Preparativos.

1.7K 318 92
                                        

Los siguientes tres días sin Rocky como roomie, fueron los peores para Sanha. Pero lo que este no sabía es que para Rocky fueron aún peores.

Las noches en vela del castaño se debían a la falta de compañía de Sanha. Necesitaba cuidarlo, verlo despertar y avisarle de la hora del almuerzo.

Su mejor antídoto era Sanha. Mientras más tiempo lo tuvieran lejos de él, menos iba a recuperarse. Pero al menos debía fingir estar mejor, para que lo dejen regresar a su cuarto.

Y no, el amor de Sanha no era la cura para la esquizofrenia de Rocky, pero era lo que lo hacía querer seguir. Esa su razón para abrir los ojos entusiasmado por las mañanas.

En cierto modo dejaba de ser sano, y se percató de ello en esos días que estuvo aislado del resto. Sólo pensaba en Sanha y en querer estar con él todo el tiempo.

Los veinte minutos de visita diarios que el menor le hacía, no eran suficientes para Rocky.

Y sus voces lo estaban volviendo loco debido a ello. Él quería a Sanha a toda costa, pero "Minhyuk" intentaba alejarlos cueste lo que cueste. Ya estaba atormentando al joven adolescente.

Pero ahora estaba con Sanha y eso era lo único que le importaba. Su cariño hacia él era mucho más poderoso que unas simples voces producto de su imaginación. O al menos eso creía.

— Me dieron la oportunidad de volver anoche y dormir aquí pero quizás tú ya estabas durmiendo y no quería despertarte. —Habló Rocky mientras abrazaba al menor.

— ¡Hubieras venido! Ambos habríamos dormido más tranquilos. —Hizo un puchero.

— No importa. Ahora ya estoy aquí. —Sonrió con orgullo.

Sanha asintió con felicidad. Se había dado cuenta de lo importante que era Rocky para él, y ahora aprendería a apreciarlo mejor.

— ¿Vamos a ensayar? —Preguntó Sanha al ver que tenían el resto del día libre.

— Claro, pero antes tengo que ir a hablar con algunas personas. ¿Quieres ir yendo? Yo ya te alcanzo.

El colorado asintió y vio irse a su compañero por los pasillos, así que él fue en dirección al galpón.

Pero al salir al jardín, se encontró con So Eun, y más allá pudo divisar a la enfermera. La peliazul se acercó y él no pudo evitar sentirse nervioso.

— Con que le acusaste a Hye Lim, ¿eh? —Lo miró con altura.

— ¿Hye- Hye Lim? —Tartamudeó.

— Mi enfermera. —La señaló con la cabeza— No me dijo quién fue, pero el único cobarde que conozco eres tú.

— ¿Eh? No...

Las palabras no salían de la boca del joven. Sentía su presión disminuir y su visión ponerse borrosa.

— Tranquilo niño, que no te haré daño. —Rió.

— Ya me has hecho mucho... —Susurró.

— Lo suficiente. —Se encogió de hombros— Creo.

— ¿Por qué lo haces? —Preguntó con desgano.

— Para que sepas que estar cerca de Minhyuk no es fácil.

— ¿Qué? —La expresión de Sanha demostraba total desconcierto.

— Eso mismo pues. —Se encogió de hombros.

— Haz con él lo que quieras, yo no me opondré. —El más alto desvió la mirada.

Locked ; Rocksan || ASTRODonde viven las historias. Descúbrelo ahora