VIII. Venganza.

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Me desperté y sentía que me dolía todo. Me había quedado dormido de nuevo y eso en parte me molestaba muchísimo ya que tenía que haber salido a correr.
Mi cuerpo estaba herido. No sabía explicar bien qué dolor sentía, pero era cansancio y dolor muscular.
Pete dormía a mi lado.
También, un cinto.

Me ruboricé. ¿Qué había pasado?

Me levanté de la cama. Estaba desnudo. Busqué entre su habitación, algo que ponerme. Me puse mis bóxers. Y fui a la cocina.
Allí, estaba la famosa botella con agua.
Iba a levantarla. Hasta que una idea de me pasó por la cabeza.
Levanté la botella sin tirar la poca agua que tenía dentro. La observé. No era 100% incolora.
¿Qué carajos?
--El de ayer, no era yo. Puedo jurarlo
--me dije.
Tomé la computadora de Pete y puse la botella de agua al lado.
Busqué en internet mis síntomas. Lo que me pasaba. Abrí varias páginas y cerraba otras.
Todas, casi todas me decían que yo estaba bajo el efecto de una droga llamada Éxtasis.
Quedé atónito. ¿Cómo podría Pete tener eso en el departamento?
Y algo me heló la sangre.
Ayer yo estaba drogado
  Sacudí mi cabeza tratando de descartar esa idea. Era muy loca y sin sentido.

Trump

Todo tiene sentido ahora.
Pensé bien.
Analicé, aunque era solo una posibilidad...
Miré la botella con agua y me acordé cuando la tomé.
Recordé que Trump era adicto a las drogas según lo que Tin le dijo a Pete una vez.

Me sentí del asco.
Sentí que había lastimado mucho a Pete. ¡Lo había amarrado como en esas películas porno que mira Pond!
Sentía que me moría de la vergüenza.
Comencé a perseguirme de tal forma que me vestí, tomé la botella con agua y me fui del departamento de Pete al mío.
Pete seguía dormido, desnudo. Y me dolía en el alma dejarlo así, pero me moría de vergüenza por lo que le había hecho.
--Trump, hijo de perra. --pensé cuando llegué a mi departamento. Pond no estaba, es decir, era tarde.
Sólo me dirigí a ducharme y sacarme toda esa sensación rara del día de ayer.
Ayer había sido un día de muchas emociones.
Intenté pensar con claridad al estar bajo la ducha y cada vez podía unir las secuencias para ser algo exacto.
Pero necesitaba una prueba o al menos algo que me pudiera respaldar.
¿Por qué Trump querría drogar a Pete?

La idea se respondió sola cuando recordé que él lo quiso besar.
Pero si las drogas son muy caras. No creo que haga eso por coqueteo o algo. Aquí había algo más.
No sabía si decirle a Pete que ese Ae de ayer no era yo. No quería preocuparlo pero tampoco quería que esto se quedara así.
Salí de la ducha.
Y olvidé de un detalle muy muy importante.
Me había olvidado el celular en lo de Pete. 

Desde el primer día.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora