Pov Natalia
Ya son las dos menos diez de la madrugada y estoy llegando a la calle de la casa de la família de Alba. Ella sigue durmiendo placidamente en el asiente del copiloto. Estoy nerviosa por conocer a su familia. Sé que ha hablado de mí y de la extraña relación que tenemos a su hermana. Por fin llego a la que supuestamente es la casa de su familia y salgo del coche sin hacer ruído. Alba me había dicho que la despertara cuándo llegaramos pero yo tenía otro plan. La cogería y la llevaría a la cama, necesita descansar, ya habrá tiempo de estar con su hermana. Llamo al timbre, sé que Marina está sola en casa y me dijo que nos esperaría despierta. Oigo unos pasos apresurados al otro lado de la puerta y esta se abre. Veo a una chica rubia con el pelo largo, ojos azules y más o menos de la estatura de su hermana. Me mira con una sonrisa que casi no le cabe en la cara.
- Puff normal que mi hermana se haya encoñado.- suelto una risa tímida- Soy Marina y no muerdo, puedes darme un abrazo.- las dos reímos por su comentario y nos abrazamos
- Natalia. Encantada.- nos separamos del abrazo y mira detrás mío buscando a alguién
- Y mi hermana?
- Está durmiendo en el coche. No te importa que no la despierte? Es que estaba muy cansada y ha pasado mala noche.- le digo nerviosa rascándome la nuca
- Claro que no, tenemos tiempo.- me sonríe tranquilizadome- Necesitas ayuda?
- Si quieres puedes llevar las maletas mientras la cojo en brazos.
- Vamos a ello.- y se fue corriendo al coche.
Marina abrió la puerta del copiloto mientras yo bajaba las maletas del maletero y oigo como deja escapar un sollozo.
- Tata, te he echado tanto de menos.- veo que se le escapa una lágrima y besa la frente de Alba- Te quiero mucho.- se separa y viene hacia mí- Gracias por traerla, Natalia, no nos veíamos hace más de tres años.- dice cabizbaja y la abrazo por los hombros
- No hay de qué, Marina.- le susurro aún abrazada a ella
- Y Mateo? No lo habréis dejado co-
- No, Marina, quiero demasiado a ese niño como para dejarlo a cargo de ese chalado.- se separa de mí con la boca abierta
- Lo sabes?- asiento con la cabeza- Rodrigo es un cabrón, ni siquiera sé cómo enamoró a mi hermana. Bueno, en realidad nunca me ha dicho que estuviera enamorada, bueno si lo dijo, pero no de él.- sonreí tontamente porque tenía la certeza de que era de mí de quién estaba enamorada.
- Me muero de sueño, me llevas las maletas mientras llevo yo a la bella durmiente?- asintió con la cabeza. Me dirijo a la puerta del copiloto y la cojo sin ningún problema, ella inconscientemente se abraza a mi cuello y reposa su cabeza en mi hombro. Marina me hace señas para que la siga y eso hago. Llegamos a la habitación y la tumbo con cuidado para que no se despierte. Le doy un beso en la sien y me voy hacia Marina.- Dónde duermo yo?- le pregunto por respeto, Alba aún está con Rodrigo y aunque ella sepa la relación que tenemos no quiero que piense cosas de mí o de Alba.
- Ah pero que tú te quedas? Pensaba que solo la dejabas aquí y te pirabas.- la miro boquiabierta, pensaba que estaba claro que me iba a quedar, miro al suelo avergonzada y oigo su risa- Es broma, Natalia.- suspiro aliviada y alzo la mirada- Dónde ibas a dormir? Pues aquí con mi hermana.- le sonrío, sé que apoya a su hermana pero no sabía que apoyaría tanto su relación conmigo. Se dirige a la puerta y antes que salga le digo
- Gracias, Marina
- A ti, por todo.- sé que se refiere a literalmente todo- Que descanses.- y cierra la puerta.
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Qué más da?
FanfictionNatalia Lacunza, 20 años, de Pamplona, abiertamente lesbiana y apasionada por la música. No tuvo una infancia feliz pues perdió a su hermano y a su padre en un accidente de tráfico cuándo tenia 10 años. Se mudó a Portugal con su madre y su hermana a...
