El doctor revisaba a Sofía con detenimiento, su condición iba de mal en peor y lamentablemente Cedric aún no volvía con el único remedio capaz de salvarla.
~Reina Sofía, le he dicho muchas veces que no debe salir de la habitación.
~Me siento tan sola en estas cuatro paredes.
~Lo entiendo pero su condición no es la mejor.
Hildegard había aterrizado en el jardín encontrándose con Hugo sentado frente a un gran árbol.
~Veo que te sientes totalmente tranquilo despues de haber puesto una mano sobre mi hijo.
~Lo haré hasta que respete a mi hija.
~¿Cuando dejaste de quererme? ¡Tú me amabas! Pero Sofía arruinó todo.
~¡No pienso hablar contigo de eso!.
~¡Hugo! ¡Aún te amo! Hablo acercándose hasta él para depositar un beso en sus labios.
Scarlett se asombro al ver esta escena tanto que no pudo evitar gritar y salir corriendo de allí.
Hugo alejo a la mujer y se limpio los labios con molestia.
~¿Cómo te atreves? Yo jamás estaré contigo, ¡Jamás!.
~ Pero Hugo... No puedes negar que lo que sentiste alguna vez aún sigue vivo.
~¡No siento nada por ti! Yo amo a Sofía y no estaría contigo aunque fueras la única mujer en el mundo.
Hildegard apretó su abanico y camino hasta el castillo. Hugo rápidamente se apresuró a buscar a su hija que se encontraba escondida de él.
El doctor salió de la habitación y Hildegard entro encontrándose a Sofía totalmente triste.
~Hildegard, ¿Qué haces aquí?.
~Solo he venido a decirte todo lo que te mereces.
~¿De qué hablas?.
~Acabo de besar a Hugo y al parecer le encantó, si no me crees puedes preguntarle a tu hija mayor. En segundo apenas mueras me casare con él y seré la reina de Albuquerque, obviamente a él no le molesta la decisión que tomo el parlamento ¡Porque aún me ama!.
~¿Porque hablas así? Solo tengo un simple resfriado.
~¡Tienes neumonía y morirás! Solo es cuestión de tiempo, aún no puedo creer que Hugo haya sido tan tonto como para ocultartelo.
Sofía se quedó mirándola por unos segundos para después darle la espalda.
~¡Vete de aquí Hildegard! No te vuelvas a acercar a mí o a mi familia y mientras yo viva seguiré siendo la esposa de Hugo así que mantente alejada de él.
~Tarde o temprano iba a pasar esto, no debiste meterte entre nosotros. Además cuando le preguntes sobre lo sucedido seguro lo negara ¡Porque te tiene lástima! Realmente te compadezco, ahora entre más rápido te vayas mejor será para mí.
~¡Milton! Grito Sofía haciendo que el mayordomo corriera hasta ella.
~¿Se le ofrece algo su majestad?
~Saca a esta mujer inmediatamente de aquí y no quiero que vuelva a poner un pie en el castillo.
~Oh no es necesario Sofía, yo me voy pero recuerda Hugo será mío y tus hijos... Sufrirán tu ausencia.
Hugo se encontraba corriendo por todo el castillo, la princesa no aparecía por ningún lado.
Obviamente había creído la farsa de Hildegard y le crearía grandes problemas.
Scarlett sabía que no debía preocupar a su madre con ese tipo de problemas pero debía contarle todo lo que había visto.
Con pasos veloces corrió hasta la habitación de Sofía procurando no ser vista por Hugo.
~¡Scarlett no quiero ver a nadie ahora!
~Mamá.... Se que no estás bien pero.... Debo contarte algo delicado.
~Creo saber lo que me vas a decir.
~Bueno, hace un rato caminaba por el jardín y encontré a mi padre besándose con la reina Hildegard, no note desagrado en su mirada así que decidí alejarme de allí.
Después de un rato mi padre comenzó a buscarme, seguramente para que yo no te dijera nada. Pero siento que esto es algo que debía hacer.
~Gracias Scarlett... Ahora debes irte... Quiero estar sola. Hablo apenas con un hilo de voz.
Hugo encontró a la princesa en el pasillo y la llevo a rastras hasta su habitación.
~¡Déjame! No quiero hablar contigo.
~¡Pero debes hacerlo! Soy tu padre.
~¡Ya no lo eres!, creí que amabas a mi madre pero hoy me comprobaste que tú cariño es una simple farsa.
~No puedo creer que hayas caído en la trampa de Hildegard.
~¡Solo creo lo que veo! Ahora sal de mi habitación antes de que comience a gritar.
Hugo apretó los puños y salió molesto, aún así no dejaría las cosas así.
Sofía permanecía con su puerta bajo llave y nadie excepto el doctor tenía permitido verla.
Esa noche la fiebre comenzó a subirle y la tos no la dejaba dormir. Sus ojos comenzaron a cerrarse mientras veía a lo lejos aquella pintura en la pared. Esa en dónde Hugo y ella habían ganado la corona voladora y en la cual sus sentimientos habían comenzado a crecer.
Sus lágrimas corrían y no podía soportar los escalofríos que le causaba pensar que Hugo la había dejado de amar ¡Y peor aún que le tenía lástima!.
Jade caminaba de un lado a otro en su habitación. Presentía que algo estaba ocurriendo pero ¿Cómo hacer que su obstinada familia lo notará.
De un momento a otro, una niebla comenzó a aparecer en la habitación de Sofía extendiéndose alrededor de su cama. La reina comenzó a sonreír emocionada al recordar al señor Cedric.
Jade salió a su terraza y observó la distancia al balcón del cuarto de su madre. No era tan grande pero al ser tan solo una pequeña niña podría hacerse daño.
La pulcera que Cedric le había dado cuando nació guardaba muchos misterios consigo.
Una luz salió de ella formando un camino sólido hasta el otro lado del balcón.
La niña subió con un poco de trabajo y quedó afuera de la habitación, un gran ruido se escuchaba sin poder ver a través de la ventana. Las cortinas cubrían toda su vista. Jade quedó recargada contra el ventanal y poco a poco fue cerrando sus ojos hasta que cayo en los efectos de un sueño profundo.
Sofía comenzó a toser con mayor intensidad siendole cada vez más difícil respirar. De un momento a otro sus ojos se cerraron entrando en un largo y eterno sueño del que ya no despertaría nunca más.
ESTÁS LEYENDO
Un amor inesperado SEGUNDA TEMPORADA (Sofia y Hugo)
FanfictionMás aventuras de nuestros queridos Sofía y Hugo. Una villana vuelve con más intrigas, pero no lo hace sola, tendrá a una persona que puede resultar aún más malvado. ~Tutti Nice Publicada: 29 de septiembre del 2017. Última publicación: 11 de abril de...
