Le gustaba jugar con todos los pokemon existentes, con los "legendarios" y por qué no, alguna vez con Arceus, su padre.
Sobre volar los cielos, pero el momento que más le gustaba era del atardecer, la mezcla de colores: naranjas, rosas, morados y rojizos en las suaves nubes.
Observar la vida humana, sus labores y acciones junto a sus amigos los pokemon; sabía por experiencia propia que no todos los humanos eran malos, y hasta algunos pokemon le relataban que un humano los había ayudado, otros que otro se podían comunicar con ellos, y también que morían por ellos.
Cambiar de un Piget a un Chikorita, de un gran Onix a un Venot. Su ADN le había mirar en cualquier especie que quisiese, incluso una vez llegó a querer ser como Articuno, pero solo logró ser la burla del ave.
Después de las palabras con Articuno y Lugia, tenía un poco más claro la idea de lo que Arceus hacía.
—Podría ser... pero...
Aún faltaba algo, un pequeño detalle que no le cuadraba, o tal vez el era el que estaba pensando de más.
Recordó la lucha con su "otro yo", la fuerza y resistencia, agilidad y velocidad, no estaba mal, incluso podía decir que podría superarle.
De su ADN los humanos lo habían creado con fines malignos, aquellos con los que él creció en mente hasta que se rebeló contra su amo y decidió por sí mismo gobernar a ambas razas.
¿Por qué Arceus u otro legendario habían intervenido? Si sabían que él estaba ahí, hubiesen hecho todo por destruir a Mewtwo.
Un escalofrío le recorrió el cuerpo, aparte de estar en un bosque nevado; refugiando en una cueva, observó con cuidado una flor que crecía entre espinas.
De un bonito color rosa con leves rasgos de violeta y centro amarillo. Su olor asemejaba a la vainilla, muy adictivo.
Recorrió todo el interior de la cueva topándose con pokemon de roca, tierra y algunos de insecto y planta.
Llegó al otro lado de la cueva donde se podía divisar a la distancia un pueblo.
Arceus confiaba ciegamente en Mew, sus acciones sabía que tenían un por qué detrás, tal vez por esa razón no envío a ningún otro.
Ya sabía de algunos pokemon creado por humanos, pero Mewtwo le pareció el más atrayente no solo por parecerse y tener su ADN, sino algo más, su posición en defender lo que quería y a la vez tener la suficiente ¿madurez? Para saber que su idea no era la correcta y cambiar.
El como protegió a los demás, ocultarlos y mantenerlos a salvo por qué, para Mewtwo, ellos eran unos marginados, seres diferentes de los verdaderos; cuestionándose, el si merecían vivir en el mismo mundo que ellos.
—¿Seguirá sintiéndose así?
Se cuestionó, lo poco que estuvo con él en esa batalla, sintió el conflicto interno que tenía con esa interrogativa, ocultándola en la batalla que inició.
No se gano, ni se perdió.
Eso creía.
Humano.
Ahora Mewtwo era un humano, podría empezar de cero, conocer y adentrarse más en ese mundo que creía era su enemigo, vivir tranquilamente, enamorarse...
¿Por qué sintió un dolor en el pecho?
Una opresión que le dejó sin aire, un miedo que le recorrió por todo el cuerpo.
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Change
FanfictionMewtwo no le encontraba sentido a la vida, Arceus quiere acabar con su sufrir pero Mew pide un deseo a Arceus. Para que se llevó acabo y sin problemas, Arceus acepta la petición de Mew con una sola condición.
