Pasan las tempestades,
las marejadas
y las guerras perdidas
y las batallas.
Pasan los gobernantes
malos y sátrapas.Los caciques eternos,
de falsa aldea,
que incitan a la turba
a la algarada
y a la guerra entre hermanos;
también pasan.Y al final siempre llega
esa jornada
en que, su reconquista,
inicia España.Cuando se creyó muerta;
resucitaba.
Cuando fue desarmada;
piedras alzaba.
Si un gobierno se rinde;
eterna aguanta.Y España sigue en pie
porque es la Atlántida
que se da por perdida
y no se hundió.