Alerta: FONDUE!!!.
Llegamos a España a primera hora de la mañana, tomamos un auto rentado ya que nuestros vehículos aún están en New York. Conduje hasta la casa de mi hermana y al estar frente ella miré a Steve.
- Amor, ella es muy simpática ya lo verás. Ella siempre había querido conocerte - sonreí.
- Yo también quisiera conocerla ya, es que nunca e conocido a nadie de tu familia - suspiro.
- Si, ella es la única que me queda... Bueno vamos, ya quiero verla - después de cinco años sin saber nada de ella, solo quiero abrazarla.
Bajamos del auto y nos tomamos de la mano, toque la puerta un par de veces y en segundos ella abrió la puerta, salte a sus brazos y me puse a llorar, tanto tiempo sin verla y aún no puedo creer que esté aquí nuevamente.
- Te extrañe, Madeline - le dije al separarnos y secarnos las lágrimas, le sonreí hasta más no poder, estaba feliz, tenía a mi hermana y a mi novio conmigo.
- Yo también te extrañe, _____ - sonrió y luego miro a Steve quien mantenía una bonita sonrisa. - Tu debes ser el Capitán América, ¿Cierto? - cuestionó mi hermana con una ceja alzada.
- Si, lo era, ahora hay alguien más que tomo ese puesto - hizo una mueca - en fin, Steve Rogers, es un placer - le tendió la mano y ella la tomo amablemente.
- Madeline - se presentaron.
Luego de unas horas, los tres habíamos compartido una deliciosa comida y, una fantástica cena hace par de minutos. Mi hermana quería escuchar la historia de Steve, el se la contó al pie de la letra, lloré al recordar a Natasha y Tony, pero estoy tratando de superarlos por qué eso es lo que ellos hubieran querido, pero nunca los olvidaría.
- Bueno, deben de estar agotados - suspiro mi hermana levantándose del diván de la sala - les diré cuál será su habitación, síganme - dicho esto la seguimos por el pasillo de su hogar. Se detuvo en la habitación del fondo y se giró a vernos - está será su habitación, como podrán ver esta un poco alejada de la mía... Pueden hacer lo que quieran y no se escuchará en mi cuarto - ella nos miro pícara y me sonroje hasta más no poder, evadí la mirada de Steve.
- ¡Madeline! - le reclamé.
- ¿Que?, No es que ustedes sean santos ¿Cierto?... No pueda ser en que estos cinco años que yo no estuve solo se estuvieron mirando las caras - dijo sorprendida y yo negué. Cuando iba a responder, Steve me interrumpé.
- De hecho no, cada vez que estábamos solos nuestra habitación se volvía un desastre, señorita - ahora sí que tengo que parecer un tomate.
- Bueno, los dejo, me alegra que no seas virgen hermana - estalló en una carcajada y le golpe en el hombro, Steve también río.
- Eres un tonto - dije riendo.
- Pero así me amas - me tomo de la cintura. Rozó su nariz contra la mía.
- Por supuesto que así te amo - me sonroje.
Me separé un poco de el y lo tome de la mano, abrí la puerta de la habitación que nos correspondía y la cerré tras nosotros, miré a Steve directo a los ojos.
- Steve, besamé - le pedí, se acercó lentamente a mi y me tomo del cuello con suavidad. Acercó su rostro al mío y me beso con intensidad.
Retrocedimos hasta chocar con el borde de la cama, me separé de Steve y lo empuje para que se sentará en la esquina de la cama.
Tomé el dobladillo de su camiseta y la empecé a subir, levantó sus brazos para que se la pudiera sacar completamente. Me agache y le quite el cinturón de su pantalón y en cuestión de segundos este estaba en el suelo junto con su ropa interior.
Me empecé a despojar de mi ropa de manera muy sensual bajo la atenta mirada de Steve, observaba como se mordía el labio levemente y eso me exitaba mucho más.
- Hermosa vista tengo - dijo con voz ronca y me sonroje levemente.
Me volví a agachar a la altura de su miembro. Envolví mis dedos alrededor de este y, lleve mis labios a éste.
Steve cerró los ojos y respiro con fuerza al sentir la calidez de mi respiración.
Lo introduje en mi boca y jugué con el. La mano derecha de Steve se posó en mi cabeza, entrelazando sus dedos con mi cabello. Su miembro se contrajo en mi boca y supuse que estaba por correrse. Me hizo levantarme, para luego sentarme sobre el.
Junto sus labios con los míos, lo tomé del cuello para profundizar el beso, mientras él se introducía suavemente dentro de mi. Solté un jadeo cuando lo sentí por completo en mi interior. Puse ambas manos sobre sus hombros.
Mis caderas chocaban contra las de Steve, los gemidos se escapaban incontrolables de nuestras gargantas. Steve acariciaba mi tracero, mientras sus labios besaban mi clavícula, dejando una húmeda trayectoria desde mi hombro derecho al izquierdo.
Steve se puso de pie, sin separarse de mi, sus manos envolviendo mi tracero, me recostó sobre la cama con cuidado.
Envolví mis piernas alrededor de las caderas de Steve para acercarlo más a mí. Las embestidas se hacían cada vez más rápidas, Steve jadeaba en mi oído, y yo me aferraba a su espalda, ya incapaz de contener gemidos. El ruido de nuestros cuerpos al chocar, piel contra piel, inundaban la habitación.
- Me voy a correr - gruñó Steve besando mi mandíbula. Yo lo apreté más contra mí con la ayuda de mis piernas, mis paredes cerrándose contra el.
Steve gimió contra mi oído y apresuró su ritmo.
Yo enterré mis uñas en la piel de su espalda y me mordí el labio, mi garganta soltando guturales sonidos. No sabía cuánto más seria capaz de soportarlo. La tensión se libero cuando me liberé como una cascada, y segundo después Steve, luego de embestir un par de veces más.
Steve se dejó caer a mi lado, su frente con varias gotas de sudor, nos quedamos quietos por un momento hasta moderar nuestra respiración.
- Eres maravillosa - dijo con una sonrisa en el rostro. Me recosté sobre su pecho.
- Lo sé, cariño - reí cortamente.
- Eres lo mejor que me a pasado, ____ - levanté la mirada hacia el y lo mire con ternura.
- Tú también eres lo mejor que me a pasado, Steve Rogers - lo bese con dulzura. - te amo - le sonreí.
- Yo te amo mucho más - beso la punta de mi nariz.
Volví a recostarme en su pecho. Desde ese momento me di cuenta que nuestras vidas mejoraría con el paso del tiempo, perdimos muchas cosas en el camino hasta aquí incluyendo personas que amabamos, pero a pesar de todo continuarán en nuestros corazones por el resto de nuestras vidas.
Natasha y Tony, siempre serán mis más grandes héroes, hasta el final. 😢💔.
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Imaginas De Steve Rogers
FanfictionBueno imaginó que por él titulo ya sabrán de que se trata así que espero y les guste. ************************
