Capítulo 33

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-¡Listo!- chilló mi madre.

-¡Oh dios mio! ¡(Tn) estás preciosa!- se unió la voz de Daisy.

Abrí los ojos observando el espejo que tenía enfrente. Mi madre era toda una artista. Había quedado mejor de lo que esperaba. No quedaba ni un hueco color carne en toda mi cara. La líneas, rayas, y siluetas eran perfectas. ¡Parecía de verdad!

-Origb- gimió Daisy.- No me mires que me cago de miedo.

Todas nos reímos.

-Bueno, de eso se trata.- sonreí.

No había sido mala idea lo de disfrazarme de una calavera. Era un disfraz bonito e original.

De ropa llevaba puesto unos pitillos ajustados, negros con rotos, un jersey negro y ancho y unas botas negras. Añadiendo el maquillaje de cara, cuello y manos. Con el pelo suelto.

Me levanté del asiento para mirarme de arriba a abajo en el espejo largo que tenía en mi cuarto desde muy pequeña. Nunca había entendido por qué era tan grande. Pero ahora, con 17 casi 18, no entendía por qué era tan pequeño. Mi cabeza se partía a la mitad ya que no cogía entera a no ser que me pusiera muy lejos de él.

Daisy llevaba un vestido negro por encima de las rodillas y de tirantes con unas botas y unas medias de rejilla. Llevaba unas orejas de gato y una cola que mi madre le había cosido al vestido. En su cara, unos bigotes salían de sus mejillas. Más el maquillaje normal y unas lentillas verdes de ojos de gato que se había puesto. No estaba aterradora, pero era adorable.

-Bueno chicas, ya podéis partir.- nos sonrió mi madre.

Yo y Daisy salimos por la puerta emocionadas. Como aquí la gente no celebraba Halloween, una chica popular hizo una fiesta a la que todos estaban invitados. Y como iba a ir Calum, no me lo pensaba perder. Ahora solo teníamos que ir a la casa y buscarle.

-¿Crees que Ash irá?- intervino Daisy.

-Seguramente.- le pellizqué la mejilla.

Cuando por fin llegamos me choqué con Michael. Iba de zombie.

-¡Ey Mick!- le di dos besos.

-¿Qué tal estás? Hacía mucho que no te veía.- me dijo él.

-Bien.- sonreí tímida. Miré a mis lados pero no estaba Daisy.

-Por cierto, me encanta el disfraz.

-Gracias. Oye, no quiero aparecer borde pero tengo que buscar a mi amiga.

-Claro. Nos vemos luego.

-Genial. Chao.- le Sonreí.

Yo y Michael teníamos poca confianza. Nunca habíamos hablado mucho los dos solos. Pero era el novio de mi amiga, Perrie, y esa era suficiente razón para intentar socializar con él.

-Daisy, Daisy, ¿Dónde estarás?- susurré.

Me colé entre la multitud. Había un grupo lleno de zombies en el que se encontraban Perrie, Jade, Zayn, Harry, Louis, Luke y Aleisha. Algunas caras más conocidas. Todos se habían puesto de acuerdo para ir así.

Les saludé y me quedé un rato con ellos. Luego me fui en busca de mi amiga. ¿Dónde demonios estaba?

-No acabamos de hablar.- una voz se posó en mi oído. No tuve ni que girarme para saber quien era.

-No tenemos nada que hablar.- respondí seca.

-Pero no me dejaste acabar. Gracias por haberte hecho pasar por mi hermana.

Mi drogaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora