Aquella imagen ahí en el hospital no podía resultar más terriblemente dolorosa. A los padres de Raúl se les acababa de caer el mundo encima. Lágrimas y lágrimas recorrían las mejillas de ambos que se abrazaban buscando refugio en el otro.
Rodri no abrió la boca para decir nada, se quedó anclado al suelo, de pie sin mover un músculo, incluso sin parpadear, lo único es que respiraba fatigado.
Puertas por el otro lado se había puesto a gritar como un loco, se le veía afectado y lo estaba pagando con ira, mucha ira. Tanta que Isaac tuvo que agarrarlo y sacarlo de allí mientras el otro pataleaba mientras seguía gritando.
Nunca había imaginado que llegaría a vivir algo así. Raúl no era ningún amigo mío, no era nada, pero llevaba ahí unos días con nosotros, con Puertas y Rodri... No me lo podía creer.
La doctora se limitó a decir que lo sentía pero ya nadie la hacía caso. A nadie le importaba lo que una desconocida sintiese, Raúl había fallecido y todo... Todo por jugar con fuego.
****
El resto del día fue súper extraño, Puertas y Rodri se habían quedado en casa y a pesar de que nosotros habíamos salido, no se veía a nadie con muchas ganas de hablar.
- Estaba claro que se iban a joder la vida, antes o después- dijo Isaac rompiendo el silencio que había durado horas.
Tenía razón. Estaba claro, sabíamos que iba a acabar pasando algo, lo que no sabíamos es que sería tan grave.
- Mira y podría haber sido incluso peor aunque suene raro... Pero imaginaros que llega a ser Puertas tronco, o Rodri - añadió Aida.
Estábamos de acuerdo. La muerte de Raúl por meterse en esas mierdas había sido un golpe muy bajo, pero le podría haber pasado a uno de nuestros amigos y eso sí que hubiese sido la gota que colma el vaso.
Justo en ese momento, hablando de los reyes de Roma, aparecieron ellos dos. Tenían un semblante difícil de entender y tampoco se les veía con muchas ganas de hablar o por lo menos a Rodri, que se le veía bastante apagado.
Puertas se acercó a Aida y le susurró algo al oído, fue solo cuestión de tiempo que ella se levantase y juntos desapareciesen para hablar o a saber que.
*****
Llevaban ya un rato andando sin rumbo y en completo silencio. Él le había dicho que tenían que hablar pero hasta el momento no se había dignado en pronunciar una sola palabra.
- ¿Piensas decirme algo?- preguntó ella malhumorada.
Él se la quedó mirando y entonces decidió empezar a explicarse.
- Llevamos un tiempo que parece o por lo menos a mí me parece que es como que tenemos algo no sé. Igual a ti no te da la misma sensación. Sé que llevo días sin verte, sin hacerte caso y parece que ha sido necesario que ocurriese una desgracia para acercarme de nuevo a ti. En primer lugar te quería pedir perdón y en segundo lugar no sé... Quería saber qué opinabas tú al respecto de bueno esto que no sé ni qué es.
Eso fue todo lo que dijo Puertas, largo, contundente y expresivo. Ella al principio no sabía bien que decir o como reaccionar.
- ¿Sabes lo que pienso? Esto - con esas palabras Aida beso a aquel chico rubio con el que llevaba un tiempo haciendo algo más que tener líos sin sentido - Pero... Con todo lo que ha pasado no sé muy bien cómo estamos Puertas.
Él había desaparecido del mapa durante varios días, habían tenido mil discusiones, ella había besado a Chris... Y ahora él aparecía de nuevo pidiendo perdón, queriendo arreglar las cosas e intentando avanzar en lo que fuese que tuvieran.
- Aida... ¿Qué piensas? Mira si no quieres nada yo lo veo bien eh.
Ella negó con la cabeza.
- No es eso Puertas. Mira creo que de momento podemos seguir un tiempo como estábamos, mirando a ver yo qué sé y ya decidiremos más adelante que pasa ¿Lo ves bien?
Puertas la abrazó al instante y le dio un beso en la frente.
- Claro que lo veo bien. Ya se irá viendo todo.
Ella sonrió para dentro con la cabeza apoyada en el pecho del chico y se rió un pelín.
- Si. Te quiero un montón eh.
Él se rió también.
- Y yo, y yo también.
Aida igual la había cagado al liarse con Chris tras la discusión, pero parecía que las cosas se estaban arreglando y el chico no tenía por qué enterarse.
*****
Rodri llevaba un rato desahogándose, contando lo que habían estado haciendo esos días, que había pasado y como se sentía respecto a lo de Raúl.
El chico se prendió un porro.
- Pero, ¿sigues fumando esa basura?- preguntó Alex.
Él se lo sacó de la boca y se quedó mirando al chico con cara rara.
- ¿Si por? Quiero decir no es basura. No sabes la paz absoluta en la que te quedas.
Todos nos miramos, pero no era difícil de entender. Al fin y al cabo eso era un vicio, una vez que empezabas ya no había marcha atrás, muriese Raúl o no. La situación era la misma.
*****
Después de muchos y muy largos besos y un gran calentón Puertas y Aida decidieron ir hasta The Blue Bird para tomar unas cervezas tranquilamente, ellos dos solos, hablando de sus cosas... Parecía un plan perfecto.
- ¿Y vosotros estos días que habéis estado haciendo?- preguntó él chico.
- Buscaros Puertas, buscaros y preocuparnos por vosotros. Que creéis que como mucho os hacéis daño solo a vosotros mismos pero no es así, hay gente ahí fuera que se preocupa por vosotros. Ariana, Isaac, Blanca... Yo. Todos Puertas, todos.
Él trago saliva. Era verdad, perjudicaba a los demás, a aquellos que le querían.
- Podemos compensaros estos días haciendo algo guay. Mira esta noche veniros a mi casa con pijama eeh y saco, vamos a hacer una fiesta de pijamas como si fuéramos niñas- él se rió.
- ¿Lo dices en serio?- preguntó Aida entre risas.
- Completamente en serio. A las diez y media en mi casa con todo lo que necesitéis, ni un minuto más ni un minuto menos o no entráis.
Parecía buen plan. Sería una buena noche.
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PRETTY GOSSIP #Wattys2016
Teen FictionValdilla es el pueblo en el que pasan las cosas más interesantes y locas. Un simple pueblucho en España, un grupo de amigos, un millón de aventuras y una primera vez para muchas cosas.... ¿Estás preparado para conocer Valdilla? Una vez que llegas, n...