-¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?- gritó una voz haciéndome despertar.
Parecía la voz de una chica. Al abrir los ojos, vi que estaba acurrucada en los brazos de Calum, quien también se estaba despertando. Me giré para ver de donde provenía la voz, y al girarme, vi a una chica muy parecida a Calum.
¿Su hermana?
Puede ser.
Rápidamente, yo y Calum nos separamos y nos sentamos en el sofá. ¡Habíamos dormido juntos! Ni siquiera yo me lo creía.
Decidí poner los pies en el suelo. ¡Pongámonos serios! La hermana de Calum nos había visto a Calum y a mi durmiendo juntos. Podía estar pensando algo que no era. Y encima ahora no le hablaría a Calum. ¿Por qué había sido tan tonta? Estaba claro que necesitaba saber la razón por la que los Hood me odiaban.
-Mali... No es lo que parece.- dijo Calum levantándose del sofá.
-¿Y entonces qué es? Has pasado la noche con esta...- me miró con asco, como si no encontrara palabras lo suficientemente desagradables para describirme.
-No voy a permitir que la trates así. ¡No es lo que pensáis! ¡Ella es como nosotros!- dijo Calum en mi defensa, aunque yo no sabía de qué estaba hablando. Yo me levanté.
Error.
Al levantarme, la hermana de Calum me miró de arriba abajo sorprendida. Llevaba la camiseta de Calum...Y peor aun.
Llevaba puestos sus calzoncillos.
-¡Eres una puta!- gritó Mali furiosa- ¡No solo traicionas a mi familia, sino que encima te acuestas con mi hermano!
No podía defenderme. ¿Traicionar a su familia? ¿Qué podía tener yo que ver con eso?
Llámenme monja o lo que quieran, pero no soporto los tacos. ¿Quién inventaría palabras tan horribles?
No pude contener las lágrimas. Y salí corriendo.
-¡(Tn)!- gritaba Calum.
Yo subí a mi piso y entre en casa. ¿Cómo? Fácil. Había una escalera que se podía levantar. Debajo teníamos una llave de emergencia.
Al entrar en casa, me di cuenta de que no había nadie. Lo que me alegraba, porque no estaba en condiciones de pedir disculpas. Me vestí de deporte y cogí mi saco. ¡Al gym! Eso me alegraba. Dejé la ropa de Calum en el cubo de la ropa sucia y me fui. No me encontré con Calum. Estaba preocupada. Al llegar me encontré con Luke.
Espera...
¿Luke?
¿Qué hace Luke en el gym?
En fin. Nos abrazamos y le conté lo sucedido con Aleisha y la forma en la que Calum me salvó. No parecía gustarle mucho que Calum me hubiera besado.
Decidí omitirle lo de la noche en casa de Calum. Por si acaso. Al entrar, nos encontramos con Michael.
-¿Dónde está Ash?- le pregunté.
-Hoy no pudo venir.- respondió Michael mientras corría en la máquina. Yo me puse los guantes y me puse a darle al saco. Luke se puso a correr en la máquina. Me acerqué a él un momento.
-¿Y qué haces tú en el gym?- le pregunté.
-Pues... Ponerme en forma.- rió- Y aparte me apetecía verte. Hacía bastante que no hablábamos.
-En realidad, solo unos días.- reí. Volví al saco y seguí a lo mio. No podía dejar de mirar la entrada. Deseaba que apareciera Calum... Lo deseaba con todas mis fuerzas.
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Mi droga
RomanceQuién me iba a decir que mi vecino, la persona más borde y odiosa del planeta, se convertiría en mi mayor adicción.