25.

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Me había despertado a las cuatro de la tarde, ya no eran ni horas de comer, pero, después de aquella noche tan intensa, era imposible no haberme levantado tan tarde.

Pffff vaya dolor de cabeza tan fuerte.

Al bajar al salón, me encontré a mi prima tirada en el sofá como si estuviera medio muerta. Me dio los buenos días y yo se los devolví.

Me fijé en que no parecía haber nadie más en casa.

-¿Nuestros padres?- pregunté.

- Han salido a comprar- respondió ella - Pero no creo que tarden mucho más en volver.

Asentí.

Después de tomarme un café salí fuera de casa y me senté en un bordillo en frente de la puerta, con la única intención de tomar un poco el aire. Entonces vi a Aida pasar, iba fumando y hablando por teléfono.

La llamé y capté su atención, por lo que se acercó a mí y se sentó a mi lado. Al acabar la llamada colgó y guardó el móvil.

-¿Cómo estás?- pregunté.

- Cansada, agotada. Pero bien- puso una pequeña sonrisa- Luego tendríamos que acercarnos a echar un vistazo a estos dos - se rió - Parecemos sus padres.

Tenía razón, lo parecíamos. Pero también somos sus amigos y teníamos que intentar ayudarles.

Aida volvió a hablar.

- He llamado a Dama para ver si sabían algo de ellos pero no me lo ha cogido. Si quieres acercarte ahora...

Lo vi bien, así que sin pensarlo Aida y yo nos pusimos en marcha en dirección a su casa.

Cuando llegamos fue Aida quien picó. Al principio parecía no haber nadie, pero tras un rato se empezaron a oír pasos indicando que alguien se acercaba a la puerta.

Para nuestra sorpresa fue Dama quien abrió.

- ¡Hola chicas! Pasar si queréis.

Aida y yo nos miramos dándonos cuenta del mismo detalle: Dama estaba fumándose un porro.

- ¿Y eso?- dijo Aida señalándoselo con la cabeza.

- Nada una tontería así por probar. Pero va que sienta guay y tal eh, si queréis están los chicos arriba con Raúl.

VAYA
QUE RARO
RAÚL AHí
PARA NADA
MENUDA SORPRESA

Las dos negamos con la cabeza. Pensaba que íbamos a irnos ya pero Aida le pidió a la chica que fuese a buscar a Puertas.

Después de unos minutos el chico se presentó en el umbral de la puerta con unos pantalones sucios de andar por casa, unas chanclas y sin camiseta.

- Tenemos que hablar- dijo mi amiga seria - Esto se os está yendo de las manos. Tenéis que parar ya.

- A ver a ver Aida-dijo él entre risas- Que yo te quiero mucho pero no vas a decirme lo que tengo que hacer o no.

- Esto no tiene nada que ver con si me quieres o no, tiene que ver contigo y con Rodri. No sois conscientes de en la enorme mierda en la que os estáis metiendo y esto tiene que acabar ya antes de que se ponga peor.

La situación se estaba poniendo tensa.

- Aida, te he dicho que no pienso hacer lo que tú me digas ¿Te ha quedado claro?

- ¿Pero eres idiota Puertas?

- Mira ya vale. Vete por ahí a hacer lo que te salga del huevo izquierdo pero a mí y a mis amigos déjanos.

Con esas palabras entró en casa dando un portazo. Fin de la conversación.

- ¿Sus amigos ha dicho?- dijo Aida de muy mala hostia.

- Vámonos, no merece la pena malgastar ni un segundo más con ellos. Si siguen así, van a joderse la vida.

*****

Ya eran las seis y media, Aida y yo habíamos pasado la tarde juntas antes de quedar con los demás, para hablar de Puertas y lo que había pasado...

Todo se nos estaba yendo fuera de nuestro alcance, hasta Dama había caído en la misma trampa que su novio.

- Pues mirad, yo paso de ellos ¡Tengo una idea!- dijo Blanca poniéndose en pie - No les necesitamos para pasárnoslo bien. Anoche estuvisteis en la ciudad ¿No? Pero no para pasároslo bien ni nada. Así que, podemos coger unos taxis esta noche y acercarnos. Nos iremos de fiesta y nos lo pasaremos genial.

Todos menos Alex, al que no le gustaba mucho la fiesta, acogieron con los brazos abiertos su idea.

- Me parece una idea de puta madre- dijo Isaac- Para una idea buena que tienes...

- Ja-Ja-Ja estás gracioso tu hoy ¿No?

- Yo siempre.

******

Isaac, Aida, Ruth y yo íbamos en un taxi, mientras que en el otro iban Blanca, Nerea, Alex a regañadientes y Paula quien parecía estar de un humor mejor hoy.

Una vez llegamos a la ciudad nos bajamos en frente de la misma discoteca de la otra noche. Cuantos recuerdos y todos ellos malos.

Al entrar aquello estaba petadísimo, masas y masas de gente y la música tan alta impedía casi la comunicación entre nosotros.

Aida y yo nos acercamos a la barra para pedir unas copas.

- Dos roncola- dijo ella.

Nos sirvieron las copas.

- Bueno, bueno, bueno. Mira quién está aquí, si es Aida ¿Me sigues ahora o cómo?

Un chico se encontraba detrás nuestro. Me quedé mirando para él de la forma más rara posible. Fue Aida quien me lo presento.

- Ariana este es Chris. Va a nuestro instituto. Chris, Ariana.

- Encantado- dijo dándome dos besos.

- Lo mismo. Bueno... Creo que me voy a ir un rato con Nere. Nos vemos luego chicos.

Con esas palabras y una sonrisa me fui.

- ¿Y tú qué? ¿Andas de fiesta todas las noches?- le preguntó Aida entre carcajadas.

- Podría decirse que tú también- respondió continuando la gracia - Al final tus amigos...

Ella le cortó.

- Paso de hablar de eso. He venido a divertirme Chris.

Brindaron con sus copas y él hablo.

- Por la diversión.

*****

Tras unas cuantas y muchas cuantas rondas de chupitos....

Poco les faltaba a Chris y a Aida para andar por los suelos o para estar subidos por la barra gritando alguna estupidez.

-¡¿Te diviertes entonces?!- chilló él.

-¡No sabes cuánto!

Se rieron y siguieron bailando. O bueno mejor dicho, intentándolo ya que a penas se sostenían en pie.

- Ven aquí- dijo Chris.

- ¿Eh? ¿Por?- Aida no entendía muy bien a que se refería.

- Aida hazme caso, ven aquí- dijo él señalándola que se acercase a un pasillito de la disco.

Sin rechistar, Aida se acercó para ver que tenía que enseñarla o contarla o lo que fuese.

- Dime- dijo ella.

En menos de un segundo Chris la agarró la cintura y la besó. Aida no se apartó, simplemente de dejó llevar, ¿Por qué no? Era un lío de una noche, igual ni se acordaba al día siguiente, había discutido con Puertas, así que de nuevo ¿Por qué no?

Quizás... Quizás había llegado el momento de retomar aquello a lo que le habían dado nombre, de retomar esos "líos sin sentido".

PRETTY GOSSIP #Wattys2016Donde viven las historias. Descúbrelo ahora