CAPITULO 19 CHRISTIAN Y ANA

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CHRISTIAN

Me siento contento por la noticia que me diò Ana, tres meses menos, saber que Sawyer está con ella es más satisfactorio, que cosas tiene la vida, aun muerto Jack hace de las suyas, trataré que Ana no intervenga sobre ese asunto, como me platica, el ama a su esposa, no tengo el gusto de conocerla, Ana nuca habla de ella, Sawyer es un hermano para ella, lo malo es que le contó a Ana que estaría como su escolta en cuanto nos casemos por la iglesia, tampoco le comentó lo de la casa del Sound.

Le diré a Ana que los fines de semana que estemos juntos, preparemos lo de la boda, la familia de Ana, mis padres y hermanos, quedó que será la boda en la mansión May-Steele, me cuesta saber que la tengo tan cerca y a la vez tan lejos. Siempre le pido a Dios en las noches que me la cuide.

Al día siguiente que llegué a la oficina, tenía reunido al personal de las plazas, en ese momento teníamos que reubicarlos, Ross me presentó las propuestas de permuta de unos y otros, pero la mayoría vive ahora al poniente de la ciudad, nadie quería perder su empleo, por lo que se me ocurrió una mejor idea. Todos se quedarían dónde están, sin excepción, pero en esta semana tenían la tarea de traerme algunos costos de vivienda cerca de la plaza.

Nadie objeto mi petición, por lo que quedé por terminada la reunión, Ross me comentó que saldría caro rentar viviendas para todos ellos, sin embargo, le dije que la empresa no perdería, compraremos sus hogares donde viven ahora y después los venderemos. Compra y venta de mis empleados, no me gustaría mandar a otros, ellos han hecho un excelente trabajo, además le comuniqué que no habría problema alguno de que llegasen un poco tarde, ya que sabemos que el trabajo sale a tiempo mientras se compran los inmuebles.

Durante el día mi esposa no me llamó, no me preocupa, sé que está segura con el personal que llegó hacer la auditoria. Taylor me explica cómo funciona todo lo que se está haciendo en estos momentos dentro de la base militar de Seattle. No sé si me lo dice para que no me preocupe, pero se oye muy seguro, también él me informa que estando Sawyer ahí, nadie molestará a Ana.

Eran las nueve de la noche, ya estaba listo para salir de la oficina y tengo una llamada, pensé que era Ana y contesté entusiasmado. Hola amor, que tal tu día.

-Me halaga que te dirijas a mi en ese tono.

- Perdón, pensé que era mi esposa.

- ¿Te casaste Christian? No me lo habías informado.

- Si, solo por el civil, me agradaría que estuvieras en tres meses más en mi boda por la iglesia.

- Voy estar ocho días en Seattle, me gustaría pasar tiempo contigo, si no hay ningún problema con tu esposa.

- Mira, entre semana, te invito a comer, es lo único que te puedo prometer, tengo algo de trabajo y viernes, sábado y domingo son solo para mi mujer.

- ¿No la ves todos los días?

- Es una larga historia que ya te contaré, me alegra que estés aquí en Seattle. ¿Qué tal tus padres, espero estén bien?

- Si, extrañándome, pero me impacta que estuvieras casado. La última vez que platicamos no estabas tan interesado en saber nada del amor.

- Pero uno se equivoca a veces y deja ir el amor, pero ahora que ya la recuperè, no pienso dejarla ir jamás.

- Eso es perfecto Christian, me alegra que tu si seas feliz

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