Capítulo Cuatro La Proposición

734 57 7
                                        

La conversación se daba en un restaurant mientras almorzaban, Jazmin, Carla y Lucía

─Dale Jaz ─suplicando─ Que más prueba queres si tu último cuadro se vendió muy bien.

─No creo estar lista para tu proposición.

─Hay que tomar riesgos amiga, hace ya tiempo deberías haberlo hecho. ─Jazmin negaba con la cabeza llevándose un bocado a la boca, las chicas no dejaban de insistir.

─Como tu representante, creo que es un buen momento, vos busca tu inspiración y yo me encargo de lo demás.

─Si necesitas mi ayuda estoy disponible.

─Ya saben que pintar bajo presión no es lo mío, así la creatividad no fluye. Desde su lado es fácil chicas, entiéndanme porfis.

─Jazmin hasta cuando lo vas a seguir postergando, vos sabes muy bien lo que representa para ti este paso.

─Le doy toda razón a Lucia, estamos aquí y te vamos a ayudar.

─Chicas hacer una exposición requiere mucho de mi tiempo y siento que no estoy preparada.

─Okey, yo lo dejo hasta aquí pero no creas que desistiré ─ le decía Lucia guiñándole un ojo.

─Vos pensalo cuando estés en casa, ahora terminemos de comer, y pidamos más vino ¿Les parece? ─ pregunto Carla y un si se oyó como respuesta. Jazmin observando a sus amigas pensó que quizás tenían razón y sabía que no dejarían de insistir. Para ella pintar nuevos cuadros y exponerlos significaba disminuir su tiempo con Milly y eso la ponía triste, no quería que la palabra ausencia estuviera de nuevo en su vida y mucho menos en la vida de su princesa.

Llegaba la primavera a la ciudad, Jazmin tenía planeado irse una semana de vacaciones con su hija, le pidió a Sole que sólo en caso de emergencia la llamara, le indico otras instrucciones sobre la casa y se marchó sin decir su destino, tendría esos días para pensar, disfrutar y llenarse de aires más tranquilos. Necesario se le hacía este viaje, en dos años había experimentado todo tipo de lecciones de vida, unas ya asimiladas y otras en vías de aceptación. Jazmin proyectaba en su mente sus vivencias y se asombraba, en otras circunstancias quizás hubiera tirado la toalla ─que aguante tuviste, boluda─ se decía viéndose al espejo de aquella habitación de hotel ─querete y mucho, vos sabes que el pasado ya está, se fue. Ahora estás acá con más ganas de vivir por ti y por tu princesa, allá afuera quizás este ese alguien con quien compartirás tu vida, que te amé de esa forma que deseas, vos sólo ten paciencia. Por primera vez en mucho tiempo se planteaba seriamente la idea de volver a abrir su corazón al amor, a estar enamorada, a sentir nuevamente su magia y su poder. Jazmin esperaba con Milly dormida en sus brazos abordar el ascensor del hotel donde vacacionaban, habían estado unas horas de esa tarde en la pileta tomando un poco de sol, cuando las puertas comenzaron a abrirse sus ojos no podían creer quién estaba frente a ella mirándola fijo por unos segundos, segundos que bastaron para paralizarla y generarle en todo su cuerpo escalofríos intensos, no pudo reaccionar a tiempo y ella, la mujer de su sueño desapareció tan rápido como sus parpados se entrecerraron, al volver en sí sólo se repetía en voz alta

─Esta fue una ilusión, sólo una ilusión producto del sol y de mi estrés, ¡Dios! ¿Será posible que ella exista? ¿Está es una señal tuya? ¿O es que me estoy obsesionando por encontrarla? Milly, princesa tu mamá se está volviendo loca.

Renovada y llena de energías Jazmin regreso a casa, olvidando aquella visión del hotel, venía con muchas ideas en su cabeza para comenzar a pintar ─ tal vez al concretarlas  se conviertan en esos cuadros para la exposición innovadora y exclusiva d...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Renovada y llena de energías Jazmin regreso a casa, olvidando aquella visión del hotel, venía con muchas ideas en su cabeza para comenzar a pintar ─ tal vez al concretarlas  se conviertan en esos cuadros para la exposición innovadora y exclusiva de la que hablaron las chicas ─ se decía entusiasmada ─ creyó conveniente no contarles para no sentir una presión extra, ahora tenía que buscar el motivo que le diera rienda suelta a su creatividad.

