, sentí que nunca saldría de ahí, aunque por un momento no me llego a importar, ya me sentía sola cuando estaba con mi familia, no cambiaría mucho si me hubiera quedado en el bosque, recuerdo que sentí una gota caerme en la cara mire al cielo, y pude darme cuenta de que iba a comenzar a llover, así que corrí, no quería mojarme, cada gota, me hacia recordar el hecho de que estaba en el bosque sola, que se escuchaba el silencio mismo, y que mi familia debía de estar preocupada... o eso creía yo.

Me escondí dentro del tronco de un árbol, sabia que en este habían insectos, pero no me importaba, repentinamente, caí entre por un hueco que se encontraba dentro del tronco, me golpeaba con piedras, al terminar de caer, todo estaba oscuro, caí dentro de una cueva, grite, pero solo escuchaba mi propio eco, comencé a llorar, y con mi llanto me quede dormida; recuerdo que al despertar la lluvia había cesado, la luz estaba como el día anterior, se colaba por el hueco por el que entre, escale por el camino de rocas en el que caí la noche anterior, logre subir, las gotas de la lluvia, brillaban como un rocío en las hojas, en verdad ese bosque era hermoso, y yo jamas lo negaría.

Salí del tronco y decidí seguir caminando, paso como una hora y media hasta que por fin logre encontrar mi casa, corrí hacia esta, y me adentre en ella, al entrar vi a mi madre con su teléfono chateando, en el momento creí que estaba preocupada, y hablaba con la gente me estaba buscando.

52 - SM The AcademyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora