En diez minutos ya me había quitado el exceso de sampoo, en el cuerpo no me puse jabón, ya que todavía tenía impregnado los aceites en mi cuerpo, realmente no necesitaría mis cremas, salí y efectivamente estaba ese vestido rojo y las zapatillas, accesorios preciosos, nuevamente el olor a la loción que usaba Christian, deseche esa loca sensación y no tardé en colocarme mi ropa interior, después el vestido, los accesorios y solo puse un labial tenue, alargué mis pestañas y una pequeña franja de delineador de bajo de mis pestañas bajas.
Mi cabello a la altura de mis hombros, no era tan difícil de darle forma, con la secadora de pelo que descubrí en el baño, le di volumen y salí de la habitación, no sin antes acomodar las toallas que ocupé en una silla a un costado de la cama. El señor Thomas me pidió que tomara asiento en el comedor para ocho personas, en una silla solitaria que daba la vista al gran ventanal, se veía el precioso atardecer, me acercó un té como cuando llegué a la casa, aquí sí saben tratar a uno como una reina. El señor Thomas me dijo que ya había llegado el dueño de la casa, que no tardaba en bajar, la siguiente instrucción, era abrir el paquete que había traído conmigo y que subiera a la tercer recamara del lado derecho.
Dejé a un lado el té, el paquete estaba bien cerrado con una pequeña mochila del ejército, de las que usamos para que no se moje la ropa o documentos, cuando pasamos algún río o en el mar, jamás se filtra el agua en este tipo de mochilas. La verdad, nunca he sido curiosa con abrir algo, pero esta vez, quitar los broches me ponían nerviosa, tomé otro sorbo de mi té, podría tomar varios litros de el y no cansarme de su rico sabor y aroma, por lo que de tres sorbos me lo terminé, le llamé al señor Thomas, le pedí de favor si podría traerme un tarro más grande, no necesitaba azúcar, estaba bastante rico.
Al abrir el contenido del paquete, observé que era un álbum de fotografías, pero no podía abrirlo, tenía que abrirse con una pequeña llave, cuando alcé la vista, el señor Thomas me dio un sobre, en el contenía la llave, él me señaló que primero leyera las indicaciones y después si yo quería podría abrir el contenido del álbum:
-Señorita Steele:
Esto es una carta de amor o una verdadera despedida.
Dejo a tu albedrío si quieres quedarte o irte, me dolerá lo segundo, porque no he podido vivir sin ti estos trescientos sesenta y seis días sin ti. El adiós es solo cuando alguien muere, pero te recuerdo algo que me agradó, quisiera mirarte y perderme en el azul de tus ojos, quisiera volver escuchar tu dulce voz para quedar prendido en tus labios, te fuiste, pero dejaste tu amor dentro de mí, y no en unas palabras muy hermosas en una carta.
Esta historia de amor tiene un final feliz, si así lo deseas y me perdonas, porque ambos ya no podemos sufrir más de lo que ya sufrimos, aún tengo en mi piel el sabor de la felicidad, cada vez que nos amamos, también sabes que nunca he querido a nadie como te quiero a ti, y que me resulta difícil imaginar que alguna vez vuelva a sentir este amor.
No deseo que me digas adiós, no me quedé vacío, porque por dentro tengo tatuados, tus besos, tus caricias, tus abrazos, tus risas y confidencias, el olor de tu pelo, el sabor de tu piel y el sonido de tu linda voz, porque todo eso que te llevaste, yo lo tengo todavía como el tesoro que alimenta mi corazón, no tengo que perdonarte nada mi amor, todo lo contrario, perdona si tengo todo lo anterior para sobrevivir y seguirá latiendo mi corazón.
Tengo viva nuestra historia de amor, ¡si tú me dejas mostrarte cuánto te sigo amando! puede seguir siendo la más perfecta historia de amor que soñamos, creo que ahora es el tiempo para vivirla, porque quedaste no solo en un rincón de mi corazón, sino que lo abarcaste todo, porque siempre te he recordado y me haces mucha falta. Si aceptas mi propuesta, sabes dónde encontrarme. Sé que fui un patán en no defender nuestro amor, pero he pagado con creces tu ausencia.
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LOS EMPRESARIOS
FanficChristian Grey, empresario, joven, soltero, atractivo, exitoso, a sus 25 años de edad es uno de los hombres más ricos del mundo. Tras su primer amor en la preparatoria, Christian se imaginaba que cuando lograra sus proyectos de vida, buscaría a Kari...
