Cameron
Decidí llevar a Valeria a mi departamento, no podía dejarla sola y menos que conduciera en ese estado. Después de entregarle las llaves a su hermano y explicarle que la llevaría a mi casa accedió, a fin de cuentas no podía dejar que llegara así a su casa, no quería causarle más problemas.
Durante todo el camino hasta el departamento me sentí como una mierda, no debí tratarla así, menos decirle esas cosas.
La subí en mis brazos y el vigilante me ayudó con los ascensores hasta llegar al pent-house. La llevé directamente a mi habitación y la puse encima de la cama, se movió un poco pero solo fue para acomodarse.
Le quité las botas y el brassier, como pude le coloqué un hoodie con el estampado de mi vieja mercancía, busqué entre mis cosas y encontré un mono de dormir negro. Con cuidado le quité el pantalón y así logré cambiarla completamente, solté su cabello y retiré los ganchos; doblé su ropa y la dejé en el sillón de la habitación. La arropé, besé su frente y le apagué la luz para que descansara.
Salí de la habitación hasta la cocina, busqué un poco de agua y me recosté del mesón. ¿Que pensarían mi mamá y Sierra de esto? De seguro desaprobarían totalmente mi comportamiento, estarían decepcionadas.
Desperté temprano, casi no pude dormir anoche entre tantos pensamientos. Valeria seguía rendida en la cama, en algunos momentos me abrazó y balbuceaba algunas cosas. Al parecer tuvo una pesadilla, espero no haberla causado.
—Está temblando Rossy —Dijo con el ceño fruncido antes de voltearse y arroparse más.
Me levanté con cuidado de la cama y tomé una camisa que estaba sobre la silla, fui hasta el baño y luego a la cocina. Tomé un tazón y serví leche con cereal, no tenía ganas de cocinar.
Terminé de desayunar puse todo en el lava trastes antes de accionarlo escucho la voz de Valeria e la puerta de la cocina.
— ¿Qué hago aquí?— pregunta con voz adormilada, su mirada muestra total confusión.
—Uh, ayer estabas demasiado ebria para conducir y te traje aquí para que descansaras— digo con un poco de nerviosismo, ¿será que no recuerda la discusión de ayer?
—Hubiese preferido un millón de veces quedarme vagando sola y curda en el estacionamiento a venir contigo— dice ahora con molestia, cruzándose de brazos. Rayos, pensé que lo había olvidado.
Me moví incómodo antes de apoyarme en el mesón -Mmm, sí, lo siento. En el baño están unos artículos de uso personal nuevos para ti, mientras tanto te prepararé el desayuno...
— No hagas nada, yo mejor recojo y pido un Uber a mi casa. No quiero estar aquí —me interrumpe con el ceño fruncido y sus brazos aun cruzados sobre su pecho.
— Valeria, te prepararé el desayuno. Ve a arreglarte— digo firme con expresión seria. Odio que a veces sea tan malcriada, pero me gusta al mismo tiempo.
Ella rueda los ojos pero termina obedeciendome, suelto un suspiro y busco los ingredientes de los waffles. Preparo la mezcla y la coloco en la máquina, en menos de cinco minutos ya está la torre de cinco waffles con un poco de crema batida y fresas cortadas. Dejo todo en el mesón y sirvo un poco de jugo en un vaso.
Luego de diez minutos Valeria aparece de nuevo estirando sus brazos y olfateado el desayuno, se sienta en frente de la comida y corta un bocado sin mirarme. Lo saborea y luego sus ojos cafés impactan con los mío sin previo aviso.
—Si no tuviésemos un lío sin resolver te diría lo exquisitos que están estos waffles— admite y en mi rostro se forma una sonrisa.
—Gracias, supongo- digo rascando un poco mi cabeza— ¿Quieres hablar de lo que sucedió ayer?
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Venezuelan Girlfriend ; DALLAS.
FanfictionVG|¿Quién diría que un simple intercambio de teléfonos cambiaría de tal forma la vida de estos dos seres?. Aunque contando con la suerte que tiene Valeria todo puede pasar. Acompáñame a ver esta triste historia. ➳Historia completamente mía, prohibid...
