Capítulo 14.
Empujé la puerta cuidando no tirar la bandeja con la orden que acababan de pedir, exitosamente pude llegar a la mesa y repartir correctamente los platillos, mentalmente me di unas palmaditas. ¡Bien Lucy!
Bajé la bandeja y caminé hacia la ventanilla de la cocina para depositarla y poder continuar con mi ronda, solo 2 horas más y terminaba. Estiré mi mano para alcanzar mi libreta pero tontamente deslicé el pie izquierdo que fácil resbalo por el mosaico impecable y haciendo conexión con mi cerebro tomé la barra como apoyo golpeando accidentalmente a la persona que estaba ordenando, sintiendo el golpe este volteo al yo bajar el rostro.
-Lo siento... dios -susurré muy bajo lo último.
Tomando la tonta libretilla la enfundé en mi bolsillo y disculpando de nuevo me voltee para irme, hasta que una mano me tocó el codo.
Asustada por si la persona me reclamaria me giré.
-¿Lucy? -susurró el muchacho de cabello castaño y barba -¿No sabia que trabajabas aqui?
Tragué aun más nerviosa y apenada ¡Por dios era Liam! Pero que pena.
-Oh Liam -dijé a forma de saludo -Yo, yo lo siento, soy muy torpe aveces.
Bajé el rostro sintiendo mis mejillas arder, no me habia percatado de lo lindo que era, la vez que nos conocimos era de noche y la poca luz no me ayudó pero ahora que lo veía en pleno día podia decir que ¡Era hermoso! ¡Y recordaba mi nombre!
-¿Algo para tomar joven? -preguntó la chica tras la caja ... mm... ¿Alicia? no recordaba.
Dandomé una sonrisa se volteó hacia la chica.
-Una Coca Cola porfavor -articuló.
Tecleando la orden un recibo comenzó a salir de una maquina pequeña situada al lado de la computadora, varias letras y numeros estaban registrados en ella y una vez terminada la chica se lo dio a Liam junto con su cambio. Metiendolo en el bolsillo de su chaqueta volteó hacia las mesas evaluandolas.
Tomó mi mano y me dirigió hacia una.
-Valla sorpresa -dijo al sentarse.
Asintiendo me quedé de pie, mirandome alegre Liam palmeó el lugar al lado de él.
-No muerdo -bromeó.
-No es eso -reí -Estoy en horas de trabajo, disculpa -expliqué.
Asintiendo Liam se acomodó en el lugar poniendo sus manos sobre los bordes del sillon, mirando hacia las mesas divisé una que estaba siendo ocupada, tocando la libreta y el lápiz me preparé para ir a atenderla.
-Tengo que seguir atendiendo -me disculpe, asiendo un leve movimiento con su cabeza Liam me sonrió.
Comencé a caminar hacia la mesa, mi escena penosa me vino a la cabeza, rasqué mi nariz y giré sobre mis pies. Liam levantó la cabeza percatandose.
-De nuevo disculpa por el golpe -dijé.
-No te preocupes por eso Lucy -guiñó.
Volviendo a ruborizarme me dirigí hacia la mesa y con el lápiz listo para escribir mencioné la tipica pregunta que todo mesero hace "¿Puedo tomar su orden?"
1 baño, 3 mesas y varios platillos después salí por la puerta con mi mochila colgada. Examinando la calle solté la manija y bajé el escalón.
-¡Hey Lucy! -gritó alguien en la oscuridad.
Giré mi cabeza en busca de alguién, en una de las esquinas del estacionamiento una silueta agitaba su mano. Entrecerré los ojos para poder distinguirla pero al parecer mi vista no era lo suficientemente buena.
Viendo mi falta de visión la silueta se montó en loq ue suponia era una moto y acelerando vino hacia mi.
-Hey -saludó Liam parandose frente a mi.
-¿Qué no te habias ido hace rato? -pregunté asombrada.
Liam se tocó el corazón simulando haber sido golpeado, reí ante su actuación, él era un chico muy divertido.
-¿Me estas corriendo?
-No, no, es solo que pensé que ya te habias ido -explqué -Pero aún sigues aqui.
-Bueno quizé esperarte, ya sabes para darte un aventón -metió sus manos en la chaqueta -Obviamente si tu quieres, no puedo forzarte a nada.
Asentí conmovida, que buen chico.
-Mi casa esta lejos -sopesé mirando calle abajo.
-Lo sé -contestó Liam -Es por eso que te ofrezco un humilde aventón.
Ese debía ser el gesto más hermoso que pude tener alguna vez, sin contar los que Zayn me daba cada día hace años.
Adémas -continuó -Si Javadd se entera que fuiste sola en la noche a tu casa cuando te pude haber llevado me mataria.
Su tono de burla tan evidente, un extraño cosquilleo floreció en mi estomago al escuharlo ¿Enserio? sin poder ocultar mi sonrisa asentí hacia Liam y tomando bien mis cosas me posicione tras de él. Abroché mi casco y enrollé mi mano sobre su abdomen, tocando mi panza con la otra disfrute de la hermosa sensacion cerré los ojos.
El aire pegaba contra mi cara y mis oidos captaban un leve zumbido. Calle tras calle dejabamos atras, poco a poco sentia como mi piel se tornaba fria, era de noche y eso significaba que el aire era fresco, bastante fresco.
Bajé la vista al espejo donde pude ver una Lucy alegre, y eso porque realmente estaba pasando un buen rato. Esa confesion sobre Javadd me calentaba por dentro y me hacia sentir burbujitas ¡Cielo! enserio quiero que nunca acabe. Se siente tan bien.
Disminuyendo la velocidad, Liam se detuvo frente a mi casa. Soltando mi agarre me deshice del casco devolviendoselo, sintiendo el desorden que habia en mi cabeza levanté mi mano y lo acomode un poco.
-Sana y salva -observó -Bien mi trabajo ha terminado.
Moviendo el pie encendió la motocicleta y volteando hacia mi se despidió con un saludo militar.
Respondiendo igual me adentré en mi casa llendo directo a mi habitacion, después de informar a mi madre que ya habia llegado.
Tirando mi mochila, caminé justo al borde de la cama y sentandome en el me deje caer sobre las sabanas.
Mi cabeza a tope por todo lo que habia pasado hoy. ¿Realmente le importaba a Javadd? Otro golpesillo asomó a mi estomago.
Era grandiosa la sensacion, inexplicable y muy reconfortante. Que grato volver a sentir como es que alguien se interese en ti.
Tumbé mis brazos a la altura de mis ojos y sin esperarlo quede dormida con las palabras que Liam habia dicho rondando en mi cabeza.
ESTÁS LEYENDO
Zayn Malik
FanfictionÉl siempre estuvo ahí para mi, siempre jugábamos y reíamos juntos, todo era felicidad cuando él me visitaba pero eso cambio cuando cumplí 13 años y entre a la secundaria a partir de ese momento me quede sola y obligada a vivir con los insultos y gol...