Una tarde de paseo con Milly en el parque creyó a ver visto a alguien conocido, curiosa por saber si estaba en lo cierto se acercó empujando el coche de su hija.

─¡Javo!

─¡Jazmin! ─gritó aquel hombre emocionado al verla, ambos expresando su alegría se abrazaron fuerte unos minutos para luego quedar tomados de las manos mirándose asombrados.

─¿Cuántos años sin saber de ti? ¿Cómo estás?

─Cuatro y medio para ser exactos. Yo estoy bien. El tiempo no te ha cambiado che seguís hermosa.

─Que decís loco, siempre tan chamuyero ¿Contame, qué haces?

─Para, para, que mal educado ─ tomando la mano de la mujer que estaba a su lado ─ Jaz ella es Virginia mi esposa, las dos se saludaron con un beso en la mejilla.

─Hola, un gusto

─El gusto es mío. ¡Y esta beba hermosa! ¿Es tu hija?

─iElla es mi princesa Milly!. Javo la miró buscando en sus ojos una explicación y pregunto.

─ ¿Y Helena? Ya he visto que su carrera va para arriba.

─Está re bien, ya no estamos juntas hace dos años.

─Entiendo, lo siento. Jaz ves aquel chiquilín con la pelota de futbol es Santiago mi hijo, tiene cuatro años.

─¡Qué bárbaro! Vos sí que cambiaste, casado y con un hijo.

─¿Por qué lo decís? ─ pregunto Virginia intrigada.

─Veni amor que te explico, yo decía en la universidad allá en Paris que jamás me casaría , sin saber que estabas destinada para mí y ya ves caí rendido a tus pies ─ reía mientras la abrazaba guiñándole un ojo a su amiga, Virginia le retribuía su demostración de amor, Jazmin los miraba conmovida.

─¿Y qué onda, seguís con la música?

─Todavía y hasta que me muera, ahora estoy produciendo para otros ¿Y vos en que andas?

─Estuve un tiempo muy corto como restauradora viste, pero al embarazarme empecé a dedicarme más a la pintura.

─Tarde o temprano ─ afirmaba Javo ─ yo te veía más inclinada a ese lado del arte, y no me equivoque.

─Cierto amigo en algún momento me lo dijiste y ya ves ahora vivo de ella.

─Perdón por preguntar ─ interviene Virginia ─ ¿Tu apellido es Del Rio?

─Si así es ¿Por?

─Porque vi un cuadro tuyo en la casa de un amigo coleccionista y me encanto.

─¡Gracias! Me alegro que te gustara.

─Yo soy dueña de la galería Vijas y estoy en la búsqueda de presentar una exposición innovadora y tu estilo cumple con ese requisito.

─¡Ah bueno! Gracias una vez más. Este mundo es pequeño. Te sorprenderías si te dijo que hace unas semanas mi representante y una amiga me están insistiendo en que debo preparar una exposición. La verdad sería mi primera vez.

─Bueno ya no tienes que buscar la galería, ¿Qué tal si lo hablamos? En otro momento claro.

─Quisiera pero Lucia mi representante es quien maneja estas cosas, te doy su número y vos concretas con ella ¿Te parece?

─Ok me copa, me encantaría exponer tus obras.

─Gracias Virginia yo espero poder hacerlo. Ahora los dejo mi princesa debe comer.

─Dale, Jaz anótame tu número para tomarnos un café y ponernos al día.



¡GRACIAS MIL! Por brindarle un poco de su tiempo a esta historia. Por votar y por añadirla a su lectura. Es un honor para mí compartirla con ustedes. Espero lograr con ella dos objetivos: Que sea de su agrado y que me hagan saber su opinión.

Aprecio mucho que estén allí. 


El destino tiene otros planes  (Completa)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora