Jade la diosa del eterny reino

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Cedric se acercó hasta la niña y puso su varita sobre ella absorbiendo toda energía negativa.

Alonso se encontraba recostado sobre el suelo, uno de los rayos lanzados por jade le había provocado una profunda herida.

El rey Garrick se acercó rápidamente para intentar ayudarlo pero ya era demasiado tarde, seguramente no le quedaría mucho tiempo de vida.

Hugo sintió lástima por su primo, a pesar de todo habían crecido juntos y lo quería como a un hermano.

Su vista se encontró con la de Cedric y este le negó con la cabeza.

~Cedric... ¡Salvalo por favor! así como salvaste a Sofía.... Sé que él no volverá a causarnos problemas.

El conde se agarró fuertemente de Garrick y sonrió feliz.

~Dejenme morir... He sido muy malo...
Tío Garrick, siempre te he querido mucho, perdona si logré que te decepcionaras de mi.

~Muchacho... No estoy decepcionado, no hables más o te lastimaras.

~Hugo... Gracias por querer salvarme pero... No merezco vivir, ahora me doy cuenta de lo mucho que vales y comprendo porque la vida es tan buena contigo.

~¡No! Alonso debes resistir, Cedric ya fue por la flor que te devolverá la salud.

~Sofia... Sé que te he hecho mucho daño tanto a ti como a tu familia y me arrepiento de todo...te pido que me perdones, no sabía lo que hacía, pero es que... Te amo tanto que estuve cegado.

~Alonso no hables, eso solo te quitará fuerzas. Contesto acariciando su mejilla.

~Me... ¿Me darías un beso?

Sofía palideció y Hugo apretó los puños, una cosa era que Alonso estuviera agonizando y otra muy diferente es que se aprovechará de la situación.

~Claro Alonso. Sonrió dándole un beso en la mejilla.

El conde cerro lentamente sus ojos mientras su pecho quedaba inmóvil.

Cedric se apresuró a entregar la poción con la esperanza de que aún funcionará.

Sofia ayudo a que la tragara. Había pasado aproximadamente un minuto y Alonso no reaccionaba. Todos bajaron la cabeza, porque, a pesar de su maldad había sido incomprendido toda su vida.

Jade despertó y su amuleto cambio al conocido color rosa para después convertirse en verde.

La niña pidió a Hugo que la bajará y camino lentamente hasta el cuerpo sin vida de Alonso.
Después de verlo por unos minutos puso su amuleto sobre su pecho mientras una luz blanca los cubría a ambos.

El conde abrió los ojos y la niña le dió una última mirada antes de elevarse por los cielos y dejar salir millones de luces que se esparcieron por todo el reino curando todo el daño que había causado y regresando la paz al lugar.

Lamentablemente eso solo significaba una cosa, Jade debería irse con los demás protectores a las islas misticas.

Sofía no pudo evitar llorar y Hugo la apretó entre sus brazos.

Orión tomo de la mano a la niña y todos se elevaron por los cielos hasta desaparecer.

Chrysta bajo hasta Sofía y le dió un abrazo intentando curar sus lágrimas.

~Sofia... Para que esto sea menos duro los protectores han decidido borrarles la memoria. Así será mejor, no recordarás que tuviste otra hija.

~¡No puedo olvidarla Chrysta, no puedo!.

~Lo siento Sofía... Todos tendran que hacerlo.

Chrysta lanzó un pequeño hechizo e inmediatamente todos olvidaron a la pequeña niña.... aunque algo de ella quedaría en sus corazones.

Los días transcurrieron con normalidad.
Zandar visitaba a Hugo y a Sofía con frecuencia para contarles lo que había ocurrido con su familia.

Ali había sido mandado a trabajar en el pueblo para ganarse la vida como una persona normal y así lograr que aprendiera sobre la humildad. Hasta que no entendiera la lección no podria convertirse en sultán de Tangu.
El príncipe no estaba acostumbrado al trabajo duro pero gracias a la dirección de un aldeano pudo volverse más empático con la gente.

