POV LENA
––No era necesario que te quedaras. ––Sentí su rostro recargarse en mi hombro como si tuviera miedo de hacer algo malo e incorrecto. ––Gracias. ––Sus ojos se cerraron por completo dejando salir un respiro lleno de calma y tranquilidad.
Nos encontrábamos en su departamento así que decidí acompañarla después del sin fin de emociones provocadas horas atrás. Podía percibir el temor, la vulnerabilidad y fragilidad en su cuerpo. Es lo menos que podía hacer por Kara después de toda la neblina acompañada de tormentas que había causado en su vida. Segundos después dejé llevarme, provocando entre nosotras un abrazo lleno de calidez y protección.
––No hubiera podido dormir sabiendo que o estás bien. ––Llevé un mechón de su rubio cabello por detrás de la oreja. ––No te dejaré sola, no podría. ––Notando el vacío en el cuarto volvió a mirarme fijamente.
––Tengo tanto miedo. ––Confesó en un tono bastante bajo, junto a una voz suave y dulce, sin duda alguna eso despertó la culpa, una culpa que siempre llevaría conmigo. Le regalé una sincera sonrisa haciéndole saber que todo estaría mejor, después de todo siempre saldría un arcoíris una vez que la tormenta terminara.
––No temas. ––Mis dedos tocaron su mejilla de manera suave. ––Estoy aquí y no pienso irme. ––Ver sus hermosos ojos eran como dagas en mi pecho que traspasaban una seguida de otra.
––Nunca te alejes... ––Sentí una de sus manos devolverme la caricia. ––Solo te tengo a ti y no quiero perderte, menos ahora cuando más te necesito.
《Confía demasiado en ti, aunque bastante cegada por el dolor y el sentimiento》
––¿Recuerdas cuándo preguntaste qué más se necesitaba para ser la mujer que lo tuviera todo? ahora puedo comprenderlo. ––Pasé mi pulgar por la comisura de sus labios semi abiertos, y fue así como la cercanía se comenzaba a romper.
––Creo saber la respuesta... ––Joder, sus labios eran tan deleitantes que cualquiera perdería el juicio con tan solo verlos.
––Kara. ––Susurré. ––No sé si podré contener el deseo de... ––Esto era tan malditamente difícil, y estaba totalmente segura que en cualquier instante terminaría haciendo algo que solo ensueños imaginé.
––¿Besarme? ––Incluso su voz hacia perder cualquier cordura. ––Lena, esto es real, yo soy real. ––De pronto sus manos se colocaron por detrás de mi cuello, y para entonces sus labios ya estaban impregnados sobre los míos, junto a una ternura que solo ella podría lograr.
––Dónde estuviste todo este tiempo.. ––Mascullé por enzima de ellos, tratando de no perder el más mínimo contacto a medida que formábamos una explosión de sensaciones impregnadas a través de nuestras bocas.
––Esperándote. ––Mis manos recorrieron su cintura, atrayéndola por completo al calor de mi cuerpo. ––Len... ––Era testigo en como luchaba para contener el aliento.
––Déjame ser quién alivie el dolor de tu corazón. ––Hace minutos solo pensábamos en lo mal que la estábamos pasado y en la misma oscuridad que nos encontramos cayendo.
Quería perderme locamente en Kara, olvidarnos del pasado y dejar de sentir miedo, ese temor que sólo traía malos recuerdos. Coloqué mis manos por debajo de su blusa, sintiendo el contacto con su firme abdomen el. La suavidad y delicadeza del momento provocaron una leve sonrisa.
––Tus labios son hechizantes. ––Confesó apartando sus manos de mi cuello rompiendo el contacto. Mis emociones estaban al borde de un colapso, jamás en la vida había sido tan delicada o frágil con alguien, pero Kara no era como los demás, eso me había quedado bastante que claro. Ella era luz y bondad, todo lo contrario a mí. Algo hizo darme cuenta que por más poder que tuviera en este mundo nunca podría obligarla amarme.
––Ven... ––Sujetó mi mano guiándome a la recamara, no sé si fueron sus suaves palabras o mis fuertes emociones quienes hicieron esto de forma sencilla, dejando de lado el temor de comenzar a amar.
Mis manos sujetaron su cintura mientras la recostaba lentamente sobre la cama y así finalmente aprisionarla entre mi cuerpo. Unos segundos después presenció del cómo mis labios abandonaron los suyo, yendo a parar a su cuello acompañados de pequeños rastros de húmedos besos.
––Te deseo tanto, Kara. ––Confesé. ––Desde el día qué me enamoré de ti sólo he querido estar contigo. ––Sabía perfectamente cómo el temor a intentarlo comenzaba a invadir sus emociones. Intentaba ser alguien completamente diferente y muy dentro mío necesitaba que Kara también lo fuera, deseaba rescatar aquella oportunidad.
––También te necesito, quiero comenzar desde cero.
POV KARA
Sus intentos de besarme fueron más intensos debido a la protección que demostraba al estar en sus brazos. La pasión podía reflejarse en toda la habitación y a medida que íbamos avanzando comenzó a desabotonarme la blusa para después continuar con el pantalón y así finalmente retirarme los restos de ropa, logrando quedar completamente desnuda.
Su mirada no se perdía de ningún detalle ya que siguió recorriendo desde mis labios hasta llegar a mi vientre ligeramente marcado, hacia sentirme como una obra de arte. Automáticamente mis mejillas se tornaron de un color rozado debido a la timidez, entonces comprendí que le había causado demasiada ternura y sin duda alguna, excitación.
Quería hacerme saber que ella también me pertenecía así que comenzó a deshacerme de su vestido y con ello el restante, dejándola en las mimas condiciones. Pudo sentir la falta de aire en mi pecho al momento de ver que mis ojos se perdían de lleno en su hermoso cuerpo y sin decir ni una sola palabra volvió a acostarse sobre mí. Nuestros cuerpos finalmente estaban justos, provocando que mis dedos se impregnaran más a su espalda junto con un sin fin de emociones.
Sentía que en cualquier momento despertaría de un sueño acompañada de una realidad distinta, pero todas esas idea en mi cabeza se esfumaron cuando logré percibir a Lena demasiado cerca de mis labios, creí que besaría nuevamente sin embargo no fue así.
––Te amo... –––Tan pronto lo escuché salir de sus labios mi corazón comenzó a latir con mayor rapidez, causando que todos los temores y dudas se desvanecieran.
Rompiendo todo lo que nos impedía estar juntas, Lena bajó lentamente, llenando de besos el resto de mi cuerpo mientras se detenía por unos segundo en mis pechos. Los besó y lamió, trayendo consigo un gemido proveniente de mis labios. Mi cuerpo simplemente se encontraba sensible tras cada tacto y caricia.
Sentí mis piernas abrirse a medida que Lena se acomodaba perfectamente entre ellas, dejándome completamente expuesta. Bajando lentamente, su boca se adentró entre mi intimidad besándola y lamiéndola junto con su legua. Mis manos se adherían a las sábanas blancas mientras mordía mi labio inferior, ella siguió para después llevar sus dedos justo en mi entrada, masajeándola introdujo sus dedos y sin poder evitarlo dejé salir uno tras otro jadeo. Me encontraba perdida en algún lugar del espacio, y entonces comprendí que Lena había decidido mostrarme las estrellas.
POV LENA
Escucharla decir mi nombre fue jodidamente hermoso y bastante excitante, logrando liberar el primer clímax de Kara mientras se estremecía entre mis brazos. Completamente exhausta enterró su rostro en mi hombro e inevitablemente nuestras respiraciones jadeantes se tornaron entrecortadas. Retiré un pequeño mechón de su cabello, y mientras ella se alejaba lentamente, logré ver aquella mirada tan pura en ella.
––Eres perfecta... ––Fue la primera en romper el silencio. ––Todo en ti lo es.
––¿Me amas? ––Necesitaba saberlo, quería estar completamente segura de que lo había logrado y que finalmente sus sentimientos eran solo míos y de nadie más. ––¿Me amas tanto cómo yo lo hago? ––Tan solo la idea de imaginarla con alguien más me llenaba de celos.
––Siempre te he amado. ––Llevó una de sus manos a mi rostro. ––A pesar de todo siempre me has importado, ¿y sabes un secreto? tienes completamente la razón, nunca dejé de sentirlo. ––Sus caricias siguieron directo a mi espalda. ––Te amo, realmente te amo, Lena.
––Creí que nunca lo dirías... ––Una lagrima brotó dejándose ver a simple vista, no puedo perderla, sé que no lo soportaría.
––Mi amor por ti es real y nada en este mundo puede hacerme cambiar de opinión. ––Dejé caer mi rostro a un lado de su hombro, esa noche fue sin duda la mejor muestra de nuestro amor.
ESTÁS LEYENDO
EL PODER DE UNA LUTHOR (TERMINADA)
De TodoTener de rodillas a la última hija de Kripton nunca estuvo en sus planes, pero verla tan débil y exhausta en aquella habitación le hizo darse cuenta que sólo ella tendría el poder para tener a un super estuviera ante sus pies de esa humillante maner...
