Violeta me mira expectante nada más salir del local y rápidamente le cuento lo que acaba de ocurrir allí dentro. Decidimos parar en un simple TGB para comernos unas hamburguesas antes de ir al sitio que indica la tarjeta. Miro con emoción el papelito donde también pone el nombre del bar, 'El cuervo', un nombre bastante curioso.
-Tenemos que coger el metro –indica mi amiga que está mirando la ubicación en el móvil –según el GPS está en Villaverde bajo.
-¿Has estado alguna vez ahí? –pregunto no teniendo idea de donde se encuentra eso.
-Es un barrio de Madrid, pero la verdad es que nunca he estado –dice levantando su mirada hacia mi –de todas formas no hay de qué preocuparse, el GPS nos llevará.
-¿Y qué tal la resaca? –pregunto al verla sacar un paracetamol de su bolso.
-Pues con dolor de cabeza y algo de malestar estomacal pero nada que no pueda manejar –dice dándome una sonrisa. Llevamos nuestra comida a una de las mesas y nos sentamos con ansias de comer. Las hamburguesas veganas que hacen en este sitio están increíbles, no puedo dejar de venir.
-¿Qué pasó con Río? –pregunto yendo al meollo del asunto, no podía estar ni un segundo más sin saber que pasó entre esos dos.
-Se enfadó –admite colocándose las gafas cuidadosamente.
-De eso me di cuenta –digo resaltando lo obvio –pero, ¿Por qué actuó de esa manera? –pregunto con una sonrisa traviesa.
-No es lo que piensas –dice mi amiga al notar el tono de mis palabras –se preocupó por mi estado, nada más. La verdad es que me pasé con el alcohol y se me fue de las manos, me da vergüenza solo pensar en las cosas que hice anoche –admite escondiéndose tras su pelo.
-La verdad es que fue divertidísimo verte de esa manera, sin preocupaciones ni barreras para decir lo que piensas –digo con una sonrisa –me encantó ver esa faceta tuya. La verdad es que llegó un momento en que también comencé a preocuparme de lo que podría pasar pero Río supo pararlo a tiempo.
-¿Qué es lo que casi ocurre? –pregunta mi amiga preocupada, al parecer no se acuerda de todo lo que pasó.
-Estuviste a punto de liarte con un tío –le digo recalcando la gravedad de la situación –las cosas empezaron de una forma distinta con una pregunta que te hizo Río en el juego de "Verdad o reto" y la situación como que se descontroló muy rápido.
-¿Qué es lo que me preguntó? –me dice mi amiga con tono histérico.
-¿No te acuerdas de nada? –pregunto sorprendida de que no se acuerde ni siquiera de eso.
-Solo recuerdo fragmentos, es como si estuviera todo borroso –admite con una mueca culpable –me acuerdo de la cara de un chico, de Río arrastrándome fuera y de estar ya en casa.
-Río te preguntó si tendrías algo con alguno de los chicos de ahí –digo recordando la pregunta tan evidente que había lanzado mi amigo a Violeta –y tu dijiste que eran todos muy guapos.
-¡¿Yo dije eso?! –Grita mi amiga incrédula –por favor dime que te estas quedando conmigo -ruega la chica tapándose la cara con las manos.
-Paso exactamente eso –digo con una sonrisa divertida –Ni yo ni Río nos esperábamos algo así, fue increíble.
-¿Cómo pude decir algo así? –se maldice a sí misma.
-Ahí es cuando aparece el chico que recuerdas, justo antes de que te diera un beso Río le detuvo y te sacó de allí –explico mientras me llevo una patata frita a la boca.
ESTÁS LEYENDO
MI SALVAVIDAS
Teen FictionAmaia siempre ha sido una chica tímida, cohibida y desplazada. Debido a su carácter ha tenido innumerables problemas a la hora de hacer amigos. Decepción tras decepción le ha hecho pensar que el problema lo tiene ella, y que su vida nunca cambiará...
