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–¿Recuerdas cuando nos conocimos? –dijo Young Min mientras colocaban los pedidos sobre la mesa.

Habían llegado hace aproximadamente 15 minutos, la conversación bordeaba los temas comunes, ambos se sentían cómodos con la compañía del otro, las sonrisas no faltaban, las miradas directas y las indirectas, tampoco. Faltaban las risas, las bromas tontas, faltaba dejar de fingir que todo estaba bien, faltaba esa sensación de conocerse por mucho tiempo. Young Min podía sentir mucho por SookYon, pero para ella, él sólo era un recuerdo lejano...

–Claro que lo recuerdo, eras un niño muy mimado, y llorón.

–No puedes tener esa imagen por mucho tiempo, solíamos llevarnos muy bien, ¿recuerdas cuando jugábamos juntos en el tobogán de mi casa?

–¿Sólo en el tobogán? Recuerdo que tenías un parque entero en tu casa de Japón, nuestros padres solían hacer reuniones en tu casa, porque era la más grande y nosotros podíamos jugar sin molestarlos. ¿Recuerdas que tus padres querían que nos casáramos?

–Sí, cuando éramos niños, esa idea era horrible.

–Lo sé, ni siquiera congeniábamos. –ríe por lo bajo. –Creo que ahora nos llevamos mejor.

–Así es, ahora no me molestaría intentar tener algo contigo... Quiero decir, que sería lindo que estemos juntos.

–Young Min, yo...

–Lo sé, tenías una relación con alguien, y querer recordarlo te carcome. Pero tal vez sea una señal, para que tú y yo lo intentemos. Por algo olvidaste a Jin y me recordaste a mí.

–¿Tú sabías que yo estaba con Jin en una relación? –el ambiente se puso tenso. –Lo sabías y aun así estás intentando conquistarme.

–No lo digas de esa forma SookYon, hace que suene mal.

–Está mal. –SookYon se levantó con cuidado, sin haber terminado su malteada.

–SookYon ¿A dónde vas? –Ella no respondió tomó sus muletas.

–Escucha Young Min, me agradas, mucho y te tengo muchísimo aprecio, pero detesto el que no hayas respetado la relación que tuve con otra persona, ¿tan mal viste que me trataron? ¿Tan malo es Jin? Si es así, pudiste decírmelo.

–SookYon no fue así. Jin es un gran chico, yo realmente lo envidio. –Se levantó y se acercó a SookYon. –Pero no creo que lo suyo haya sido una relación placentera para ti. Casi no se veían, y él tiene demasiadas chicas que están enamoradas de él, nunca tiene tiempo para ti, sólo se ven cuando él puede, sin importar si estás o no de humor...

–¿Y eso te da derecho a conquistarme? –Young Min guardó silencio. –Debo irme, gracias por la malteada. –Se puso en marcha lo más rápido que pudo.

–SookYon, espera. –antes de intentar detenerla, tuvo que ir a la caja a pagar la cuenta, para cuando hubo salido, SookYon estaba subiendo a un taxi.

Young Min estaba decepcionado, él realmente esperaba que esa salida fuera exitosa, pero fu demasiado lejos. Condujo hasta el K-hotel, donde el señor Do manejaba la cocina y la administración mientras SookYon no estaba.

–Buenas tardes señor Do. –dijo Young Min entrando a la cocina.

–Oh, pero si es el pequeño Young Min. –dijo el señor Do acercándose. –Vamos a mi oficina a conversar. –se lavó las manos y salieron de la cocina. –Hoy saliste con SookYon, ¿verdad?

–Sí, bueno, algo así. –subieron al ascensor y, en el último piso, entraron a la oficina del señor Do.

–¿A qué te refieres con algo así?

–Las cosas no salieron como yo esperaba... -tomaron asiento en el sofá. –Hablé con ella acerca de nuestra infancia como usted me aconsejó. Pero creo que fui demasiado lejos cuando le dije que quería salir con ella.

–Ya veo, creo que todavía tiene a Jin en mente. Tendremos que esperar un poco más.

–Señor Do. ¿Por qué me ayuda con SookYon?

–Porque... si SookYon está contigo, no se iría de casa, tú la consentirías y ella no tendría que hacer nada.

–Señor Do. –dijo su secretario entrando a la oficina. –Disculpe que lo moleste señor, pero el Chef Choi está esperando en el comedor.

–Bien. Young Min, no tardaré, puedes esperar aquí, hay televisión en la habitación de al lado y puedes pedir servicio de habitación, yo lo pagaré. –el señor Do salió antes de que Young Min pudiera responder. Durante unos segundos se quedó en el sofá, se levantó para tomar una botella de agua del mini frízer que estaba al lado del escritorio.

Cuando por fin tomó la botella su mirada cayó en un sobre que llevaba el nombre de SookYon, lo tomó y vio que estaba abierto. Revisó el contenido y encontró el certificado de Chef junto con las cartas de invitación.

–Esto es... SookYon, no creo que recuerde esto. –guardó el sobre en el bolsillo interior de su abrigo y bajó en el ascensor. Pasó por el comedor para ver si el señor do ya había terminado su reunión con el otro chef.

–Chef Do, ¿Está seguro de esto?

–Bastante, SookYon no está preparada para aceptar el trabajo.

–Lo entiendo, por favor, dígale que cuando esté lista, mi cocina siempre la recibirá con los cucharones vacíos.

–Muchas gracias, pero creo que lo mejor será que se quede trabajando en el hotel. –el chef Choi salió algo molesto del comedor y el señor Do salió con un aire de victoria.

Young Min no quiso acercarse, así que le dijo al secretario que debía irse. Cuando llegó a su casa volvió a revisar los papeles, no sabía qué hacer. SookYon se había esforzado mucho por conseguir ese certificado, su sueño era tener su cadena de restaurantes, y ella quería entrenarse en otros restaurantes y aprender nuevas técnicas. Por otro lado, si ella aceptaba alguno de esos contratos, debía dejar la universidad, era el único lugar en el que ellos podían verse, era su única ventaja sobre Jin. Además, su padre lo alejó de ella por algo, ¿no? Los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos y si alejar a SookYon de esos restaurantes era lo mejor para ella

–¿Quién soy yo para decir lo contrario?

¿Quién es usted? 《Wattys 2019》Donde viven las historias. Descúbrelo ahora