XVIII. Indicios.

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Narra Ae:

02:03 AM

Estuve dando muchas vueltas para dormir. No conseguía pegar un sólo ojo. La idea de seguir viendo dormir a Pete no lograba darme sueño. Creo que estuve viéndolo alrededor de 2 horas y media. Parecería una locura, y quizás, si la era, pero para mi, fue lo más lindo del mundo.
El padre de Pete alquiló una cabaña de dos habitaciones con vista al mar. Una cabaña muy grande y acogedora. Supuse claramente que era una de las vip. Y por eso, la vista era increíblemente hermosa.
Alvin dormía con el padre y yo dormía con Pete. La habitación nuestra venía incluída con dos camas, pero yo me negué a dormir solo.

Una vez que tienes pareja, dormir solo se vuelve algo incómodo.

Nuestra habitación tenía una vista directa al mar. La luna llena pegaba de lleno a una ventana amplia. La luz de luna entraba directamente en la habitación dando un escenario romántico de película.
Era luna llena. Lo sabía porque había observado afuera en busca del sueño. Observaba afuera y a Pete. Daba vueltas, contaba las ovejas, contaba hasta mil... Nada de eso funcionaba.
No me explicaba el por qué tenía insomnio.
Me levanté de la cama dando un vistazo rápido a Pete. Otra vez.
Él dormía boca abajo abrazando una almohada. Dios mío, cómo alguien puede ser tan hermoso cuando duerme.
Caminé sigilosamente hacia la ventana. La ventana daba a un balcón que tenía unas barandillas las cuales se veían ideales para sentarse a pensar sobre la vida. Yo no quería quedarme ahí, no conseguiría dormirme nunca si seguía ahí.
Pensé un segundo en dar una vuelta. Sabía que era tarde, pero al menos así, me cansaría y podría dormir.
Salí de la cabaña sin hacer un solo ruido. Iba de ojotas, shorts y musculosa.
La playa era preciosa. El viento soplaba sin pudor. Se me puso la piel de pollo enseguida.
Yo no era un chico friolento. El viento de la playa me gustaba. Me hacía sentir muy relajado.
Ésta no era la misma playa que fuimos con mis amigos. Ésta era más lejos y un poco más linda. No sé cuántas playas haya en Bangkok, pero ésta sin duda, era una de las más bonitas.

En la noche me sentía melancólico. Me gustaba pensar en la vida. Pensar en todo. Y en nada. Me gustaba relajarme.
Y eso hice. Caminé por la arena y me senté en ella. Crucé las piernas y oyendo de fondo las olas, me apoyé en mis brazos.
Miré las estrellas. Cómo desearía quedarme aquí para siempre.
Era lindo estar acá. No extrañaba a Pete, estaba con él y su familia. Era una playa hermosa. Más feliz no podía estar.

Cuando era niño recuerdo que siempre fui centrado. En todo. Dedicado a todo lo que hacía. Me concentraba el doble que mis demás compañeros. Siempre intentando dar lo mejor de mi.
Recuerdo que una vez una niña se me acercó y me regaló un lápiz. En ese entonces, tomé ese gesto como algo amistoso y desinteresado.
Al otro día, la misma niña me regaló un dibujo de, según ella, dos personas tomadas de la mano. Yo no era tonto, quizás iluso, pero no tonto. No le creí cuando aquella niña se acercó a mí a decirme que yo le gustaba.
Chompoo me hizo recordar un poco a aquella niña. La manera de mirarme. De hablarme. Aquella niña nunca pudo convencerme. Creo que nunca me sentí cercano a ninguna niña y tampoco a ningún niño que no fuesen mis amigos.
Nunca estuve seguro respecto a mi. ¿quién amaría a alguien como yo? Y esa pregunta me siguió por el resto de mi vida hasta hoy.
Pete me miraba un poco distinto. Me miraba de una manera distinta a aquella niña y Chompoo. Quizás mejor o quizás a su manera. Él lograba hacerme sentir el hombre más afortunado de la Tierra. Él lograba mirarme como si yo fuese el único que habita en ella.
Y ese sentimiento lo llevo conmigo.
En mis pensamientos nocturnos, pensar en Pete me relaja el doble. No pienso en los problemas, sino en él. Como nos conocimos, cuando lo ví por primera vez, en cuánto lo amo y cuánto amor me queda por demostrar aún.
¿Algún día podré decirle a mi familia sobre él? De poder, si puedo. Pete pudo, se lo contó a la madre, pero yo... Yo no me defino. Es muy pronto para decir qué soy.
¿Gay? ¿Bi? ¿Asexual? No. No sabía aún. Yo era de Pete. Por ahora, eso definiría mi vida.
Las olas golpeaban la orilla con tranquilidad. La luna estaba en su punto más alto iluminando todo a su alrededor. No había absolutamente nadie cerca de mí.
Suena mi teléfono. Me asusto un poco. Es algo tarde para que alguien me llame, supuse que era importante y atendí sin ver quien era.
--¡Ai Shorty!
Suspiré. Era el imbécil.
--¿Qué quieres, Pond? ¡Son las dos de la mañana!
--Estabas despierto, no tienes de qué quejarte. Estaba viendo una porno nueva y se cortó la luz. Estoy esperando que vuelva. No hay nadie aquí para hablar, así que decidí llamar a mi amigo adorado...
--...Voy a colgar...
--¡Ai Ae! ¡Escucha!
--...
--N'Chompoo me preguntó por ti. Le dije que tú estabas de vacaciones y me dijo que a penas regresaras ella te volvería a pedir para ser novios...
--¿Quieres molestarme Ai Estúpido?
--¡Es verdad Ae! ¡Esa niña está loca por ti! Claro que no le dije que ahora tienes un novio atractivo porque creo que eso ya es tu problema. Aunque si lo deseas... Puedo decirle...
--Cierra la boca, imbécil. Es tarde, ve a dormir.
--Na... Na... Déjame decirselo, déjame ser entrometido...
Me recosté en la arena. Pond había logrado esfumar toda mi paz interior.
--¿Cuándo te dijo eso? --retomé la conversación después de pensar un rato.
--Antes del accidente de Pete, cuéntame, ¿Qué tal están? ¿Ya tuvieron sexo?
Si estuviese al lado mío ya lo hubiese golpeado.
--Eres un un idiota. Vete a dormir.
--¡Contéstame Ai Shorty!
--Está mejor... Y... Conocí a su hermano y a su padre...
--... --Pond hace una pausa larga. --¡No sabía que tenía un hermano! ¿Es igual a él? ¿Más atractivo?
¿Por qué me fijaría en eso?
--No... --fue todo lo que respondí. --Se llama Alvin... Igual... Ellos no saben que Pete y yo...
--Oh, oh. ¿Y del idiota que atacó a Pete? ¿Y de Ai Tin?
--Trump... Está preso por lo que sé. El padre de Pete se encargó de todo. Y de Tin no sé nada. No lo ví ese día y creo que hasta que comience la facultad no voy a verlo.
Muchas ganas de verlo tampoco tenía

Desde el primer día.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora