Imagina #24

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Estaba acostada en la habitación de Steve, viendo televisión. No es como si yo estuviera tan acostumbrada a esto, pero, cuando estás en esos días, hacer misiones es lo último que quieres hacer.

Steve, Buck y yo fuimos enviados a New Jersey para ejecutar una misión y vivimos todos juntos en una sola casa.

— ¡Steve! — lo llame, el alarmado vino corriendo hacia mi.

— ¿Qué pasó?, ¿Estás bien? — cuestionó atropelladamente, yo reí.

— Estoy bien, Steve — el rodó los ojos divertido — ¿Qué haces?, Me aburro aquí.

— Estoy con Buck abajo, averiguando sobre los narcotraficantes, a ver si hay un nuevo caso donde ellos estén implicados y poder capturarlos... No creo que sea muy entretenido para ti — hablo, mientras se sentaba a un lado de la cama.

— ¿Sabes?, Esto no es ninguna enfermedad, vamos, quiero ayudar — dije poniéndome de pie y el negó.

— Buck, dice que estás algo cambiante de humor, no creo... — yo lo mire alzando una ceja.

— ¿Acaso el también es mujer?, ¿Dónde está? — dije caminando hacia la puerta, pero el me tomo del brazo.

— _____, déjalo. Creo que lo leyó de algún lado — respondió para luego soltarme — si quieres, puedo ir por algo de comida para ti.

Yo lo mire enternecida.

— ¿Chocolate? — pregunté, el asintió divertido  otra vez — está bien, capipaleta.

El me miró como si estuviera cansado.

— Nunca dejaras que lo olvidé, ¿Verdad? — cuestionó y yo negué divertida.

— Bueno, Tony no está aquí con nosotros y es lo menos que puedo hacer por el — dije encogiéndome de hombros, el río.

— Espera aquí. Yo volveré en un rato, y por favor no bajes, Buck está de mal humor también — hablo para luego salir.

Qué se jodan a Bucky.

Esperé unos minutos, con mis oídos al máximo esperando que Steve saliera por la comida. Cuando ya lo escuché despidiéndose, decidí hacer uno de mis pasatiempos favoritos.

Molestar al otro anciano.

∆∆∆

— Dios, ______, cállate de una vez — bufó el soldado. Yo reí.

— Vamos, cuenta. ¿Nat ya te lo dijo? — cuestione — por que si tú no das el primer paso, ella no lo dará — dije divertida, el dejó de teclear el ordenador, para mirarme.

— No me gusta Natasha, joder — alegó. Yo volví a reír.

— Has dejado a mi amiga en la friendzone... Vaya amigo — hablé. Y ya como estábamos frente a frente, yo puse mis pies en la mesa.

— No entiendo en qué estaba pensando Steve — hablo, yo lo miré — no eres nada de su tipo — yo me quedé quieta en mi lugar.

— ¿Tienes algún problema con eso, anciano? — dije mirándolo algo molesta. El me miró mientras levantaba sus cejas.

— El es tan correcto, y tú... — hizo una pausa — tan irritante. — yo rodé los ojos.

— ¿Qué te puedo decir?, Soy un amor de persona, que no lo sea contigo es otro tema — dije, mientras bajaba mis pies de la mesa.

— Eso es lo que no entiendo. Si somos prácticamente familia, ¿Por que eres así? — cuestionó serio. Yo me encogí de hombros.

— Eres bastante chistoso cuando estás enojado, solo eso — dije y el negó con la cabeza.

— No hay caso — termino de decir, luego de eso, hubo silencio. Después de unos minutos llego Steve.

Al ver que yo estaba abajo, con Buck en silencio, frunció el ceño.

— ¿Está todo bien? — cuestionó pero nadie respondió. — hey — yo lo mire para luego sonreírle.

— Todo bien, salvo, que tú amigo aún niega sus sentimientos por Nat — hablé, Buck me miró mal — ¿Lo trajiste? — cuestione.

El asintió mostrándome la bolsa con chocolates. Me acerqué rápidamente y los saqué. Mis ojos se iluminaron. Me tiré a abrazar a Steve.

— Hey calma — habló. Yo lo solté.

— Bueno, yo me voy a seguir viendo al sexy Barry Allen. Bye — dicho eso fingí retirarme, pero me quedé en las escaleras escondida. Quería saber qué hablarían estos dos.

— ¿Qué hacia ella aquí? — le pregunto Steve, sentándose donde yo estaba hace unos minutos.

— Ya sabes, lo de siempre, molestar — dijo Buck sin despegar sus ojos del ordenador.

— ¿Nunca se llevarán bien, verdad? — cuestionó Steve. Buck solo lo miró, como si le estuviera haciendo una broma. — vaya, y yo que quería pedirle matrimonio.

Yo abrí mis ojos exageradamente. Buck se quedó en shock.

— ¿Qué? — exclamó Buck. Steve río. Yo me tuve que sostener del soporte de la escalera.

— Es broma — habló, mi alma  volvió a mi cuerpo, aunque no estaría mal que lo hiciera, pero igual me sorprende. — pero Buck, quiero pedirte por favor que le des una oportunidad, esto va en serio — Buck lo miró por unos segundos.

— Están bien, Steve, solo pídele a ella que deje de ser una loca — yo fruncí el ceño — y de ser metiche, ya puedes salir, _____.

Rayos me descubrió.

A partir de ese día, trate de no molestar nunca más al anciano aburrido, pues no quería que Steve se molestará, pero es tan divertido verlo enojado.

Imaginas De Steve RogersHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora