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Hola mis amados lectores estoy aquí y la verdad estoy mega ilusionada porque adoro desarrollar a los malotes!!!

Como siempre los invito a dejarme un uno, y leer mis demás trabajos

Disfrútenlo

YYY

Capítulo 23. Planes de impureza

Tougo nunca tuvo muchas esperanzas en los demás.

Era un dios nacido de los deseos obscuros e impurezas del alma, hecho de lo peor del ser humano. Conocía a los humanos a la perfección y pese a que estos y sus sucios anhelos le habían dado "vida" seguían sin ser de su agrado. Los dioses no eran menos sucios que los humanos. Incluso las deidades apestaban a impurezas, eran tan maleados como los humanos de los que se quejaban. Eran tan hipócritas y es por eso que siempre lo hicieron menos. Lo menospreciaban por representar aquello que querían ocultar. Por ser capaz de ver debajo de su máscara de falsa decencia. Le odiaban a él porque era mejor que enfrentar el hecho inminente de que incluso en ellos, había obscuridad que preferirían olvidar.

Nunca le molestó en lo más mínimo ser segregado, entendía que eran unas criaturas patéticas que estaban desesperadas por disimular sus inmundicias. Su vida era así y no tenía problema alguno con eso, hasta que lo conoció.

Un dios travieso de unos ojos rojos preciosos, como los de un demonio. Era una deidad egoísta, cínica, sinvergüenza, irresponsable, abusiva, irritante, bromista, envidiosa, destructiva, holgazana, promiscua, infantil y exigente. Para colmo, estaba orgulloso de ser todo aquello y no tenía reparo alguno en demostrarlo. Vivía en los excesos, haciendo lo que quería y sintiéndose poderoso menospreciando a los demás. Con solo eso, con eso ya estaba cautivado por el pequeño y joven dios de la sonrisa alegre y despreocupada, justo como un demonio travieso.

Así fue como, en la vida de un dios harto de la hipocresía del mundo, llegó la cosa más real que había visto. A un ser que aceptaba su lado maligno de forma real y vivía con él sin decoros y sin escrúpulos falsos. Un dios que al final, podía aceptar a su impuro ser sin criticarlo, alguien que podría finalmente entender y ser capaz de quedarse a su lado. El dios Osomatsu, llegó como un premio personal.

Con el tiempo, logro con facilidad volverse amante del chico, dado la naturaleza libertina de este y su habilidad para seducir. No se asustó cuando en la cama le propuso cosas muy extrañas, las acepto y disfrutaron experiencias sexuales muy placenteras. No había buenos tratos durante, antes o después del sexo. Era una relación sexual sin sentimentalismos estúpidos de por medio. Aunque conforme pasaba el tiempo, la personalidad del más joven siempre simbolizaba la vitalidad en Tougo. Algo que le refrescaba el alma, y se comenzó a volver adicto, pasar muchas horas con él no eran suficientes, lo quería todo el tiempo y quería exclusividad. Conforme pasaron los años, lo manipulo y lo hizo suyo de una forma más definitiva. Aunque, el pequeño dios comenzó a perder vitalidad y frescura, lo que indicaba que deseaba irse, Tougo contrario a lo que debió sucederle (nacerle deseos de liberarlo para verlo feliz aunque no sea a su lado) comenzó a apretarlo y hostigarlo más y más, lo que opacaba al más joven, se notaba que la obscuridad total ya no era de su agrado, se estaba convirtiendo en uno de esos que son inconformes con las cosas impuras.

No supo cómo lo logró pero aunque lo tenía bajo una vigilancia extrema, el muy pillo consiguió enamorarse de alguien más. No solo eso, sino que se consiguió alguien muy cuadrado y respetable. Un chico con una falsa moral muy alta de unos ojos jades preciosos. Un príncipe dulce, tierno, encantador que fungía como el pepe grillo del dios. Un recordatorio de las buenas costumbres y moral. Siempre recto y propio, era justo lo que un buen país necesita en un gobernante y al parecer, lo que le hacía falta a Osomatsu para recuperar la vitalidad perdida, y ese amor por el lado bondadoso de la gente. El recordatorio de que el lado de bueno de la gente no es petulante y no solo una cortina de humo. Le lleno la cabeza de falsas esperanzas tontas, dándole la fuerza para revelarse y huir de su lado.

Juntos, el de verde y el de rojo enfrentaron al mundo para imponer su amor delante de todos, hacer las cosas "bien" y honestamente, sin ser unos desvergonzados o irresponsables que no piensan en el reino y en sus habitantes. Logrando a la larga, que el reino los amara tal cual son porque hicieron las cosas de forma correcta, difícil camino pero el que al final, resulto ser el mejor para ambos.

Tougo volvió a estar solo. El dueño de la poca vitalidad que tuvo en el reino y del único que no lo segrego en cuanto lo conoció como todos los demás se había vuelto del grupo de personas que hacen las cosas para hacer lo correcto y llevar una vida adecuada. Un aburrido que ya no era ni la sombra del travieso depravado que era. Incluso los ha visto haciendo el amor, no hay gustos extraños o dolorosos, puro trato lleno de dulzura y calidez.

Era tan horrible ver como su alma y su reino dejaban de ser impuros, todo por ese maldito rey delicadito al que odiaba con todo su alma. Por eso, por años, preparo desde las sombras el plan que va a joder a ese maldito y recuperar a su demonio carmesí a donde pertenece: a la obscuridad, a su lado.

─Estoy bastante preocupado, zansu.

Dice una voz que le irrita pero tiene que lidiar.

─ ¿Ahora porque?

─Por mucho poder que tengamos ahora de nuestro lado, sigue siendo suicidio atacar el reino verde. Tiene demasiadas alianzas, al menos otros 4 reinos se alzarían en armas para apoyarlo. No tenemos suficientes hombres, armas ni recursos para algo de esa magnitud. Estaríamos condenados, zansu.

─Iyami, amigo mío. No tienes por qué preocuparte, es cierto que sería algo así como un suicidio pero olvidas que estoy de tu lado. Y tengo la fuerza de los agentes de mi lado, sin mencionar que una vez que vuelva impuro a ese caballero, el juego termina.

─ ¿Estás seguro de que lo lograras? Tú mismo dijiste que nunca habías visto una pureza como esa antes, zansu.

El dios lo recordaba, al caballero resistente tanto en cuerpo como en espíritu que nunca deseo cosas egoístas y siempre prefirió la seguridad de su amiguito antes que la propia. Una voluntad de acero. Mas, conocía bien a los humanos y todos, sin excepción tienen un lado obscuro.

─Tu encárgate de preparar todo para las batallas, y yo me encargare de él. Después de todo, la impureza es mi especialidad.

─Como ordenes, zansu.

Tras haberse retirado el rey infame, el otro se comenzó a reír para sus adentros. Tendría que ganar a como dé lugar, pues perder significa su derrota en dejar ir aquello que le pertenece, una vez más. Y no lo permitirá.

YYY

Inician más dificultades para nuestros héroes. Capítulo 24. Mal presentimiento

Buu!! Estoy emocionada por enseñarles está enferma relación que había entre Oso y Tougo. Bueno gracias por leer mis choco inventos, dejarme un review dejarme otro ;). Nos estamos leyendo ¡Shao!

Una historia de caballeros y gatosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora