Sin embargo, se vuelve tan divertido notar como su presencia me impide guardar la compostura y dispara mi sinceridad, tanto, que acabo desmintiendo hasta los besos que finjo no querer darle.
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Usted, señor.
Kurzgeschichten«Usted, señor, me desquicia, me revuelve las ideas. Embota mi mente y nubla mis sentidos. ¿Qué me hace señor? ¿Por qué no puedo actuar como una persona normal frente a usted? ¿A dónde se ha ido la pequeña Sky 'mademoiselle insolente'? ¿A dónde la ha...