Hildegard y el duque de Freezenberg habían sido destituidos del parlamento y la ex reina ahora había sido forzada a servir en el palacio como mucama. Zandar le había quitado el título de reina, aunque continuaba siendo su esposa.
Por otra parte su familia de Freezenberg le había dado la espalda dejándola a merced de la voluntad del Sultán.
Aunque la azabache no soportaba ese tipo de trabajo con el tiempo fue acostumbrándose y agarrándole el gusto a lo que hacía.

Zandar no sería blando con ellos y a pesar de que su castigo no había sido tan severo como se lo merecían sabía que aprenderían algo de todo esto.

La princesa Scarlett y el príncipe Dave ya habían formalizado con sus parejas y aunque su boda se llevaría a cabo muchos años después sabían que el amor los mantendría unidos.

La vida aparentemente había vuelto a la normalidad con la diferencia de que Hugo y Alonso ahora eran mejores amigos, habían aprendido a quererse y a tratarse como familia. Por otra parte el rey Garrick había adoptado a Alonso como si fuera su propio hijo y le dió el amor y la comprensión que necesitaba.
Todo era aparentemente normal pero Sofía sabía que algo faltaba en su vida aunque no sabía que era.

~Hugo, ¿no sientes como si algo te hiciera falta? Tengo un hueco en mi corazón y no entiendo porque.

~Si Sofía, es una sensación extraña pero seguramente no es nada, tenemos una vida maravillosa alado de nuestros hijos.

Una mañana llego al castillo una carta del parlamento pidiendo ver a Sofía.

La reina se arregló lo más rápido posible y voló hasta Galdiz en compañía de Alonso y Hugo.

Al llegar fue saludada por los altos miembros de la nobleza.

~Nos alegra verla aquí reina Sofía hablaron dándole una reverencia.

Sofía se quedó impactada ante lo que veían sus ojos, el parlamento jamás había tenido tal acto con ninguno de los reyes sin importar su alta posición.

~Es un placer que me reciban, ¿De que quieren hablar conmigo?. Contesto devolviéndoles la reverencia.

~Queremos ofrecerle una disculpa por todos los problema que causó el duque de Freezenberg a su familia, afortunadamente ya ha Sido destituido de su cargo.

~Se que no lo hicieron con intención.

~Queremos compensarla a usted y a su esposo dándoles un lugar para que sean miembros activos del parlamento, es un honor muy grande.

Sofía miro a Hugo y este le sonrió emocionado.

~Aceptamos con gratitud. Sonrió agradeciéndoles.

Al regresar a Albuquerque Sofía comenzó a mecerse sobre un gran columpio de madera.

A lo lejos comenzó a aparecer una pequeña silueta que rápidamente fue acercándose hasta ella.
Al tenerla de frente Sofía sonrió emocionada. Una pequeña niña de 6 años se encontraba mirándola con cariño y era la más hermosa que había visto en toda su vida. Sus ojos esmeralda y su cabello castaño hicieron que su corazón recordara de inmediato.

En un arranque corrió hasta ella para envolverla en un abrazo y llenarla de besos.
Gracias a su amor maternal el hechizo había sido roto y tanto su corazón como su mente recordaban a la pequeña princesa.

Hugo, Dave y Scarlett salieron al escuchar el alboroto e inmediatamente Jade elevó una de sus manos para hacerlos recordar su pasado.

~¡Volvi mamá! Sonrió abrazándose de su cuello.

~¡Lo se mi niña! No te vuelvas a ir de nuestro lado.

~¡Nunca más!. Sonrió mientras el amuleto brillaba más fuerte que nunca.

Esta vez la familia estaria unida para siempre y ningún tipo de fuerza maligna podría separarlos.

Fin.

Un amor inesperado SEGUNDA TEMPORADA (Sofia y Hugo)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora