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Cuando nos miramos en el espejo, muy raras veces nos ponemos a pensar acerca de lo que realmente vemos, claro que todos alguna vez lo hemos hecho, especialmente cuando queremos impresionar a alguien. Miramos las diferentes formas de ocultar nuestras imperfecciones, y sólo cuando nos sentimos lo suficientemente atractivas salimos al mundo exterior. SookYon estaba en ese proceso, se puso el mejor perfume que tenía, perdió más de tres horas escogiendo su atuendo, ninguno le parecía adecuado para ver a Jin, no sólo porque él le gustaba, sino porque a ella le gustaba gustarse a sí misma antes de salir.

Usaba pantalones ajustados, de esos que "levantan la cola", de esos que eran hasta la cintura y le metían aquella masa muscular extra que tenía, se miraba en el espejo desde todos los ángulos posibles, para comprobar que el pantalón le cubriera lo suficiente, se puso una blusa no muy escotada, porque no es que tuviera mucho que mostrar, arregló su pelo corto, lo cepilló y lo aromatizó. Arregló su maquillaje, nada exagerado, y salió.

Caminó hasta el punto de encuentro con Jin, preguntándose constantemente si el perfume era el adecuado, si la blusa no mostraba mucho, si su pelo estaba correctamente arreglado.

-Mejor regreso a casa y cambio todo. -pensó en voz alta a unos cuantos pasos del lugar. Estuvo a punto de dar la vuelta cuando escuchó la voz de Jin.

-¡Do SookYon-shi! -ella volteó y vio a Jin acercarse, wao, era realmente atractivo, por un momento vio que se acercaba en cámara lenta, el poco pelo que tenía a la vista se mecía con el viento, se quitó el barbijo negro, sus ojos brillaban como el agua a la luz del sol, y por un segundo, sólo un segundo, pensó que era la mujer más afortunada del mundo, porque Jin se acercaba a ella, sólo a ella. -se ve hermosa. -dijo él cuando estuvo lo suficientemente cerca de ella. SookYon tomó aire para salir de su trance y le contestó.

-sí, digo, no, quiero decir, gracias. Lo siento, ¿llegué tarde? ¿le hice esperar mucho?

-No, yo llegué antes, estaba muy ansioso por venir, así que salí antes de casa, pero no llegué hace mucho. ¿A dónde quiere ir?

-Vamos a un lugar tranquilo. -Jin sonrió y se volvió a colocar el barbijo - ¿Tiene hambre?

-Un poco.

-Conozco un buen lugar cerca, si quiere podemos ir. -Así lo hicieron. El lugar, efectivamente, no se encontraba muy lejos, entraron y la calefacción los hizo entrar en calor, por lo que tuvieron que quitarse los abrigos.

Tomaron una de las mesas cerca la ventana, Jin pidió un café americano con dos emparedados, SookYon por otro lado, pidió un helado de chocolate.

-¿Tomará helado en tanto frío? -dijo Jin cuando los pedidos llegaron.

-me gusta mucho el helado, no me hará daño tomar un poco. -luego de disfrutar un poco de sus pedidos Jin lanzó la primera pregunta.

-Ya que estamos aquí, ¿podríamos dejar de hablar formalmente entre nosotros?

-No creo que pueda hacerlo. Verá, la razón por la cual accedí a verlo el día de hoy, fue porque quería disculparme con usted, la última vez que nos encontramos, fui... creo que usted merece una explicación acerca de lo que pasó.

-La verdad es que ya no tiene importancia para mí.

-Pero para mí sí. -Jin encontró en la mirada de SookYon una seguridad que no había visto antes, era un conjunto de sentimientos que hacía que se sintiera intimidado, pero, por otro lado, encontraba en esa mirada algo extraordinariamente atractivo, SookYon era bastante tierna, todo en ella era digno de una muñeca de porcelana, pero esa mirada, sólo podía ser comparada con la mirada de una amazona cuando está en la guerra.

-Muy bien, explíqueme qué fue lo que pasó entonces.

-Se supone que esto nadie lo sabe, pero por que usted fue muy gentil conmigo he de contárselo. -tomó un poco de helado y crema, o como ella lo llama, el bocado de apertura. -Cuando tenía 16 años me diagnosticaron Amnesia Global Transitoria. Cada 5 días pierdo la memoria de las última 24 horas, luego de 4 días puede que la recupere, eso en el mejor de los casos. Cuando me diagnosticaron perdía la memoria de la última semana y no la recuperaba. En el peor de los casos puedo perder la memoria de un año y quién sabe en cuánto tiempo podría recuperarla.

