Me despierto con el corazón acelerado y me vienen a la cabeza un montón de imágenes de la noche anterior, lo recuerdo todo a la perfección; ventajas de no haber bebido demasiado. Entonces noto mi cuerpo helado, gotas frías me mojan la cara y siento que estoy empapada, focalizo mi visión y veo a mi prima Ivy con un cubo de agua fría en la mano; bueno, ya no tenía agua porque nos la había tirado a Ruth y a mi por encima.
-¡Hora de despertar borrachinas!-gritó Isabelle. Ruth y yo cogimos nuestras almohadas y se las tiramos a la cara. Después salió de la habitación.
Mi prima y yo nos vestimos y maquillamos rapidísimo y pasamos de desayunar. Estábamos de camino a casa de Aida cuando oímos a Paula llamándonos desde el otro lado de la calle, nos acercamos a ella.
-Paula, ¿qué pasa?-pregunté con curiosidad.
-Mirar.-señaló a una calle.
Tessa y Julia estaban allí pero no solas, David, Isabelle, Adri, Rufus, Carlota y Hugo estaban con ellas. Después de la pelea de anoche se buscaron nuevos amigos pero no sólo eso, fue entonces cuando me fijé que Tessa y David iban de la mano, algo no cuadraba y así sin más vi como David se acercaba a su boca y la besaba. No podía ser, no podían estar juntos, ¿mi primo y esa zorra? no, no, no, ni de coña. Alguien me tapó los ojos y una voz masculina habló.
-¿Quién soy?
-Rodri-me giré y nos dimos dos besos como siempre.
-¿Me he perdido algo?-preguntó.
-Nada que deba importarnos.-respondí, entonces vi a los demás del grupo venir.
Blanca venía feliz y dando saltitos de alegría.
-Blanca, ¿a qué viene tanta felicidad?-pregunté.
-Hoy nos vamos a pasar el día en el río y vamos a acampar allí en el bosque.
Todos acogimos entusiasmados la idea y organizamos las tiendas de campaña. En una: Aida, Irati, Ruth y yo. En otra: Paula, Blanca y Nerea. En otra: Rodri, Puertas, y Alex. En otra: Isaac y Marcos.
Después de organizarlo todo y de decidir que quedaríamos después de comer, bajamos al parque y nos pusimos a hablar, al final la conversación se desvió tanto de lo que era nuestro tema principal que acabamos hablando de la supuesta buena pareja que hacíamos Rodri y yo, cosa que yo no veía cierta.
Ya eran las cinco, hora de salir de casa e ir al río donde nos reuniríamos todos.
DIN DON
Habían llamado a casa y bajé a abrir, Marcos estaba en la puerta.
-¿Salís?-preguntó.
-Sí, dame un segundo.-desvié la mirada a su chaqueta y pude ver una botella de alcohol. Sonreí.
Subí a mi habitación a coger todo lo necesario para pasar el día ahí y avisé a Ruth; cuando ya estábamos listas bajamos y nos fuimos con Marcos. Marcos era rubio, alto y un buen amigo.
-¿Sabéis qué?-saltó él de repente. -Me jode muchísimo que Puertas se líe con todas. ¿Y por qué tenía que liarse con Tessa?
-No se lía con todas, solo con bastantes-dije y me reí.-Y él no quería con ella, pero estaban muy borrachos. ¿Acaso te gusta Tessa?
-No.
-Entonces que más te da.-comentó Ruth.
-No sé.-soltó con un tono borde y aumentó la velocidad para ir por delante nuestro.
Me acerqué a Marcos y le agarré.
-No te ralles por eso.-susurré a su oído.
Ya eran las seis y todos estábamos juntos caminando y haciendo el tonto por el puente; el puente estaba roto, ya no había vallas que nos protegiesen de caernos al río. Isaac y Marcos iban jugando con la botella de Negrita que este había traído para la noche, se la lanzaban el uno al otro hasta que en vez de volver a manos de Marcos cayó al río. Todos callamos de golpe.
La botella había quedado atrapada entre unas plantas del río.
