Cuando llegaron al hospital, Bella ya se había tranquilizado un poco. Al menos ya no temblaba. Entraron y Harrison preguntó por la ubicación de su hijo. Le dijeron que estaban haciéndole estudios y que aún no podían pasar a verlo, les pidió que esperaran en la sala de espera. Cuando entraron se encontraron con Elisa, que sujetaba sus manos y miraba la puerta por la que había entrado su hijo en una camilla.
-Sabe algo?- preguntó Bella ansiosa.
-Todavía nada, querida.-la joven se sentó a su lado y Elisa le agarró la mano.-Tu como estás?
-Hecha un flan. Muy nerviosa- dijo mirándola con sinceridad.
-Imagino que si. Aún piensas que no sirves para vivir en el rancho?- aquella pregunta llamó la atención del resto de la familia.
-Fue solo adrenalina.
-Bueno, gracias a tu adrenalina, mi hijo conservará su pierna.
-Los hombres podrían haberlo hecho.
-Y por qué no los dejaste a ellos?- preguntó Harrison.
Bella se quedó en silencio.
-Te hará bien decirlo en voz alta, Bella.-dijo por fin Liz.
-Lo amo- dijo simplemente- Por eso no pude esperar a que otros lo ayudaran, porque no podía soportar quedarme allí sin saber cómo se encontraba. Porque no quise confiarle a nadie más su seguridad, y porque sé que si a él le pasa algo malo, yo me muero.- dijo llorando, Elisa la abrazó y acarició su espalda.
-Eso está muy bien. Te sientes mejor?
-Ajá... No le digan nada, por favor!
Nadie respondió, pero ella decidió tomarlo como un si.
Había pasado más de dos horas, cuando el médico salió hecho una furia, a la sala de espera.
-FAMILIA DE ERIC CAMPBELL!
-Nosotros!- gritó Bella saltando de la silla y luego se sonrojó.
-Gracias a Dios! Ese hombre el mismo demonio! Quiere irse, pero le dijimos que tenía que pasar aquí la noche controlando que ningún vaso colapse. Pero se puso a gritar como loco. Diciendo que no iba a pasar una sola noche lejos de ella!
-Ella?- preguntó Leo.- Quién es ella?
-Como si lo supiera! lo único que dice es "Ella, Ella, Ella"!
-Bueno, creo que "Ella" debería entrar a calmarlo, no cree, doctor?- dijo Elisa jocosa.
-Usted es "Ella"?- preguntó a Liz.
-Gracias a Dios no! es "Ella"- dijo señalando a Bella, que se había sonrojado.
-No saben si soy yo. Dijo "Ella", no dio nombres.
-Pues vamos a intentar. Mientras deje de gritar, no me importa si usted es "Ella" o la reina de Inglaterra!
Acompañó a Bella por un pasillo en el que claramente se oían los gritos de un Eric furioso.
-Sáqueme esto inmediatamente! No voy a pasar un sólo minuto más aquí! Voy a dormir en mi casa! "Ella" puede necesitarme y yo no voy a estar postrado en esta cama!
-Ahí está de nuevo, ve? "Ella". Es usted su esposa?
-No... soy su secretaria.
-Sólo la familia puede pasar- dijo deteniéndose a mitad de camino. Bella agachó la cabeza.
-Bien, vos a decirle a la señora Elisa que venga- dió media vuelta, pero no llego a dar ni un paso porque el doctor la detuvo.
-Espere. La señora dijo que usted era "Ella", y es lo único que necesito ahora. Voy a dejarla asentada como su prometida, está bien? Si alguien le pregunta, sólo diga que es su prometida.
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Y que le guste el rancho
RomanceEric Campbell, un apuesto ranchero, lleva años buscando a la mujer ideal. Ésta debe ser hermosa, carismática, humilde, amable, y por supuesto, debe gustarle vivir en el rancho. Isabella Jacobs es, efectivamente, hermosa, amable, humilde y tal vez u...
