Pov Natalia
- NATALIA LACUNZA! ARRIBA YAAA!
-Mamá, joder. Que tengo sueño!- me quejo mientras me tapo con las mantas.
-ME IMPORTA LO QUE VIENE SIENDO NADA! ARRIBA QUE TIENES 20 AÑOS Y NO DAS UN PALO AL ÁGUA!- me grita mientras abre la persiana y me quita las mantas de encima.
-Mamá, ¿qué he hecho para merecerme esto?- le pregunto mientras me incorporo porque no me va a dar trégua.
-Hija, jolines, que tienes 20 años, no estudias, no trabajas, te pasas durmiendo hasta las tres de la tarde, eso no es vida.
-Mamá, lo sé pero sabes muy bien que no trabajo porque no sé hablar portugués, ¿qué quieres que haga?- le contesto frustada porque este tema era más tocado que Baila Morena en las dicotecas.
-Ya lo sé, Nati, por eso te he encontrado trabajo y ni tendrás que hablar portugués ni tendrás que salir de casa- me informa con una sonrisa que le llega hasta las cejas.
-¿Qué? ¿Qué tipo de trabajo? ¿Y cómo que no tengo que hablar portugués?- le pregunto confusa.
-Pues nada, la niñera del hijo de una compañera de trabajo se ha mudado de ciudad y claro la chiquilla se ha quedado sin niñera así que he pensado en ti. El niño tiene quatro años, es muy independiente y respetuoso solo necesita que te quedes con el y le vigiles, no hay ni que cambiar pañales ni preparar biberones. Ah, y no tendrás que hablar portugués porque la madre y el niño hablan español, el padre no, pero ni lo conocerás seguramente. ¿Aceptas?
-Bueno, no está mal... Tendría que hablar con ella, concertar algunos temas como los horarios, el sueldo y esas cosas.
-Perfecto, porque estarán aquí sobre las once y media.- me contesta con una sonrisa de satisfacción por haber aceptado el trabajo.
-Pero... ¿Ya has hablado con ella? ¿Cómo sabías que iba a aceptar?- le pregunto boquiabierta por que haya quedado con la mujer sin decirme nada antes.
-Nati, eres super predecible. Y sé que necesitas el dinero para el arreglo del móvil ya que ni me lo quieres pedir a mi ni quieres que la chica que te lo ha roto lo haga.
Es verdad, necesito el dinero. Hace una semana que la chica de los ojos más bonitos que he visto en mi vida me rompió el móvil accidentalmente. Al dia siguiente se lo conté a mi madre y le dije que no le iba a hacer pagar el arreglo y ella con una sonrisa de oreja a oreja que reflejaba orgullo me dijo: "Me alegro que hayas tomado esta decisión, dice mucho de ti. Estoy muy orgullosa de la persona que he criado.".
-Entonces me voy a preparar que con tanta cháchara ya solo tengo dos horas para prepararme.
-Vale, hija, te dejo.- me contestó yendo hacia la puerta.
-Espera, mamá! ¿Dónde está Elena?
-Ha bajado a por el pan.- me contesta para después salir por la puerta de mi habitación.
Elena es mi hermana pequeña, tiene apenas catorce años pero tiene una madurez y una mentalidad fuera de lo normal para una chica de su edad. Elena es también de las pocas personas que logran tranquilizar mis nervios y en este momento me estaba empezando a poner nerviosa. Así que mejor me voy a dar una ducha y me tranquilizo un poco. Entro al baño, me desnudo frente al espejo y me doy cuenta de unos arañazos en la zona de mis hombros. Joder, ¿la gente no sabe follar sin dejar marca? Es que si no son chupetones son arañazos, joder... Bueno, da igual. Pongo de fondo mi playlist de canciones mías, no es nada profesional, me gusta la música, cantar, tocar y componer así que cuándo las tengo acabadas las grabo y las pongo en una playlist privada solo para mi, todo muy doméstico.
Después de una ducha más larga de lo normal, salgo del baño y me paro frente al armario empotrado de mi habitación a pensar en qué ponerme. No es tarea fácil, no sé si vestirme rollo formal para causar buena impresión o vestirme más casual como siempre visto y así me conoce tal y como soy. Me decanto por la segunda, si no le gusta que una chica que vista así cuide de su hijo me importa un pimiento. Así que me decido por unos pantalones negros rotos por las rodillas, una sudadera verde y mis míticas vans negras. A lo mejor voy muy rollo bollo, pero si es compañera de trabajo de mi madre no le importará, al fin y al cabo se dedica a eso, a hacer bollos!
A las once y media suena el timbre de mi casa. Joder ha llegado la hora, qué nervios. Elena abre la puerta de mi habitación y me pregunta:
-¿Preparada?
-No!- le respondo angustiada. Elena viene y me abraza para calmar mis nervios. Estamos en silencio absoluto y se empieza a oír voces abajo.
Pov Alba
-Hola, Maria! ¿Qué tal? Mira este es Mateo. Mi amor dale un besito a Maria.
Mi hijo, avergonzado, le da un beso a Maria y se esconde tras mis piernas.
-Hola, Albita! ¿Cómo estás? Entra por favor, ya aviso a mi hija que ya has llegado.
Nos damos dos besos y entro. Maria me pregunta si quiero tomar algo y le rechazo educadamente la propuesta. Le pregunto a mi niño si quiere algo y me dice con una sonrisa tímida:
-Zumo de piña
-Mi amor, no sé si Maria tien...
-¿Zumo de piña? Claro que tengo, es el preferido de Natalia. Ya te lo traigo, cariño.- me interrumpe Maria.- Nati, hija, baja que Alba ya ha llegado!- grita Maria, supongo que llamando a su hija.
Pov Natalia
- Nati, hija, baja que Alba ya ha llegado!- me grita mi madre.
Ha llegado el momento, mi hermana se separa de mi, me da un beso y se levanta para salir abajo primero.
"Venga, Natalia, tu puedes, coño! Si debe de ser una maruja de unos cuarenta años que solo se quiere quitar al niño de encima para criticar a todo ser viviente con otras marujas. Este trabajo es tuyo, joder!". Y repitiendome esto una y otra vez llego al final de las escaleras, entro por la puerta del salón. Y, joder, no puede ser!
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Qué más da?
Hayran KurguNatalia Lacunza, 20 años, de Pamplona, abiertamente lesbiana y apasionada por la música. No tuvo una infancia feliz pues perdió a su hermano y a su padre en un accidente de tráfico cuándo tenia 10 años. Se mudó a Portugal con su madre y su hermana a...