-¡Mierda!-gritó Isaac.
-Cálmate.-dijo Blanca.-Me tiraré al río y la cogeré.
-Ni de coña, Blanca. Es muy peligroso.-replicó Alex.
Blanca negó con la cabeza y se quitó la camiseta. La agarré del brazo.
-Blanca ni se te ocurra, no hagas esta bobada por una estúpida botella de Negrita. Es peligroso, no merece la pena.-dije.
-No pasará nada.-esas fueron sus últimas palabras antes de tirarse al río.
Iba caminando hasta que empezó a haber más agua y la cubría más y más, llegó un momento en el que ya no hacía pie y tenía que ir nadando, nosotros la dábamos ánimos desde fuera y ella nadaba y nadaba con fuerza. Estaba muy cerca de la botella, la cogió y dio media vuelta y vimos el terror en sus ojos, ella nadaba hacia nosotros pero la corriente la arrastraba hacia atrás, no era capaz de nadar hacia delante, estábamos desesperados.
Vi por el rabillo del ojo como mi prima se quitaba la camiseta, no eso si que no lo iba a consentir, a pesar de que Ruth llevase trece años en natación no iba a permitirla saltar. Entonces vi como Blanca se acercaba a nosotros, lo estaba consiguiendo. Cogí un palo largo que había en el suelo y lo lancé al agua para que se agarrase.
-Agarráte y no te sueltes, voy a sacarte de ahí- dije y Blanca se agarró.
Yo tiraba hacia arriba pero no era lo suficientemente fuerte, Rodri me agarró por la cintura y tiró también y así se fueron uniendo todos hasta que la sacamos del agua.
Blanca estaba congelada y tiritaba muchísimo, Alex y Nerea la acompañaron a casa a que se secara y se cambiara de ropa y luego volvieron. Corrí a darle un abrazo.
-Eres la persona más valiente y estúpida de este mundo. Me alegro de que estés bien.-dije. No me puedo creer que todo esto haya pasado por una maldita botella de Negrita.
Se hizo de noche, ya era muy tarde y encendimos una hoguera, no había troncos para todos así que me senté en el suelo y como estaba muerta de sueño me apoyé en las piernas de Rodri, él empezó a hacerme caricias en la cara y eso hacía que me entrasen todavía más ganas de dormir, pero no podía porque luego pondrían música y bailarían y quiero bailar yo también. Se me cerraban los ojos y él seguía haciéndome caricias en la cara.
-Te duermes.-me dijo.
-Sí.-respondí y sonreí.
Pusieron la música y él me cogió para levantarme y me abrazó, después me susurró al oído.
-Deberías irte para la cama.
Negué con la cabeza. Me negaba a dormir mientras ellos estaban de fiesta.
-No te sostienes en pie.-me volvió a acariciar.
Al final me quedé despierta muchas horas más. Rodri y yo estuvimos agarrados toda la noche, mi cabeza en su hombro y sus manos se deslizaban por mi pelo, mi espalda y mi cintura.
-Deja que te diga que ahora si deberías ir a dormir.-me susurró. Nerea, Blanca y Alex ya estaban en las tiendas durmiendo.
-Quiero disfrutar de la fiesta.
-Ve a la cama, la fiesta de verdad está por llegar, los días que haya fiesta en alrededores o que vayamos a la discoteca a ponerla patas arriba.
Iré contigo y estaré ahí hasta que te quedes dormida.-No hace falta.
Rodri negó con la cabeza y me llevó a la tienda de campaña. Me acurruqué en su hombro y el me hizo caricias hasta que me quedé dormida y soñé con él y entonces una duda empezó a rondarme la cabeza: ¿Acaso me gustaba Rodri?
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PRETTY GOSSIP #Wattys2016
JugendliteraturValdilla es el pueblo en el que pasan las cosas más interesantes y locas. Un simple pueblucho en España, un grupo de amigos, un millón de aventuras y una primera vez para muchas cosas.... ¿Estás preparado para conocer Valdilla? Una vez que llegas, n...