23. Necesidad.

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Había sido una tarde llena de sentimientos fuertes y en el momento en el que estaba junto a ella sólo me estaba dejando llevar por el momento, pero en el momento que llegué a casa y me senté en el sillón me di cuenta que había sido un estúpido.

La clase de estúpido que había jurado en no convertirme.

Pero ver a Valedithya había despertado todo aquello que pensé que no volvería a sentir y ahora que sabía que ella estaba en la misma ciudad, yo no quería dejarla ir.

Hundí mi cabeza en mis manos y maldije mientras sentía el peso del maldito anillo de compromiso que justo había comprado ese día, con la ilusión de un futuro nuevo con la mujer que me había hecho feliz por los últimos cinco años.

Pero no es Valedithya me dijo mi corazón

Pero amas a Bailey me dijo mi cerebro.

Y lo jodido era que ambas partes tenían razón.

Pensé que el peor día de mi vida había sido el día en que le puse el anillo a Valedithya, pero me di cuenta que el peor día de mi vida se había convertido el día en que tanto había estado pensando, en aquél que tanto había deseado, y no porque la había visto a ella y me había dado cuenta que mis sentimientos seguían ahí, si no porque el maldito destino me la estaba poniendo muy difícil.

Me di cuenta que mi camisa olía al perfume de Valedithya y mi estómago se revolvió.

Me quité la ropa con rapidez y la metí a la lavadora.

-¿Alguien en casa?- bromeó Bailey, pues sabía que yo estaría en casa.

Puse la caja con el anillo detrás de detergente, con la esperanza de que Bailey no decidiera lavar ropa ese día.

-Oh, la, lá- exclamó Bailey a mis espaldas y después chifló-. Ojalá me recibas así de ahora en adelante.

Me sentía tan culpable.

-Ven amor, te necesito-le dije abriendo mis brazos y ella se apuró a abrazarme.

Sentí como ella sonreía contra mi pecho mientras yo le besaba la coronilla.

-Yo también te extrañé-murmuró y me dio un beso en el pecho antes de apartarse de mi-, y creo que en estas semanas seguiremos estando un poco apartados, mi vida. 

Comenzó a quitarse los pantalones.

-¿Está difícil la cosa?

Suspiró.

-Yo no diría difícil... Diría... Uf, es que la chica es un caso serio. Primero dijo que quería un salón grande para que cupieran todas sus esculturas, y justo ahora me dijo que mejor quería algo más pequeño y con tintes hogareños, ¿qué carajo?-tiró los pantalones y la blusa al cesto de la ropa sucia mientras negaba con la cabeza- Ya teníamos casi todo listo y ahora tenemos que hacer todo de nuevo y en menos tiempo, todo tiene que quedar para dentro de dos día y yo...

Le tomé de la mano y la acerqué a mi.

-Vamos a relajarnos un poco, ¿si?

Si tan sólo...


Pasé los dedos sobre el teclado y dudé por un segundo.

La carpeta había sido encriptada y guardada en lo más recóndito lugar de mi computadora bajo el nombre de "lista de víveres 2011". Desde que Bailey apareció en mi vida no había vuelto a escribirle, pero ahora simplemente lo necesitaba.

El iluso Sebastián había creído que con hacer el amor con su novia arreglaría las cosas y escondería todo de nuevo... Pero lo volvió peor.

No podía dejar de pensar en Valedithya incluso estando con Bailey y eso me estaba matando.

Abrí la carpeta,  di clic en el documento.

"...do.

Quizá para ti es extraño leer ese do ahí, cuando en realidad debería ir arriba para completar la palabra pasando, pero creí que sería bueno para mi (y para ti, si algún día lees esto) ya que la oración no estaba completa hace 5 años y no lo estará. Porque ese insignificante e incompleta palabra demuestra lo mucho que cambió mi vida.

Justo cuando escribía que me desvivía por ti llegó una chica bastante extraña pero amable y decidió por ambos que ella debía de estar en mi vida.

Durante estos últimos 5 años ha habido alguien más que ocupa mi corazón y mis pensamientos.

O eso era ayer.

O eso era esta mañana.

O eso era hasta que te volví a ver.

Eres abrasadora, Val, como un fuego incontrolable abriéndose paso por cada partícula de mi ser.

Cuando te vi después de 10 años, incineraste los muros que había yo construido alrededor de tus recuerdos y ahora sólo quiero estar contigo, preguntarte en donde has estado en todo este tiempo sin mi, cómo es que había vivido yo tanto tiempo sin ti.

Necesito de ti.

Necesito abrazarte.

Necesito volver a probar tus labios.

Necesito volver a tenerte entre mis brazos toda la noche.

Necesito demostrarte lo mucho que te he extrañado.

Pero también,

Necesito que te vayas.

Necesito que no vuelvas más.

Necesito que dejes de lastimarme con tu presencia.

Necesito que dejes de perturbarme con tu esencia.

No quiero nada de ti, pero lo quiero todo."

Hundí mi cabeza en mis manos.

Mierda.

Mierda.

-MIERDA-grité.














It's complicatedHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora