Capítulo 19

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Narra Bea: 

- Lauren: Así que hubo beso. - Dijo Lauren dejando unas cervezas en la mesa.

- Bea: Sí. Bueno fue ella la que me besó, pero estaba borracha y yo tampoco me negué, quería hacerlo.

- Lauren: Eso no importa, Bea, fue mutuo. Si algo he aprendido estos años es que no importa a que o quién culpes, cuando realmente quieres hacer algo, lo haces, no importa lo que haya en medio. - Dijo sentándose a mi lado en el suelo. Ya nos habíamos vuelto a vestir. 

- Bea: Supongo. - Dije mirando al suelo.

- Lauren: ¿Qué pasa, amor?.

- Bea: Nada. - Seguía sin levantar la mirada del suelo

- Lauren: Te estas enamorando de ella.- Levanté la cabeza rápidamente para mirar a Lauren con asombro. - Vamos, ¿piensas que te acabo de conocer?.

- Bea: No, no es eso... No se, Lau.. - Me cortó.

- Lauren: Es que sigues teniendo miedo a que te vuelva a pasar lo mismo que con Ariana y estás poniendo de excusa que ella te culpa por la desaparición de su madre.

- Bea: ¿He mencionado ya que te odio?. - Dije haciendo ella soltare una sonrisa victoriosa.

- Lauren: Sí, me suena. - Ambas reímos.

- Bea: No te voy a negar que el tema de la desaparición de Diana si me preocupa, y quizá me busque las vueltas para culparme, pero creo que se me ha juntado todo.

- Lauren: Este es tu rincón, aquí puedes hacer lo que quieras. Suelta toda la mierda que te estas guardado por no dañar a los demás. Vamos...- Dijo cogiendome las manos y notaba como las lágrimas se me iban a escapar en cualquier momento.

- Bea: No pude dejar de mirarla desde el primer momento que la vi. La odiaba y eso hacía que me gustara cada vez más. Me he pasado toda la semana ayudándola con el tema de la empresa y cada vez que me llamaba para ir a su despacho, ponía cara de mierda, pero en el fondo estaba deseando que ese teléfono sonara y poder estar a su lado, aunque de cuatro cosas que dijera, tres fueran una estupidez. Cuándo la vi en el local, sentí que el estómago me daba mil vueltas y que por un momento estaba ella conmigo y nadie más. Salió a buscarme y nos besamos y se que ahora mismo ella se arrepiente, siente que ha besado un saco de basura. - Las lágrimas empezaron a caer por mi cara sin poder controlarlo. - Siento que solo está ahí por buscar a su madre, y es lo más lógico, ¡joder, es su madre!, pero a mi no me pasa eso...

- Lauren: ¿Porqué estas ahí entonces?

- Bea: ¡Por ella, Laur, por ella!. Claro que quiero hacer las cosas por la Sra. Lovato, la debo todo, pero Demi... sentí que tenía que estar a su lado, aunque no me dejara y me odiase.Un día la vi leer el libro de su madre y observé en sus ojos como quería llorar, como estaba rota.. y no quiero que nadie le haga nada. Haría cualquier cosa por esa imbécil que ahora seguramente se está comiendo a uno de sus novios ricos.

- Lauren: ¿Te sientes vulnerable otra vez?, ¿es eso no?.

- Bea: Siento que ella abrió mi corazón sin pedir permiso, sin apenas hacer nada, y no quiero sentir que alguien vuelve a tener ese poder en mi. - Pensé que me ahogaba de tanto llorar.

- Lauren: No puedes frenar algo que sientes, amor... siento decírtelo así. Pero, ¿tampoco sabes lo que siente ella?, quiero decir, te besó Bea.

- Bea: Porque querrá utilizarme para averiguar si sé algo de su madre.

- Lauren: ¿Y no puede ser que a ella también le gustes y esté intentando averiguar que la pasa cuando está contigo?.

- Bea: Eso es imposible. Me odia Lauren, deberías ver como me mira cuando aparezco.

- Lauren: Lo he visto, Bea, fui yo la que la lleve a la terraza donde tu estabas. Y ¿sabes qué?, no fue odio lo que vi en ella.

- Bea: Estarías borracha tu también. - Nos empezamos a reír.

- Lauren: ¿Qué vas a hacer el lunes entonces?

- Bea: Hacer lo que hago siempre, si tengo la oportunidad, disculparme y alejarme de ella. No quiero estar cerca de ella, no quiero.

- Lauren: ¿No quieres o no debes?.

- Bea: ¿Me puedo quedar a dormir?. - Cambié rápidamente de tema.

- Lauren: Claro idiota.- Se levantó para irse a la cama. - Por cierto, espero que durante el sexo no pensaras en ella porque ahí sí que te juro, que te piso la cabeza, Beatriz.

- Bea: Sabes que ahí solo tengo ojos y mente para ti. - Le di una sonrisa por detrás del sofá.

- Lauren: Bien salvada la situación, te has ganado que te diga donde están las mantas.- Ambas empezamos a reírnos y Lauren bajó con unas mantas del piso de arriba. Yo dormiría en el sofá. 

- Bea: Gracias Laur, en serio.

- Lauren: No son las mejores mantas, pero de nada. - Siempre me hacía reír. Me dio un beso en los labios. - Descansa, mi vida. - Y subió  a su dormitorio.

- Bea: Buenas noches. - Me quedé dormida pensando en todo lo que había hablado con Lauren pero el sueño rápidamente me atacó, era más bien cansancio psicológico. Por la mañana iba a llevar a mi hermana a desayunar a su cafetería favorita, se lo debía, me había portado como una imbécil. Poco a poco me quedé dormida en el sofá de Lauren.

- 9:00 a.m. -

- Lauren: ¡¡¡Arriba!!!!. - Empecé a escuchar música alta y notaba como algo me golpeaba en la cara.

- Bea: ¿Que haces odiosa?. - No podía abrir ni los ojos.

- Lauren: Mueve el culo, tengo que ventilar esta casa, huele a sexo.

- Bea: Ay, si, disculpa es que anoche no era capaz de dormir y tuve que tocarme.

- Lauren: ¡BEATRIZ!, ¿no serías capaz?.

- Bea: Que no, imbécil, quedé muy satisfecha antes. - Me levanté para darle un beso en la frente y abrazarla.

- Lauren:  ¿He mencionado ya que te odio?. - Dijo haciendo referencia a mi comentario de ayer.

- Bea: ¿Necesitas que te ayude en algo?.

- Lauren: No, cariño. Voy a hacer limpieza.

- Bea: Bueno, me iré entonces, quiero llevar a Marta a desayunar. Ayer me pasé con ella.

- Lauren: Me parece una idea fantástica. Creo que a veces te fallan las formas, pero no la razón. Dijo acercándose a mi y colocándome el pelo por detrás de la oreja. - Controla eso, sobretodo con tu gente.

- Bea: Lo haré, te lo prometo.- Le volví a abrazar y me acerqué a por mi chaqueta que aún seguía en el suelo. - Me voy ya.

- Lauren: Te cuidado, y si necesitas algo, ya sabes.

- Bea: Sí. Y Laur..

- Lauren: ¿Sí?

- Bea: De nada por darte el día libre ayer.- Me empecé a reír mientras ella venía hacia mi con la escoba en la mano.

- Lauren: Adiós estúpida, te quiero.- Me echo a escobazos y cerró la puerta.

- Bea: ¡Se dice gracias!.- Grité desde fuera riéndome aún.

Subí a mi coche para irme a mi casa, darme una ducha cambiarme y llevar a Marta a esa cafetería. Le debía una disculpa.

Pasamos el día entre risas. Amaba a mi hermana y verla así me hacía la persona más feliz del mundo. La había pedido disculpas en diez idiomas al menos y ella seguía diciéndome que era una pesada y que no le gustaba que pasara las noches fuera de casa.

Era por la tarde y decidimos comprar unas pizzas para ir a casa y llamar nuestra familia en España. Luego vimos una película y nos quedamos dormidas hasta que a mi me sonó el despertador. 

HABÍA LLEGADO EL PUTO LUNES.

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