Capítulo 17: Pequeñas sospechas.

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Markie.

Lunes, 04 de Abril de 2016.

Había pasado un mes aproximadamente desde que Lucas y Juliet Maxell habían desaparecido, y apenas había podido dormir con todo el trabajo de las búsquedas que teníamos en la estación policial. Había pasado el tiempo, pero, las cosas seguían exactamente igual como hace semanas atrás. No habían pistas, huellas, nada. Aún no encontrábamos nada, y nos estábamos desesperando. Lo único que había cambiado, era que Lucas y la hija de los Maxell, aparecían en las portadas de los periódicos y sus desapariciones ya eran de alcance nacional.

Cada vez que veía la cara de Lucas en las portadas de los periódicos me ponía a llorar sin que nadie me viera, mientras que me preguntaba: ¿Estará bien? ¿También pensara en mi tanto como yo lo pensaba a él? ¿Estará... muerto?

Las cosas no habían estado yendo muy bien en el departamento policial. La estación había estado recibiendo muchas quejas de la familia de Juliet, y otros civiles se quejaban del servicio que le estábamos ofreciendo. Pero, no los culpaba, habíamos estado siendo unos inútiles, por no haber encontrado por lo menos... los cadáveres, si en dado caso ellos estuvieran... muertos.

Aparté todo mal pensamiento, y seguí patrullando por la ciudad mientras que no apartaba la mirada del volante y trataba de ver que todo estuviera en orden en las calles de Evotica. Odiaba hacer este tipo de trabajos, yo quería seguir investigando el caso de la desaparición de los chicos, pero el jefe me había pedido que patrullara en esta mañana, ya que nadie lo había podido hacer desde aquellas desapariciones.

Sabía que tenía que hacer bien mi trabajo de patrullaje, pero estaba cansada, y no paraba de pensar en el caso de Lucas y Juliet. No paraba de pensar en mi mejor amigo, y no tenía muchas ganas de ver que la ciudad estuviera en orden y en control.

- Vamos, mandona. Quita ya esa cara- Trató de animarme Spencer, quien iba acompañándome a patrullar en el copiloto-.

En otra ocasión me hubiera reído, ya que él siempre lograba hacerme reír y sentir mejor, pero, no había estado sintiéndome de ánimos para reírme de sus chistes.

- Solo... no me siento bien, Spencer- Contesté sin ánimos, dándole vuelta al volante para girar en una esquina-.

- ¿Te parece si vamos por un rápido café?- Sugirió amablemente, ajustándose sus lentes sobre sus ojos-. La cafeína podría activarte, te ves apagada, Markie.

«¡¿Cómo quieres que no me sienta así, maldita sea!?», grité en mi mente mientras que seguía patrullando por las calles. 

- No creo que sea buena idea dejar el trabajo- Respondí fríamente, y él se cruzó de brazos y resignado siguió mirando por la ventana del auto haciendo su trabajo finalmente en silencio-.

Me había sentido un poco extraña al tratarlo un poco mal, ya que él desde mi llegada a la estación policial me recibió con una buena actitud y un cariño que ninguno de mis otros compañeros me dio. Pero, lo lamentaba, solo, no estaba teniendo buenos días en estos momentos.

Me había estado sintiendo últimamente una inútil, vacía, y sola. ¿Acaso no podía encontrar a mi mejor amigo? ¿Así de inútil era? Mierda, mierda. ¡Mierda! ¡Lucas, cariño, dame una señal donde estés! ¡Por favor!

- ¡Markie, detente!- Escuché un grueso y fuerte grito de Spencer que me dejó paralizada, y automáticamente pise el freno-.

Entonces cuando volví a la realidad, y me alejé de los pensamientos sobre Lucas, me di cuenta de que estaba a punto de atropellar a una anciana que estaba cruzando la calle, estando el semáforo en rojo. Oh, mierda.

Crush ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora