Narra Ae.
Pete salió a los pocos días del hospital. Se encontraba mucho mejor de lo que esperaba.
Sus moretones fueron desapareciendo de a poco y las heridas cortantes ya estaban casi cicatrizadas.
Tin igual. La herida de bala no le había matado de milagro.
Ellos dos estaban vivos de milagro.
Respecto a mí... No le pedí explicaciones a Pete. No me sentía listo para eso.
Estaba confundido y me sentía culpable todos los días. Sentía que yo no pude hacer nada por él y con el correr de los días intentaba recuperarme sentimentalmente.
Creo que ese es un tema un poco delicado para tratarlo con alguien que no puede hablar.
Sí. Pete se recuperó casi del todo. Pero de su voz, no.
Intentaba. Se notaba su esfuerzo. Se frustraba, lloraba, se encerraba...
A veces emitía ruidos. Como suaves gemidos. Pero después de eso... Nada.
Yo intentaba animarlo como era posible. Lo iba a visitar todo el tiempo y todo el tiempo trataba de sonreírle. Eso parecía aliviar un poco su dolor.
Claramente, nadie sabía por qué no hablaba. Claro que yo de medicina no sabía nada, pero al parecer, era a causa de los golpes y eso.
Si sólo hubiese sabido que iría a un lugar así...
Nunca lo hubiese dejado solo.
Tin se sentía muy culpable también. No lo demostraba y yo tampoco quería que esté tan cerca de Pete. Sin embargo, podía entender su dolor.
Cuando Pete salió, le acompañé a su casa donde estaría con su madre uno o dos días. Se lo notaba triste y completamente distraído.
Yo estaba seguro que con el acompañamiento mío y de su familia, estaría mucho mejor.
Incluso su hermano parecía querer estar cerca de él a cada instante. Y eso me ponía feliz.
Respecto al hermano de Pete... No pensaba nada extraño. Era un buen chico. Tenía algunos rasgos parecidos a Pete. Los ojitos... El color de piel...
Era como un Pete bajito y con otra forma de cara.
Alvin siempre estaba detrás suyo. Era una persona amable. Siempre tenía algo decirme.
Nunca perdía su hilo de conversación.
Ahora me encontraba en la casa de Pete. La madre no estaba. No le pregunté tampoco dónde había ido.
Alvin estaba también. Sentado muy cómodamente. Creo que se llevaba bien con la madre de Pete.
Sino, creo que no se sentiría tan agusto como parecía estar.
Era sábado. Y el día estaba hermoso afuera.
Sin embargo, Pete seguía con la mirada triste y para colmo, seguía en pijama.
Alvin fue el que me abrió la puerta cuando llegué. Aunque le avisé a Pete que iría.
El celular de Pete no se sabe dónde fue a parar. Y nuevamente, se tuvo que comprar otro. Menos mal era rico, sino se gastaría todo su dinero en celulares.
Yo creo que se perdió en medio de toda la acción esa.
Pete me miró cuando llegué. Me sonrió, con mucho esfuerzo. No parecía preocuparle su aspecto, cosa que no me preocupó. Estaba acostumbrado a verlo en pijama...
En todas las formas.
Alvin si estaba bien arreglado. Perfumado y peinado.
Pete nos miró a ambos un segundo e hizo un gesto extraño que no logré entender.
No le di importancia y pedí permiso para entrar.
Alvin comenzó a hablar efusivamente.
De lo linda que era la casa de Pete, de lo bien que se llevaba con la madre de Pete, de lo bien que se sentía ahí dentro.
Y yo podía mantener una conversación con él. No me incomodaba. Aunque, sentados en el sillón, sutilmente Alvin se iba acercando más a mi. Y no me incomodaba en lo absoluto.
Pete salió del living donde nos encontrábamos Alvin y yo. Supuse que tendría algo que hacer.
Alvin continuaba hablándome.
¿Tan interesante era hablar conmigo?
A los 20/25 minutos volvió Pete. Bañado y cambiado. Lo miré fijamente. Era tan hermoso que mi mente jugaba conmigo.
Pete caminó hacia nosotros y estaba haciendo una mueca de dolor. Eso me sacó de mis pensamientos rebeldes.
Él se sentó a mi lado. Yo estaba en medio de Alvin, y de él.
Me enseñó su muñeca. No podía atar la venda.
Me ponía extremadamente nervioso que él estuviese así. Tan herido y tan callado. Y sabía que en ambas situaciones, él también estaba nervioso. Sobre todo, haciendo gestos que claramente quería decir con palabras.
Yo me giré hacia él y le ayudé con su venda. Él levantó la vista y yo también al mismo tiempo. Hubo una tensión inmensa.
Pete tenía la boca entreabierta y yo sólo podía mirar sus labios rojos.
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Desde el primer día.
RomanceFanfic basado en la serie "Love by chance" y en la novela "My accidental love is You". Con los personajes de los mismos. Este fic es 100% inventado. Quizás tenga algunas partes iguales a la serie o libro pero son muy pocas. •AePete• •Los perso...
