Capítulo 14

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-¿Kagome? – Inuyasha ingreso al despacho de Kagome.

Después de que él prácticamente la echara de su oficina por la presencia de Kikyo, Inuyasha hizo presencia en el lugar de trabajo de Kagome. Kikyo lo visitaba "cordialmente" cada vez por dinero para mantenerse oculta y con la boca cerrada ante su hijo.

En el momento en que supo la verdad sobre Kagome quiso ir corriendo en su búsqueda, pero recibió el mensaje de la perra de Kikyo recordándole que hoy le tenía que dar el pago para su boca cerrada. Estaba completamente segura que él dinero que buscaba lo gastaba en mierda para ella.

-Perdón por haberte interrumpido, no debí entrar de esa manera – Kagome se puso de pie y rodeo el escritorio, sentándose en la punta de este, con la cabeza inclinada. – No es de mi incumbencia pero... ¿Qué hacía Kikyo aquí?

-Ella... viene a buscar dinero y yo se lo doy con la condición, que no se acerque a Haru – Kagome asintió, aún le hacía falta un poco más para lograr entender, la historia de Kikyo le llegaban por parte. - ¿Tú... que me estabas diciendo hace un momento?

-Yo..., ya no es nada olvídalo.

-No, dímelo por favor, lo necesito – Inuyasha se acercó con paso sigiloso hasta quedar frente a ella, a solo unos centímetros – Perdóname por mi estúpido comportamiento, por favor – con lentitud puso una mano en su brazo deslizándola hasta llegar a su cintura.

Kagome se estremeció al contacto, era la primera vez que sentía su toque, la primera vez que tenían contacto físico un poco intimo desde que se volvieron a ver, empezó a sentir en su rostro el aliento a menta de Inuyasha. Kagome con duda extendió sus brazos y abrió sus manos, abrazando sus antebrazos queriéndole sentir más cerca.

-Quiero pedirte perdón por no haberte dicho... lo de Bankotsu, tampoco te he dicho muchas cosas pero principalmente por lo de él – elevo la mirada chocando sus ojos con los dorados del peli plata.

-Eso... eso no importa. Yo...ya sé todo.

-¿Todo?

-Todo.

Kagome sollozo y lo termino de abrazar por completo, hundió su rostro en el cuello y termino todo espació libre entre ellos. Lo abrazo con fuerza soltando lo que guardaba, derramando lágrimas tras lágrimas, liberando sus recuerdos, sintiéndose más liviana al no ocultar de la persona que más le importaba su pasado, su terrible pasado.

Inuyasha la abrazaba con fuerza, temiendo a que se volviera a alejar de él.

-Está vez... no seré un estúpido, lo prometo – murmuro Inuyasha buscando su mirada.

-No lo prometas, solo hazlo – choco su frente con la de él y ambos sonrieron, disfrutando del silencio, disfrutando de la compañía del otro.



-¿Todo eso hiciste en la escuela hoy? ¡Valla! – exclamo Kagome a Haru.

Se puso feliz en cuanto Inuyasha le propuso ir en busca de Haru a su escuela, Haru a penas al verla feliz corrió hacia ella, Inuyasha no creía que fuera tan estúpido al ver que los había separado, Kagome y su hijo ya eran demasiados unidos; el mismo estaba lastimando a Haru por su maldito orgullo.

-Sí, también hicimos educación física, corrimos por toda la cancha de futbol – saltó con alegría en el pasillo del hotel yendo hasta su suite, Haru tenía ambas manos siendo agarradas por Kagome e Inuyasha.

ESTÚPIDO (ADA#2)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora