Corrías por todo el complejo a gran velocidad, no querías ni siquiera mirar atrás, por miedo a que te atrapé la persona de la cual estás huyendo.
—¡Vuelve aquí, pequeña demonio! — lo escuchaste gritar detrás de ti y soltaste una carcajada.
Seguiste corriendo hasta llegar al gimnasio, dónde te detuviste a tomar un poco de aire, de haber sabido que pintar de rosa la nueva armadura de Tony, pondría en riesgo tu vida, no lo hubieras hecho jamás. Pero no solo está enfadado por el color, también porque grafitiaste "Diva" por todo el traje.
De verdad estabas perdida.
Cuando te diste la vuelta para seguir corriendo y salir por la otra puerta del gimnasio, te quedas paralizada al ver a Steve de brazos cruzados y con el ceño fruncido observandote.
Oh, oh.
—Hola... — saludaste con la mano, con una sonrisa inocente en tu rostro.
—¿Lo hiciste, cierto? — cuestionó acercándose lentamente hacia ti, por inercia empezaste a retroceder un paso, por cada paso que el daba hacia ti.
—No se de qué estás hablando — contestas con una risa nerviosa.
—¿En serio, ____? — te mira con seriedad.
Te detienes de golpe, al sentir tu espalda chocar contra la puerta del gimnasio, tragas saliva cuando Steve se encuentra frente a ti.
—E-en serio, n-no se de qué estás ha-hablando — te reprendes mentalmente por tartamudear.
—Sabes muy bien de lo que estoy hablando — contesta — te dije que hacer eso era llevar sus bromas a otro extremo, aún así lo hiciste — te regaña.
—De verdad que no he hecho nada — dices con indiferencia, Steve vuelve a levantar una ceja.
—¿A sí? — toma una de tus manos y la levanta hasta la altura de tus ojos, tragas saliva con fuerza — ¿Acaso esto no es pintura rosa? — cuestiona mirándote con desaprobación .
Sueltas un bufido, ya no tenía caso mentir.
—Si, lo hice, pero sabes que se metió con mi auto Steve, lo pinto de negro y morado y puso un montón de brujitas de todos los colores en todas partes de mi auto, además de que lo hizo con pegamento del permanente y en serio amaba ese auto — gruñes — tenía que darle dónde más le dolía o por lo menos intentarlo — explicas.
—El te dijo que te compraría otro — te recuerda — pero tú no puedes comprarle otra armadura, ¿O si? — niegas — eso creí — ruedas los ojos — te dije que no lo hicieras y vas y lo haces, por lo cual significa que si te atrapa puede que sea tu último día en la tierra — pones los ojos en blanco — así que tengo que aprovechar todo el tiempo que nos quede juntos.
Te envuelve entre sus brazos y tú pasas tus manos alrededor de su cuello. Se inclina para besarte, le correspondes el beso. Pero no pasa mucho tiempo cuando alguien intenta abrir la puerta del gimnasio, haciendo que se separen de golpe.
—¡Abre la puerta, se que estás ahí! — grita Tony. Quieres salir corriendo, pero Steve te toma de la mano y niega con la cabeza.
—Corre a las duchas — susurra en tu oído — yo lo distraigo.
Sin más sales a toda prisa a hacía las duchas del gimnasio, cierras la puerta con cuidado de no hacer ruido y te ocultas dentro de una de las duchas.
Escuchas un alboroto a lo lejos, te pones más nerviosa con cada segundo que pasa, en serio esperas que Steve pueda distraer a Tony, por qué de no ser así, estás perdida.
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Imaginas De Steve Rogers
Fiksi PenggemarBueno imaginó que por él titulo ya sabrán de que se trata así que espero y les guste. ************************
