Joaquín comía enfrente mío su pasta, yo sólo lo observaba comer, me miró y me sonrió.
Twitteo algo sobre él y veo el mundo arder por un simple tweet.
— ¿No vas a comer? —Pregunto antes de meter una porción de pasta en su boca.
Negué.
— ¿Por? —trago y dejo el tenedor en su plato y me miró.
— Prefiero verte comer —dije con una sonrisa y recargue mi cabeza en mis manos y lo miré.
— Entonces dame tu plato, para que no dejes de verme —dijo, estiró su brazo dispuesto a quitarme mi plato.
Negué.
— Eso es mío jovencito —le dije impidiendo que se llevará mi plato con mi mano.
— Me dan asco —pronunció la hermana de mi novio.
— Deberías de ser homofóbica, así no te tendría casi viviendo en mi departamento —dije con burla.
Me saco la lengua.
— Soy amante de tu relación con mi hermano —dijo—, jamás sería homofóbica.
Joaquín se mantuvo en silencio, siempre lo hacía cuando su hermana y yo discutíamos. Tomo de mi mano por encima de la mesa, me gire a verlo, guiño su ojo y le sonreí.
— Déjala —dijo antes de intentar soltar mi mano.
— No dejes de tomar mi mano —pedí con un puchero apretando su mano con la mía.
— Pueden vernos —me susurró mirando hacia los lados.
— ¿Cuándo dejarán de ocultarse? —Pregunto la pelinegra antes de beber de su limonada.
— Concuerdo con la rata —dije—, creo que ya es momento de que todos sepan que estamos saliendo.
Apartó su mano al instante, bebió de su limonada y negó.
— Imposible —dijo.
— Moco —hable.
— No, Emilio —me interrumpió—, y no quiero discutir enfrente de mi hermana.
— Por mi no se detengan —dijo ella—, amo ver cuándo hacen sus dramas.
Joaquín la volteó a ver y la miró con enojo, ella se encogió de hombros, sabía cómo se ponía su hermano si se enojaba así que no dijo nada.
— Pide la cuenta y larguémonos de aquí —ordeno.
— Aún no terminas tu pasta —le dije.
— Quiero irme Emilio —dijo, se levantó de su silla—. Voy al baño —aviso y se fue.
— ¿Ya estarás feliz? —Le dije a Renata.
— ¿Qué? —dijo—, ¿Yo que hice?
— Joaquín está enojado por lo que dijiste, pero conmigo —regañe.
— Es también tu culpa —dijo—, si no me hubieras seguido el rollo mi hermanito no se hubiera enojado.
Cerro los ojos intentando no explotar de enojo.
— Mira —hablo—, te voy hacer un favor —abrí los ojos y la mire—. Me voy a ir a mi casa, los dejare solo y tú encontentas a Joaco —hizo una pausa y guiño su ojo—, ya sabes, dale besitos y todas esas cursilerías que hacen.
Asentí confundido.
— Le compras chocolates, le das un masaje y así de la nada, pum —grito, cerró su puño—, le metes la conversación de confirmar su relación a sus seguidores y listo.
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YouTube | EMILIACO |
FanfictionDonde Emilio y Joaquín tienen un canal en YouTube "Mailo y Joaco" pero ocultan un gran secreto, son novios. - Historia inspirada en "Calle y Poche"
