Mal tercio
[Eren. J]
Como de costumbre me desperté sobresaltado, las sábanas húmedas y pegajosas, la frustración regándose por todo mi cuerpo y el despertador ni siquiera había sonado como de costumbre. Solía despertar treinta minutos antes de que la molesta alarma sonara y como consecuencia, los párpados me pesaban muchísimo durante la clase de La Historia de las relaciones exteriores de Alemania. Atribuía mi malhumor a la frustración que venía experimentado al despertar de lo que prometía ser un sueño interesante, a eso debía sumar el hecho de que tampoco estaba durmiendo bien.
Pero también era culpa del capitán Zeke y su obsesión por hacer que yo me esforzara el doble en los entrenamientos, los primeros días habían sido un completo infierno, todo el cuerpo me dolía e incluso caminar era un martirio, mis piernas se sentían como gelatina aguada que esta a punto de derretirse. No recordaba que simples entrenamientos de fútbol fueran todo un preparativo como para mandarme a la guerra o algo parecido. Comenzaba a odiar el fútbol —de manera pasajera—, también a Zeke y su fijación en molestarme sólo a mí.
Y sí, también debía admitir que una buena parte de ese mal humor que me venía consumiendo desde días atrás se lo debía a Levi rodando alrededor de Farlan como niñito de secundaria con su nuevo crush. Constantemente se excusaba diciendo que su único interés por el cabeza de pollo radicaba entorno a cuántos libros le pudiera conseguir o prestar. Literalmente, no hablaban de otra cosa que no fuera: "aquel libro esto", "¿qué te pareció el libro tal?", "¿ya leíste el libro que trata sobre aquello?", libros, libros y más libros que pronto me volarían la cabeza.
Al principio la simpatía mutua de ambos radicaba sólo en los libros, pronto se expandió al gusto de ambos por la opera, el jazz, las películas en blanco y negro, el té negro y su profundo desprecio al pay de limón, es decir, ¿qué clase de persona en su sano juicio odia el pay de limón? Cuando todo esto comenzó me parecía bastante divertido ver a Levi casi a diario cuando salía de la universidad, él en espera de que Farlan saliera para llevar acabo aquel inusual contrabando de libros. Levi le pedía un titulo en especifico a Farlan y éste se encargaba de buscarlo y sacarlo de la enorme biblioteca de rectoría para prestárselo por un corto tiempo.
Podría jurar que entre los dos ya se habían leído todos los libros de la enorme biblioteca de la universidad. Inició como una especie de competencia por ver quién de los dos podía leer más libros en una semana entera y terminó en ambos siendo repentinamente cercanos ante su buen gusto por la lectura.
Y era... frustrante. Pensaba que debían existir más cosas aparte de Farlan, los libros o su música para abuelos, como por ejemplo, mi torneo de fútbol que estaba próximo a venir. No sería cualquier niñería como en la preparatoria, serían partidos complejos en donde primero tendríamos que enfrentarnos a equipos de otras facultades, después se venía la liga a nivel nacional, en donde iríamos a jugar contra otros equipos de otras universidad de Alemania. Pronto sería mi debut como el defensa de los Leones de Berlín, pero Levi ya casi nunca escuchaba lo que yo tenía para decir.
No sólo se trataba de Levi, todas las personas que me importaban parecían estar demasiado ocupadas. Armin andaba de arriba para abajo con su nuevo grupo de amigos súper dotados, en grupos de estudio, de lectura o en sus entrenamientos para las olimpiadas del conocimiento que organizaba la universidad a nivel nacional e incluso, internacional. Mikasa siempre estaba ocupada con tareas o prácticas que exigían en su carrera y Annie parecía evitarme a propósito.
Eso dejaba a Historia Reiss como la pobre alma en desgracia que parecía entusiasmada de escuchar mis continuas quejas sobre Zeke y sus exageradas exigencias durante los entrenamientos conmigo, de Levi encerrado en sus libros junto a Farlan, o Armin y Mikasa demasiado ocupados para pasar tiempo conmigo y con Annie, ignorándome y evadiéndome como si ya no quisiera ser más mi amiga...
ESTÁS LEYENDO
Like a girl; Ereri
FanfictionEren siempre estuvo enamorado de mí, con el tiempo yo también me enamoré de él. El único problema es que él sigue creyendo que soy una chica. *Ereri, au; Eren Jaeger/Levi Ackerman. Uso descarado del Ooc. Imagen de portada: Todo los créditos a Inune...