-Entonces, cuando yo entré a la cocina ese día, usted...

-Sí, se cumplía el ciclo, y perdí la memoria de las últimas 40 horas. Por eso no podía recordarle, para mí, usted eras un desconocido. -Jin bajó la cabeza, se sentía culpable y tonto por haberse comportado así ese día.

-Lo siento.

-¿Por qué? No fue su culpa, yo soy la enferma.

-¿Hay alguna cura? -SookYon negó e intentó sonreír sin éxito.

-Sólo hay un tratamiento, medicamentos y esas cosas. Normalmente te duele la cabeza cuando pierdes la memoria, y, últimamente he estado teniendo ataques de depresión, es horrible vivir así. No es peligroso, no va a matarme, pero... no deja de ser terrible.

-¿Esa es la razón por la cual no dejas de ser formal?

-Sí, puedo recordar a mi padre, a mi abuela, pero me cuesta hacer nuevos amigos, en realidad no tengo, porque todos se molestan cuando no recuerdas alguna buena anécdota que ellos han vivido contigo. No espero que quiera volver a verme o causarle empatía al contarle esto... yo sólo...

-No -la interrumpió de una forma en la que él mismo se sorprendió. -no le tengo lástima, ni tampoco tengo intenciones de alejarme, es todo lo contrario. -SookYon miró a Jin como si fuera la primera vez que ve a un ángel. -cuando la conocí, emitía una energía poderosa, me parecía increíble que alguien tan pequeña pudiera ser tan temible y autoritaria, luego le vi lavando los platos mientras cantaba una canción infantil, y encontré algo absolutamente tierno en usted, luego la vi inofensiva, cuando se cortó el dedo y tuve que curarlo. Puede que usted, pueda olvidarme, pero yo no podría olvidarme nunca de usted.

-Si ese es el caso... espero, que no se moleste si yo no recuerdo algo de usted. -Jin negó. -entonces, supongo que sí podemos tratarnos informalmente.

-No perderás la memoria mañana ¿verdad? Porque eso sería realmente penoso.

-No, según el calendario, la perderé en 2 días. Luego tengo que ir a ver al psiquiatra.

-¿Puedo ir contigo?

-¿por qué?

-Porque quiero saber más de ti, más de esta situación.

-No entiendo tus intenciones.

-Me siento responsable ahora que me has confiado tu secreto. Así que te haré compañía, la compañía suficiente para que no puedas olvidarme y para que no te sientas sola.

-Oye... si lo haces por caridad yo realmente no lo necesito.

-Ya te dije que no es por eso. Quiero conocerte, ¿me darás la oportunidad de hacerlo?

La respuesta fue una sonrisa, ella no esperaba ese comportamiento de parte del chico. Corrijo, ella no esperaba nada de ese chico. La cita concluyó con una pequeña caminata hasta la casa de SookYon, en la cual pudieron conocerse mejor, al menos por parte de SookYon, ella pudo conocer a ese chico llamado Seok Jin, quien en este momento era dueño de toda su atención, sin embargo, evitaba mirarlo a los ojos.

-Perdón creo que hablo demasiado. -dijo él al ver cabizbaja a su acompañante. Inmediatamente ella levantó la mirada.

-No, no, lo siento, no me molesta, me agrada escucharte, tienes una voz hermosa. -ella se sonrojó en cuanto lo dijo. -quiero decir que...

-gracias. -dijo Jin sonriendo, SookYon se perdió en esa sonrisa, e instintivamente también sonrió.

-Esta es mi casa. -dijo señalando la casa cerca a sus espaldas. -gracias por acompañarme.

-Fue un día divertido, entonces, ¿nos vemos mañana? ¿Después del trabajo? -Ella asintió con la cabeza. -Bien... -Jin se alejó lentamente, se despidió con la mano y se fue, volteando constantemente para ver a SookYon, ella lo miró hasta que ya no pudo seguirle con la mirada.

"No quiero olvidarte Kim Seok Jin"

¿Quién es usted? 《Wattys 2019》Donde viven las historias. Descúbrelo ahora