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Capítulo veinticinco

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Enero 01, 2018
Santa María Huatulco
00:09 horas.

Enero 01, 201810:35 horas

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Enero 01, 2018
10:35 horas.

Enero 01, 201810:35 horas

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13:26 horas.

Emilio se mantenía recostado sobre su cama, ¿veía o no aquel video? ¿Donde estaba su castaño y quien eres esa mujer que lo acompañaba? ¿Por qué lo llamaba así? Era su chiquito, no de ella.
Quería presionar el video, pero no quería decepcionarse, él quería seguir con la ilusión de que aquel castaño de pequeños lunares en su rostro aún lo quería.

Se mantuvo observando aquella imagen en silencio, hacia días que no lo veía, acercó aquella imagen de manera que sólo se viera el menor en la pantalla.
Miró por el reflejo de su celular como sus ojos amenazaban con gotear lágrimas.

Suspiro.

—A la mierda —dijo antes de presionar el enlace que lo llevaría a su mayor desgracia.

La melodía inundó sus oídos y al ver a su pequeño detrás de la pantalla hizo que su corazón se inundara en lágrimas y deseos de ser el quien esté a su lado grabando aquello.

—Recuerdo aquel día como si fuera hoy —comenzó la chica —, no hay nada como ella, ni siquiera me encontró.

—Recuerdo todavía la vez que lo besé —siguió el castaño—, fue mi primer amor y ahora escribo su canción.

Pausó, los ojos del mayor comenzaron a soltar lágrimas una tras de otra, lo extrañaba.
Y estabas más que seguro de que si aquel castaño tocaba su puerta y le pedía perdón, en ese maldito momento lo besaba.

—Hay algo más inexplicable como su mirada —cantaron ambos—, Inigualable como la manera en que me cela. Y trata de disimular que no está mal.

Emilio sintió sus ojos arder.

—Voy a cuidarte por la noches —la chica sonrió al ver a los ojos al castaño—, Voy amarte sin reproches.

—Te voy a extrañar en la tempestad —canto ahora su castaño—. Y aunque existan mil razones para renunciar.

YouTube | EMILIACO |Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora